jueves, 26 de julio de 2012

Hablemos de sexo

*Mayores de 18

Marcelo escribió una entrada que hizo preguntarme de pronto si los hombres son tan abiertos para hablar de sexo como lo son entre ellos. Lo que no había reparado era que Marcelo y Edch me iban a rebotar la pregunta a mí jeje. Bueno, esta entrada va más o menos en son de responderles, así que para ser un poco más interactivo esto, voy a hacerme algunas preguntas y yo solita voy a tratar de responderme.

¿Qué tan abiertas son las mujeres para hablar de sexo?

Dependiendo. Me gusta siempre enfocarme en mi entorno y en base a ello dar opiniones, porque justamente ésa es mi realidad. En mi círculo de amigas, cuando nos reunimos entre mujeres, nunca hemos hablado de sexo. Es como si fuera un tema sin importancia. Con una buena amiga en cambio, sí hemos tocado el tema, pero como un apéndice de un tema principal. Igual, la mayoría de mis amigas son un poco...reservadas, y las encuentro un poco reacias para hablar del tema, más aún, delante de los hombres, así que no sé, tendría que hacer una prueba para constatarlo. Por mi parte, como soy bastante abierta (para hablar) no tengo ningún problema a la hora de tocar éste en particular. Una buena muestra de esto podría ser este post anterior.

Sobre el resto de mujeres (fuera de mi círculo) creo que podrían abrirse lo suficiente como para exponer sus puntos de vistas, en tanto los hombres hicieran lo mismo. No sé, ésa es mi sospecha.

Por otro lado, los hombres. Tengo un grupo de compañeros en particular que me han hablado de las cosas que suelen hacer cuando son atacados por ese instinto animal-sexual. Me hablan de “lavarse la cara”, “prender la tele”, me dicen que se distraen y las ganas se le van. No mencionan la masturbación por ejemplo, y creo que no lo hacen todavía, son mis amigos y les creo (y no creo que me esté chupando el dedo). Por otro lado, mi mejor amigo y yo hemos hablado ligeramente de la pornografía, y somos incluso bastante específicos a la hora de abordarlo, pero bueno, con él no hay temas prohibidos así que la cuestión es bastante abierta. Tal vez deba dar crédito al comentario de Edch de que sí, los hombres son más abiertos que nosotras, pero hay una cuestión que creo siempre persistirá: pero qué tan transparentes serán? No imagino por ejemplo a ninguno de mis compañeros doblando el cuello para ver a una chica mientras la mira con los ojos de lobo hambriento. Pienso que no lo haría por dos cosas: porque sería maleducado hacerlo ante nosotras, y por un afán de no quedar mal. Los hombres podrán hablar todo lo que quieran, pero siempre se cuidarán de no quedar como animales en celo. Esto me lleva sin querer a la siguiente pregunta.

¿Para quién es más importante el sexo?

Esto lo respondo casi con convicción: Para los hombres! Quizá esto repose en un argumento fisiológico: La mujer cada mes “desfoga” hormonas mediante la menstruación, pero el hombre no tiene cómo, así que ante esta “problemática”, tiene que recurrir a tres cosas: hacer deporte , tener sexo, o masturbarse. En todo caso, a acostumbrarse a una cara llena de granitos. Esto podría explicar quizá por qué los caballeros la tienen más difícil que nosotras. Aunque igual, la cuestión no deja de ser relativa. Por ejemplo, algunas parejas han terminado una relación porque “en la cama, no pasa nada”, mientras que para muchas otras parejas, esto sería una situación inconcebible…dejar a la persona que aman por el simple hecho de que no les satisface sexualmente? Ni hablar. Se trata pues, de las distintas valoraciones que las personas le dan al sexo. Para algunos está por encima de los sentimientos, para otros, por debajo de ellos.

