lunes, 16 de noviembre de 2015

#31 Sesión de Psicoanálisis, 5

[Notar que el 31 es un número primo de Mersenne, y el 5 su exponente, y 2(el día de hoy) - 1 = 3(el presente mes)-2=31 y si juegas con los dígitos del 2015 agrupándolos y operándolos convenientemente obtienes lo mismo, y qué pena que 15 no un primo de Sophie]

Qué rayos, necesito desahuevearme un rato. 

Quizá uno de los mayores problemas que tengo es el de la decisión, el hecho de elegir un camino e ir por él con determinación. Saber lo que quieres. Bueno, yo no la tengo clara, y es por eso que no me quedo quieta.

He tenido desde hace quizá un año o más, un mundo de oportunidades, me he sentido dichosa y afortunada, he creído que todo es posible. No es que se trate de ser menos o más afortunada (después de todo, es cuestión de perspectiva) pero percibiéndolo desde mi yo interior, sin comparaciones, sin otro marco de referencia que yo misma, creo que soy una chica con suerte.

Claro, no es que mi vida haya sido color de rosa, tampoco, pero aún así, creo que ha valido la pena haberme tomado algunas cosas como retos. La vida a veces tiene pequeños momentos de mierda, donde tu mente se pasa dando vueltas en círculos infinitos buscando explicaciones, pero nada es para siempre, y esas cosas pasan.

Me he pasado la vida probando muchas cosas a la vez, eso ha sido bueno para la experiencia y algo malo para el tiempo, y hoy una vez más siento que pasaré por otra más de ésas. Creo que iniciaré un negocio, un negocio al que no me veo dedicándome al 100% pero que me servirá para aprender cosas que me resultarán útiles para el otro proyecto, que también será un experimento. Quizá mi mayor y única dubitación es el hecho de desviarme del camino... Pasa que hay cosas que me gustan aunque no se me den muy bien y que además me gusta que me gusten, y otras que no me gustan tanto aunque sí se me dan muy bien. No quiero desviarme de las cosas que me gustan, pero parece que para conseguir tiempo para dedicarme a esas cosas, tendré que sacrificar algunos buenos años (sin más garantía que la fe) dedicándome a las cosas que se me dan mejor. Y yo digo, y si me muero en el camino? jaja see, a veces soy una pesimista de la patada.

Bueno, el asunto es que tengo metas académicas, pero también sociales y también económicas, y por perseguirlas todas estoy de aquí y allá. Por ejemplo, ya te digo que si me dedico a la académica en exclusiva no conseguiré alcanzar la económica, o quizá sí pero de aquí a décadas, y si persigo la económica viceversa. Cualquier camino no me tiene completamente satisfecha, y vacilar entre uno y otro es como estar flotando en gravedad cero. Y está bien, si te gusta flotar, claro.

Esto les pasa a todos, supongo. No sé cómo lo soluciona el resto, pero creo que estoy en un momento en que he distribuido mi tiempo en partes desiguales pero un poco para cada uno. Me gustaría destinar más tiempo a lo académico, pero la única manera por como yo lo veo es sacrificar unos cuantos años de dieta estricta y gozar los privilegios después. Todo parecería indicar que probaré con esto último. Puedo probar, no es así? No me hace daño equivocarme de camino de nuevo. Si no me gusta, simplemente tomo el camino de regreso.

Sí, eso es lo que haré. Mientras, disfrutemos del proceso.

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