miércoles, 22 de junio de 2016

¡Contrátame!

Estoy freelanceando! 

Sí, hace dos meses comencé a hacer páginas web a pedido y ahora que ya he terminado de estudiar, y con más tiempo libre, pues me encuentro buscando nuevos proyectos por hacer.

Dejo por aquí el link de mi portafolio para que lo chequeen:



Éste es el link: Paty Arakawa

Bueno, y cómo así que estoy freelanceando? Pues bien, pónganse cómodos que aquí va mi historia xD

Hace más de un año tomé la decisión (aquí una entrada en la que aún estaba dudando) de salirme del instituto en la cual estudiaba para comenzar a aprender a través de proyectos. En algún momento me di cuenta que era mucho más enriquecedor y provechoso aprender haciendo a que estar sentada dentro de un aula y siguiendo una currícula. Lo segundo de lo que me di cuenta, es que lo que quería hacer era desarrollo web, y fue así que dejé una carrera inconclusa por segunda vez y me aventuré a buscar comunidades de aprendizaje, y fue como terminé en MakerLab.

Como ya no estaba pagando un instituto, empecé a ahorrar ese dinero, aunque en ese entonces no tenía claro para qué. En Noviembre del 2015 me enteré que Laboratoria (que era donde quería ingresar ya hace algún tiempo) ya no tenía el filtro de "no haber estudiado una carrera", lo que me permitía postular al programa. Lo que Laboratoria planteaba era prepararte durante 5 meses en desarrollo frontend (que es el desarrollo de la parte visual de una página) y finalizando ese período, te conseguían una chamba en el sector digital. El programa es post-financiado, es decir, pagas después de haber estudiado (para más info, aquí). Yo en ese entonces estaba trabajando como asistente de administración y en las noches me dedicaba a seguir tutoriales en línea. Por alguna razón sentí que conseguir chamba como programadora iba a ser muy difícil con el ritmo que estaba siguiendo, y cuando supe lo de Laboratoria, percibí que conseguir chamba iba a ser relativamente más sencillo con el cartel de Laboratoria como respaldo. Además que el programa prometía conseguir chamba a cinco meses. Eso era más pronto de lo que yo tenía proyectado en mi cabeza.

Como empezar a trabajar en programación (o lo más que se le parezca) era lo que más quería hacer, no dudé mucho cuando en enero de este año fui admitida y tuve que renunciar a mi chamba (donde me pagaban muy bien y el ambiente era bien paja) para empezar a estudiar HTML, CSS y Javascript de lunes a viernes de 9 a 5. El dinero que había ahorrado hasta ese entonces me cayó a pelo, ya que durante los cinco de meses de estudios no tuve la presión de generar ingresos. 

Y hace ya una semana que acabé este programa, y desde hace exactamente una semana estoy yendo a entrevistas. He ido a un par. Pero hasta ahora la propuesta más atractiva que tengo es la de un trabajo con un horario bastante flexible (incluso puedo trabajar desde casa) aunque las responsabilidad y el nivel de diversidad de tareas es alta. Aún así me atrae bastante por lo mucho que aprender. Lo negativo es que es un trabajo inestable, aunque si sale bien saldría demasiado bien. Aún no tengo confirmación por ese lado, y la estaría recibiendo a más tardar a fines de mes. De todos modos sé que no tengo qué perder.


Y bien, ésta es mi situación. Mis perspectivas de conseguir un trabajo estable en una empresa (que es lo que en verdad quiere mi familia) son inciertas. Dicho con sinceridad, mi ser no lo quiere. En verdad lo que yo quiero es mantenerme como freelancer, eso me permite tener mayor libertad y más tiempo para estudiar. Por ello, quiero jugarle todas mis cartas a esto.

Nota: Más o menos para que vayan teniendo una idea del costo, por una página web estática (cuyo contenido no cambia) estoy cotizando no menos de 500 soles. 

viernes, 17 de junio de 2016

Sesion de Psicoanálisis, 7

Soy una persona afortunada.

Cuántas veces me lo he venido repitiendo desde los últimos, quizá, 60 días?

Esta semana ha sido una semana bastante agitada, y lo seguirá siendo al parecer. Algo está cambiando en mí, lo sé, y tiene que ver con dos actitudes que he tomado, que he decidido tomar. Claro que eso puede cambiar, pero veo como lo veo, estos cambios al parecer están para quedarse.

La primera actitud es del optimismo. He decidido ver todo desde el lado positivo, ver siempre los vasos medio llenos. Quizá dicho así te suene a cliché, y creo que es cierto, pero, va en serio. Al parecer que lo he venido interiorizando por mucho tiempo, y quizá han convergido las lecturas, las palabras, las experiencias, todo, y pum! el momento ocurrió. Fue como un estado de iluminación. Y desde entonces decidí ver las cosas siempre así. Y así es como las estoy viendo hoy. Creo que esto es como un músculo, y recién lo estoy empezando a ejercitar. Quiero seguir haciéndolo. No me quiero adelantar a lo que pase después, pero hasta hoy, desde que decidí tomar esta actitud, no sólo no he parado de sentirme afortunada, sino que las cosas se han puesto mejor. Es como si hubiera atraído demasiada energía positiva a mi vida. Esto puede ser, claro está, producto de esta nueva visión de las cosas, así que es algo natural, pero creo que no. Para mí se trata de que como todo lo veo bien, este positivismo está trayendo más y más cosas buenas a mi vida. Disculpa si hay demasiado turrón en este texto. Lo siento, no lo pude evitar.