Creo también, por otro lado, que a los hombres el aspecto físico o el atractivo sexual es una condición importante a la hora de evaluar o buscar una pareja. Al parecer, para muchas mujeres esto como que les es más indiferente. O al menos en mi caso lo es. Algunos piensan por ejemplo que porque siento cierta fascinación por los pectorales masculinos mi chico ideal tiene que cumplir con ese requisito. Nada qué ver. Un chico de ejercitados pectorales estuvo interesado en mí durante buen tiempo y yo ni caso. Esto es una buena prueba de que la parte sexual (al menos en mi cerebro) puede disociarse tranquilamente de la afectiva. No sé cuán complicado lo es para los caballeros, pero tal vez por lo que no es tan común en ellos, resulta más admirable y elogiable el hecho de que existan hombres que aun con esposas parapléjicas o padeciendo algún tipo de enfermedad que les impida satisfacer a sus esposos sexualmente, ellos sigan siendo leales a ellas.

Y a las mujeres, cómo les gusta? (risas)

Bueno, eso depende de una cuestión bien simple, creo yo: Cuán sexual o emocional sea la chica. Si es altamente sexual, es claro (aunque no tan claro porque esta opinión la estoy dando medio a ciegas) que su nivel de satisfacción la basará en el alcance que tiene el pene, en cuán ilustrado seas en las lecciones del Kamasutra, cuántos orgamos en promedio por encuentro sexual logras. Si, en cambio, la chica es bastante emocional, no importará que seas un analfabeto sexual o un experto en las artes amatorias. Bastará tan sólo en la intensidad y la calidad de las emociones que le imprimas al encuentro. Cuanto más romántico, sensible y atento te muestres, más feliz harás a tu amada. Creo que esto se valida también con los varones. Tengo el presentimiento de que dos personas que se aman y que son en esencia emocionales, se entenderán bien en la cama y fuera de ella. Lo mismo aplica para los del tipo sexual. Sea como sea, estas cosas se conversan.

La virginidad, una cosa medieval

Antes, mucho antes, había una notable diferencia en el cómo la sociedad veía la virginidad. Que un hombre no haya 'tirado' a los 18 se veía como algo que dejaba mucho qué desear. Un macho que se respetaba era  pues aquél que tenía un amplio historial, un largo recorrido sexual. Estar en "cero kilómetros" era un síntoma de "algo raro pasa ahí". Para los hombres era así, incluso habían presiones en el grupo, y según me han contado, varios muchachos salieron traumados de su debut porque lo hicieron obligados por su entorno, y el resultado fue devastador. El trauma les quedó de por vida. La perspectiva cambiaba cuando se trataba de la mujer. Para las chicas, en cambio, la virginidad era algo que tenían que conservar hasta el matrimonio, según la sociedad, eso las hacía más mujer. Esto me hace recordar de pronto a este chiste machista que, me parece, fue compartido por Edch en su muro del Facebook: 

-Maestro: no entiendo por qué si un hombre tiene sexo con varias mujeres, tiene fama de campeón. Pero si una mujer tiene sexo con varios hombres, inmediatamente tiene fama de puta. ¿No es injusto eso? 
El Maestro le responde:
- Haz un esfuerzo y piensa: una llave que abre varias cerraduras, es una llave "maestra", digna de aprecio. Pero si una cerradura puede ser abierta con varias llaves diferentes..... es una mala cerradura.

Cuando leí eso me causó cierta gracia (por la originalidad del chiste) pero me puse a pensar un poco y me di cuenta que hoy ese chiste ha perdido cierta vigencia, porque por ejemplo, que alguien llegue virgen a los 27, es tan igual de "condenable" y sorprendente tanto para un hombre como para una mujer (sino, miren cómo se burlan de la pobre April Kepner en la serie Grey's Anatomy).


Y ya que estamos hablando de virginidad, cabe preguntarse qué se entiende por virginidad. Se trata simple y llanamente del rompimiento del himen y nada más, sea como sea éste se haya producido? Algunos hablan por ejemplo también de "no hubo penetración, sólo rozamiento". Desde mi perspectiva, quizá un poco conservadora y algo extremista, la virginidad se pierde sólo y exclusivamente desde el momento en que estás con alguien, con todas  las intenciones de llegar al coito, tenga o no éxito. Pero bueno, es sólo un punto de vista.

En fin.

Sólo por decir algo más respecto a la primera pregunta, cualquier persona (bueno, también dependiendo de cuán abierta sea) estará dispuesta a conversar de cualquier tema en tanto encuentre un ambiente adecuado para hacerlo.Yo por ejemplo no podría hablar tan abiertamente de este tema con mi tía, porque sé que es conservadora y hay cosas que harían que me mire como bicho raro o salga despavorida, pero conversarlo con unos buenos amigos, que escuchan con bastante tolerancia y sin juzgar, sí, y por qué no, ponerlo también en el blog.

*Según mi profesor, la frase "relaciones sexuales" está muy mal usada  porque, nos decía, conversar con el sexo opuesto, bailar, darle un besito de saludo, y todas esas cosas, en su conjunto, son relaciones sexuales. Lo otro se llama "relación coital". Bueno, el término ya está tan prostituido que en el post decidí usar los términos convencionales.

Sexo-Los Prisioneros

jueves, 19 de julio de 2012

El camino a casa

*El siguiente relato es un experimento.

Salgo de la universidad. Son las 4:30 de la tarde. Veo mi carro. Voy corriendo tras él. "Buenas tardes", les saludo a la cobradora y al chofer y yo misma me sorprendo. Nunca he saludado al subir a un bus. Claro que suelo dar las gracias cuando me bajo, pero saludar? Nunca lo había pensado. Quizá deba hacerlo siempre, no es sólo por cortesía, sino porque somos humanos y hay que tratarnos bien, y un saludo alegra el día y porque no tiene nada de malo saludar, por más que en estas circunstancias, un gesto así es raro. No pienso mucho en esto, y veo un asiento libre, allí a lado de un hombre corpulento, moreno, alto. Parece modelo. Me acomodo como puedo a lado de él. Veo a una chica de pie en el bus saludando con la mano a un tipo que debe ser su enamorado y está de pie, en el paradero. Se quedan mirándose los dos, gesticulando palabras sin sonidos que al parecer sólo ellos dos entienden. De pronto, veo al chico del paradero haciendo piruetas que provocan la sonrisa de su amada. Y mientras nuestro bus avanza, el chico le lanza adioses y corre en cámara lenta, como en las películas románticas, o en las novelas. "Este tío es un loco, y está enamorado", pienso. Si está loco, me cae bien, y si está enamorado, también me cae bien. Estoy de humor, no hay nada qué hacer. Encuentro encanto en los más "aburridos" detalles. Tendrán algo que ver el café y el bizcocho de maracuyá (que sabía a cualquier cosa menos a maracuyá) que me comí? Puede ser, la comida suele levantarle a una el humor.

Hay un desvío por la Universidad La Católica. Están restaurando las pistas. Me pregunto, será eso presupuesto de esa casa de estudios o obra de la municipalidad? Si es de la municipalidad, pienso, qué rayos les cuesta poner un semáforo en el paradero que está frente a la San Marcos, el de la Av. Venezuela? Varias veces casi me mato ahí. Hay plata para restaurar pistas (que con lo mucho que he pasado por ahí, no lucían tan mal como para una restauración) y no hay dinero para un semaforito?

El carro dobla. Leo una serie de paneles publicitarios: "Mejores tomates, mejores momentos". Es una propaganda de una salsa de tomates. Una madre y una hija sostienen cada una con la boca los extremos de un fideo. "Un wafer bañado de felicidad" reza el siguiente anuncio. Es de Sublime. He comido ese wafer, y es bueno, la que es malísima es la propaganda que sale en la tele. Malísima. Veo el siguiente anuncio. Y el siguiente. Y me doy cuenta que en todos, absolutamente todos, siempre apelan a la emoción. Las frases siempre hacen referencia a términos comunes: el amor, la amistad, la felicidad, la confianza. Los publicistas saben.