La segunda decisión está relacionada con la primera. 

He tenido la tendencia de buscar la verdad. La búsqueda de la verdad me lleva a tener siempre una actitud agnóstica. Cuando digo que suelo tener una actitud agnóstica, me refiero a que en mi mente todo es posible y siempre estoy abierta a las cosas. Esta actitud me da mucha flexibilidad pero al mismo tiempo cierta incertidumbre, no tengo nada definido, porque lo que estoy pensando puede ser cierto como también puede que no. Cómo saberlo? Pues, bueno. He decidido que, cuando no tenga la certeza de algo, creeré en lo que sea más saludable y conveniente. Suele pasar que para ciertas cosas no puedes determinar si es verdad o falso porque no tienes los recursos para probarlo. Yo he decidido construir mi "propia verdad", bajo riesgo de que esa "verdad" en realidad no sea cierta. Esto aplica más que nada a cosas que me permitan ser mejor persona, y más feliz. Por ejemplo, he visto que yo me esforzaría más si creo en que "si él puede, yo también" antes que invertir tiempo discutiendo conmigo misma en que esa frase, en ciertos escenarios, podría no ser cierta. Dios existe? (llámalo energía, lo que quieras). Es una pregunta que algunas veces me hago. Qué propósito tiene la vida? Es otra. Pues bien, he decidido arreglármelas creyendo en lo que me haría más feliz y me haga sentir más tranquila. Tal vez sea una actitud mediocre, conformándome en lo que más me conviene,en vez de buscar la verdad y haciéndole frente a ella, pero sabes? creo que son etapas. Después de todo, es una actitud nada más, y es negociable. Puede cambiar. Quién sabe (agnóstica, de nuevo).

Todo esto que he dicho, creo que tiene raíz en algo que leí una vez. Una noche, de este año, sí, estaba en el limbo, como solía estarlo a veces, en que la vida no me sabía a nada (bueno, no la vida, creo que ciertos días nada más) y googleé algo como "el propósito de la vida", o algo así. Solía hacerle preguntas así al buscador (como "ciencia de la motivación") y no encontraba nada sorprendente. Pero esa noche leí algo que me impactó. Era una chica, un blog, ya no recuerdo. Pero ella relataba su testimonio, y sólo me quedó esta frase: "... y descubrí que el sólo hecho de sentir dolor, hacía que la vida valga la pena". 

No sé si a ti, pero eso a mí me impactó demasiado. Demasiado. Ha repercutido en muchas cosas en mí. Yo soy una persona que siempre le ha temido al dolor y al sufrimiento (bueno, me dirás, y quién no?) pero, no sé si me entiendes. En mi caso, muchos de los hábitos que he ido adquiriendo, es por ese hecho. Por ejemplo, sí te lo conté. Yo caí enferma de gripe una vez. La cosa empeoró y se fue a tos. La tos me duró como dos meses. Gasté demasiado en medicinas, pero lo peor fue el malestar, y bueno, ya sabes todo lo que implica estar enfermo. Desde entonces decidí que me cuidaría siempre para evitar caer enferma. Así que tengo la creencia que las mandarinas, por la vitamina C, me protegen. Como mandarinas todos los días. No me enfermo desde hace dos años, o más. Tal vez me he enfermado, sí, pero nada tan grave. Me he recuperado bastante rápido. Y con remedios caseros. Efecto placebo? Puede ser. Pero no es el punto. A lo que iba es que le tenía respeto al dolor y al sufrimiento. Y mira tú, sólo te he dado el ejemplo de una gripe/tos, que creo ni siquiera postula para dolor o sufrimiento. Pero es para que entiendas el respeto que le tengo. Y viene ella con su frase, y me cambió todo. Fue una frase como de aceptación, de abrazar el dolor y acogerla, de "bueno, si pasa, venga, no hay problema". 

Así que ésta soy yo, con nuevas actitudes. Mis temores se han reducido, al igual que mis miedos. Aún tengo varios, claro que sí, pero ahora me siento como que más segura, o más valiente, tal vez. Y como ahora suelo ver todo en medio lleno, me siento con cierto poder. Una Paty Power, más o menos así. Amo la vida como nunca antes la había amado. Incluso en aquellos escenarios, aquellos que antes tanto temía. Aprecio estar viva. Valoro todo lo que tengo. Cuando digo todo esto, ya no me suena a algo ligero. Realmente siento muy bien lo que te estoy diciendo.

Más turrón? :P