Veo las casas, las personas, las calles. Trato de ver novedades, cosas de las que no me había percatado antes. Trato de verlos con los ojos de un bebé. De qué cosas se sorprendería (y maravillaría) un bebé?... El chico simpático del paradero desvía mi atención. Qué es lo que tiene ese chico que ha llamado mi atención? No es un churro, churro, pero tiene "algo", eso no lo voy a dudar. No ha combinado bien la ropa, por cierto, porque esas zapatillas rojas no van con el pantalón. No, no es que yo me fije en eso, es mi cabeza que está concentrándose en detalles que normalmente no me fijaría. Y normalmente no me fijo en cómo se viste la gente, así que ésta podría ser la primera vez. El resto de la vestimenta combina bien, porque la mochila es marrón, la casaca es beige y la camisa crema. Ese chico es lindo, tienes que admitirlo Paty. Y daría igual si hubiera salido en pijama. La naturaleza debería fabricar más chicos guapitos como él.

Sigo mirando a la gente. El mundo es entretenido, y un viaje en bus lo es aún más. Hay quienes se entretienen tan sólo mirando la gente e imaginando sus vidas, cómo son. Me doy cuenta de que es posible de que una se aburre cuando ha gastado ya su capacidad de asombro. Nadie ni nada tiene la culpa de que estés aburrido. Sólo eres tú.

No me había dado cuenta de que había un banderín colgado en la parte delantera de nuestro bus. Dice "Te amo Perú". ¿Qué significa amar al Perú? Y qué es el Perú? He visto a mucha gente decir lo mismo como si tal cosa. Botar una cáscara de mandarina por la ventana de un bus es amar al Perú? Quedarse con el vuelto que el bodeguero te dio de más por error es amar al Perú? Colarse (o colar) a gente en la fila de una tienda es amar al Perú? Pintar las carpetas de la biblioteca de tu universidad es amar al Perú? Que alguien me lo explique, por favor.


Doblamos a una esquina por donde pululan los conjuntos habitacionales. Los condominios son el boom del momento. Me pregunto, ya que el mundo se está superpoblando, qué pasará para el año 3000?. Cómo serán las casas del futuro? El tráfico ya no será por tierra sino por cielo? Ojalá pudiera verlo.

"Bajo en la esquina!"  digo. Doy un salto y miro el reloj. Son las 5pm. Es temprano aún, pienso, y sin darle más vueltas al asunto, decido ir al mar, a verlo nomás, qué más. Es una bendición vivir a 3 cuadras del mar y pueda ir a visitarlo cuando se me antoje. Aunque no creo que diría lo mismo en caso de un tsunami, pero bueno. Hace frío, sopla el viento con fuerza. Por algo estamos invierno, tonta. Ah verdad, invierno. El mar, este mar, siempre me ha inspirado paz. Incluso cuando tiene varias franjas de colores no muy limpios: Marrón hacia las orillas, un verdoso alga por en medio, degradándose sucesivamente en más claro, más oscuro, hasta terminar en un azul oscuro. No es un mar del Caribe, pero es nuestro mar de Magdalena, y le cogido cariño. Esos edificios... es Larcomar? No, no lo creo, se ve demasiado cerca. Extraño Larcomar. Un día también iré para allá.

Hay escrito un "TE AMO CLAUDIA" con piedritas blancas en la orilla del mar. Otro loco enamorado, pienso. Volteo hacia la derecha, un montón de chiquillos hacen piruetas con sus skaters en una pista que la municipalidad ha hecho exclusivamente para ellos. Me alegra que estén allí, porque me hace sentir más segura. Si me pasa algo, hay testigos.

5:30pm. Recorro las tres cuadras que me separan de casa. Mi tía me informa que hoy no habrá pizza, porque estamos a dieta. Comeremos ensalada de fruta. Pero esto ya no debe ir aquí, porque ya no va con el título. Así que mejor lo dejo así.

Post Post: Marcelo respondió correctamente el acertijo de la entrada anterior, pero no sé si felicitarlo. Les explico: Este acertijo lo conocí por una de mis tías, que me lo mencionó cuando yo emocionada le hablaba de este tema, del pensamiento lateral. Y me contó que sólo una persona con mentalidad psicópata responde correctamente este acertijo....cuando escuché eso, como que me dio un poquito de escalofríos. Fui a internet y averigüé más acerca de la historia de este acertijo, y todos afirman algo parecido. Por la web hay otras versiones del problema, por ahí te dan un dato extra de que la chica no le llegó a pedir el número de teléfono a este chico (como verán, yo no quise ponerle muchas pistas, para que se les haga aún más difícil acertar con la respuesta...pero veo que alguien logró pensar más allá...). Una vez que sepas la respuesta, es natural que se te ocurra decir: "Yo creo que si me hubieras dado más tiempo también se me hubiera ocurrido algo igual", pero el punto es si en verdad se te hubiera ocurrido algo así. Prueben hacerlo con sus amigos, si no aciertan, quédense tranquilos, pero si les responden correctamente...corran! (XD)

Ah Marcelo, me queda una duda. Se te ocurrió la respuesta a ti solito o fuiste a internet? Igual, si se te ocurrió, tranquilo, no pasa nada, el que pienses como psicópata no quiere decir que lo seas, verdad? (VERDAD?!). Jaja, es una broma. 

Saludos a todos! (Con su permiso, me voy a borrar a Marcelo de mi lista de contactos )

Fast Car-Tracy Chapman

lunes, 16 de julio de 2012

El mundo es un rebaño de ovejas?


Le pregunté a mi hermano por qué hay tanta gente a la que le gusta Los Simpsons. Le pregunté, qué le ves tú?  y me respondió, muy escueto y fiel a su estilo:

-South Park (francamente ya estoy acostumbrada a sus comentarios y contestaciones fuera de lugar, donde dice sólo la última parte de lo que piensa)
-Ah, pero en South Park edifican tonterías y eso da risa, incluso los dibujos de por sí son graciosos. A Los Simpsons en cambio no le encuentro nada atractivo. Homero es un tonto, hasta me da cólera. 
-Tienes que ver El experimento de conformidad grupal.
-Qué es eso?

Me mandó a que viera el video en youtube, pero como insistí en que me lo contara, me relató esto:

"Someten a un chico a un experimento en la que le dan a comparar longitudes de una línea. Le muestra una línea primero, y después le ponen unas tres líneas para que elija cuál de ellas tiene que ver con la primera que se le mostró. Esa misma pregunta se la hacen a un grupo de actores, que obviamente se han puesto de acuerdo para dar la respuesta equivocada. Al inicio todos los actores dicen "3", mientras el chico dice "1". Obviamente la respuesta correcta es la 1, pero le dicen al chico que la respuesta correcta era la 3. Para la segunda prueba todos los actores siguen con el plan, y dicen "2", y entonces el chico comienza a dudar, y también dice 2....". Para los que lo quieren ver, aquí está: 

Experimento de Conformidad Grupal


(como verán, mi hermano me lo contó de otra manera)

Y bueno, al final terminamos hablando de cualquier cosa menos de Los Simpsons. Igual, me dio qué pensar muchas cosas. La primera de ellas es que es muy probable que nuestra pasión por el fútbol (y digo nuestra porque cuando juega la selección o cuando lo juego yo, es eso lo que siento, pasión) se deba a la misma idea del experimento pero aplicado a mayor escala. La prensa y la publicidad nos venden tantas emociones alrededor del fútbol, que a veces me he dicho que quizá no adoramos tanto al fútbol en sí, sino que adoramos la emoción que parece envolver a las masas, la misma de la que no queremos sentirnos ajenos. La prensa le confiere toda la atención al fútbol que ni siquiera se la presta a todos los deportes juntos, que yo a veces termino preguntándome si es acaso la prensa el reflejo de nosotros, o nosotros somos el reflejo de lo que nos vende la prensa. No sé quién influye sobre quién.

La segunda idea que me vino a la mente luego de ver del video (que quizá no tiene nada qué ver, pero igual la pondré aquí) y es que, soy yo o la gente de hoy en día no tiene personalidad? Porque al abrir mi Facebook por ejemplo, en la página de inicio no hago otra cosa que ver puros y más “compartir”, actualizaciones de estado que son copia y pegas de otros muros, frases ya dichas por otros. Está bien algunas cuantas veces, pero tooooodo el tiempo? Carajo, dónde quedaron las ideas, la creatividad, la personalidad propia? Francamente no sé quién o cuál es esa cosa que está induciendo esta alienación. Quizá sea Internet. 

Pero mejor cambiamos de tema. Antes de que ustedes se me vayan también al ejército de alienados (já, es una broma), les dejo una pregunta-acertijo: "Una mujer durante el funeral de su madre encuentra a un hombre que no conocía. Al verlo, se ve completamente atrapada en sus encantos, se enamora en ese mismo instante.  Un par de días después la mujer mata a su propia hermana. Por qué la mató?". Piénsenlo.

Hasta el jueves!

sábado, 7 de julio de 2012

Mis mejores amigos son

El post de hoy iba a tratar en realidad de otro tema, pero visto que es el primer sábado de julio, día del amigo, me sentí tentada a cambiar las cosas, así que intentaré hacer algo al respecto.

A lo largo de la vida una va adquiriendo amigos según diversos factores, entre ellos las circunstancias. Cuando eres chibola  considerarás como amigo a tu compañero de juego y travesuras. Digamos que tienes 5 años. A esta edad es probable que tu amigo (o a quien consideras como uno) sea el vecinito con el que todos los días juegas a las chapadas o escondidas. Creces, y tienes 13 años, edad de la pubertad y de las hormonas. Obviamente ya no son muñecas ni carritos los que compartes, ahora se vuelven emociones. Tu amigo puede ser ahora tu confidente, la persona con la que compartes secretos como el chico que te gusta, o aquélla con la que te puedas quejar sin reservas de lo irritable que se ha vuelto tu madre. Y sigues creciendo. Y ahora tienes 20. Probablemente estás en la universidad, y es también probable que tu mejor amigo sea tu compañero de estudios, total, con él compartes carpeta, y después de todo, pasan mucho tiempo juntos y tienen al menos intereses en común de los qué conversar. Conversar. Esto es importante, porque a partir de ahora, las amistades que forjes dependerán mucho de la conversación que haya entre ustedes. Cuánto más concentrada la conversación, más cimentada la amistad. Y tienes 30. Quizá ya te casaste, o estás en planes de hacerlo. Quizá ya tienes hijos, o están en proyecto. Muy posiblemente tu mejor pata, causa, yunta...(ayúdame Marcelo!) sea algún compañero de trabajo, quizá no. Pero ya no hablarán del chico que te gusta, ni se pondrán a jugar a las chapadas o escondidas, seguramente ahora compartirán algunos problemillas que tienen con los hijos, o discutirán de algunos problemas en particular. Pero es evidente que los temas han cambiado. Ves? Cambian por las circunstancias. En fin, te dejo el resto de la historia para ti. La mayoría de amigos (al menos eso creo yo) van de paso, verdaderamente pocos, son los que te acompañan desde el principio, y se quedan contigo hasta el momento de tu muerte.

Voy cambiar el tono ahora por uno más nostálgico. Presiono el botón Retroceder. Hoy me pondré a recordar.

Mi primer amigo fue Alejandro. Vivía a lado de mi casa. Un día una pelota suya cayó al techo de la nuestra y así empezó todo. Desde ese día, Alejandro, R (mi hermano menor) y yo nos volvimos inseparables. Yo tenía 4 años entonces. Él  tenía 8 y era obvio que era el más listillo de los tres. Pasábamos mucho más tiempo en su casa que en la nuestra, tanto que mi mamá me llevaba el quaker a su casa, y a las 10 de la noche solía irnos a recoger para que de una vez nos fuéramos a dormir. Era lindo estar en su casa. Todos los días jugábamos Monopolio, y no nos aburríamos para nada, porque Alejandro era un chico lleno de ocurrencias, y muy inteligente también. Otras veces pasábamos el rato jugando ajedrez, trompo, canicas, o a las escondidas. Juntos solíamos resolver crucigramas, jugar tutifrutis, chancar chapas para hacer chipitaps o hacer carrera de barquitos en alguna sequia cercana a la casa (aquella época donde el agua de sequia era aún algo limpia, siquiera). Fue Alejandro el que se dedicaba a poner chapas a todo el mundo. A mí me puso "Cara de poto" (por mi cara redonda, supongo). Había también otra mancha de chicos, o sea, Richard, los gemelos y Liz, con ellos solíamos jugar a chapadas, encantados, mata gente, lingo y fulbito. Fue una bonita época. Cuando mi hermano y yo nos mudamos (yo estaba a punto de cumplir 7) perdimos comunicación y todo tipo de conexión con él. Fue entonces cuando el segundo de mis hermanos se convirtió su mejor amigo, y lo siguen siendo hasta el día de hoy. Yo por mi parte me hice amiga de Alejandro por Facebook nomás, y nos hemos hablado alguna vez, por chat y en persona. La última vez que hablamos estaba terminando Gestión de no-sé-qué en la Católica. Eso fue hace tiempo.

Mi segunda mejor amiga fue Roxana. No me acuerdo cómo nos conocimos pero debe haber sido por la farmacia de mi tía. O la panadería. Resulta que cuando nos mudamos, nos fuimos a vivir con unas tías lejanas (no tenemos consanguinidad) y dos de ellas (que en esa época tenían algo más de 60 años, cada una) tenían una panadería y una farmacia, respectivamente, una a lado de la otra. Mi hermano y yo nos hicimos conocidos precisamente porque pasábamos tiempo detrás del mostrador. Nosotros vivíamos donde era la farmacia, pero para ir a la panadería no era más que abrir una puerta por detrás. Como a los dos no nos dejaban salir a la calle así nomás (del colegio a la casa, de la casa a la Iglesia, de la Iglesia a la casa) nuestra única manera de hacer amigos era por el colegio, y por los clientes. Y creo que fue así como Roxana entró a nuestras vidas. Porque era una cliente, no muy fiel que digamos, pero que venía de vez en cuando. Poco a poco empezó a venir más seguido, y no precisamente para comprar una pastilla o un curita, sino para conversar con nosotros un poco, y así nos hicimos amigos. De pronto, ya venía todos los días, y los tres nos la pasábamos jugando las mismas cosas que jugábamos con Alejandro: Monopolio, principalmente, chipytaps, encantados, tutifrutis, etc. Y precisamente, como Alejandro, era nuestra vecina. Pero a diferencia de Alejandro, era menor que yo aunque mayor que mi hermano, aún así era más perica que yo, porque solía mirarse en el espejo (uno grande que había en la farmacia), cada 10 minutos. Pasamos mucho tiempo en estos trotes, desde que yo tenía 10 años (creo) hasta los 12. Porque cuando yo tenía 11,  unos hombres "se vaciaron" toda la farmacia y sólo dejaron thimolinas, papeles higiénicos, y aguas de azahar (seguro para que mi tía controle los nervios de ver que en horas se habían robado 30 años de trabajo). Entraron una noche donde ni mi perrita ladró, forcejeando la llave de la puerta a través de la ventanita que yo un día anterior había dejado abierta. Yo tuve la culpa de ese robo. En aquél entonces me propuse que iba a reparar la pérdida que había causado (como verán, no lo consigo, y aún la veo verde). Después del asalto aquella madrugada, la farmacia se mantuvo en pie heroicamente por un año. Por aquél tiempo, 2002, las cadenas de boticas empezaban a emerger y además se habían abierto más farmacias de aquí a allá, y era difícil competir con ellas cuando la farmacia de mi tía tenía la décima parte (y hasta mucho menos) de lo que había sido antes. Mi tía echó mano a sus ahorros para revivir el negocio, pero no le alcanzó para mucho. Cada vez que un cliente venía a preguntar, "no hay" se le decía, así, hasta que se cansaron de la misma respuesta y venían cada vez menos. Hasta que casi ya no venía nadie (salvo amistades que nos visitaban, pero sólo para conversar) y la farmacia cerró oficialmente en el 2003. Y bueno, creo que me extendí mucho. El asunto fue que una vez se cerró la farmacia, al parecer también se cerró esta etapa de amistad con Roxana. Nosotros solíamos jugar encima del mostrador, así que como no había farmacia, no había mostrador, y tampoco había Roxana. Pasó un año y sólo nos saludábamos con un hola y chau, así, hasta que se hizo de otros amigos, y nosotros, pues nos quedamos como nosotros, R y yo. Tengo entendido que ella ahora estudia en Alas Peruanas, no tengo idea qué. Ya no la veo, porque yo también me mudé, esta vez, sola.

Mis siguientes amigos los hice en el cole. Principalmente mujeres, porque al menos en el turno mañana éramos más las mujeres en relación a los hombres. Incluso en primero y segundo de secundaria me tocó estudiar en un salón conformado en su totalidad por damas. Era algo aburrido, lo acepto, porque no había en quién fijarse y porque para mí era más divertido competir con un hombre, especialmente porque así una se podía alardear por dentro de que le había ganado a todos los hombres (jiji), pero en fin, aquí fue donde me hice bastante amiga de Diana, especialmente. Yo en general siempre fui algo rara , en el sentido de que mis intereses eran muy distintos al de la mayoría (o de todos) así que como no tenía con quién compartir mis inquietudes, me las guardaba por dentro (o esperaba a conversar conmigo misma en mi cuaderno-diario). En esencia era alguien solitaria (mi lema favorito era: "no estoy sola, estoy conmigo") y tampoco era que me importara quedarme sola. Toda forever alone yo. Pero siempre había alguien que se portaba muy simpática conmigo, así que yo correspondía siendo simpática también. Era lo menos que podía hacer en gratitud. Conversaba, bromeaba, reía. Aunque por dentro esto no me llenaba. De este modo me hice amiga de Carolina, Gloria e Hilda, la última sería la chica con la que empezaría a intercambiar poemas después.

En tercero de secundaria "insertaron" hombres del aula C a nuestro salón, así que ahora éramos unas 32 damas con 7 caballeros. Estos cambios no hicieron ninguna modificación en cuanto al concepto de amistad que yo tenía. Y todo continuó igual. En esta época me limité a guardarme para mí lo que consideraba importante y con lo poco que podía compartir de mí, sólo tenía para ofrecer dos cosas: ayuda académica, y escucha incondicional. La mayoría se "aprovechaba" de lo primero, evidentemente, y a mí no me causaba ninguna gracia por supuesto, pero igual los ayudaba a todos con una sonrisa en el rostro por más que yo lanzaba pucheros por dentro. De lo segundo, al contrario, sí me hacía sentir bien, porque algunas amigas-compañeras, aunque no eran muy cercanas a mí , me confiaban cosas muy personales, muy íntimas, lo que quería decir que para ellas yo era alguien confiable, y eso me hacía sentir mejor.

En secreto, toda la secundaria esperé ardientemente estar en la universidad. Estaba convencida que allí sí iba a encontrar personas con la que pudiera conversar de cualquier tema, sin temor a que me miraran mal. Eso no fue cierto del todo pero sí me sirvió de mucho: Entré a Matemática, la carrera con la que había soñado los últimos 3 años, y la que terminó siendo el punto en común por el que empezaría a hacer amistades, mucho más fuertes, mucho más duraderas. Conocí a Pablo, quien se convertiría en mi mejor amigo después, a Elena, a Jeny. Al principio nuestros temas de conversación eran cosas como rajar del profe de turno, ponernos de acuerdo en alguna exposición, consultar ejercicios que no nos habían salido. Después al por qué elegiste esta carrera, dónde vives, tienes hermanos? Poco a poco todos nos abrimos un poco más, los temas dejaron de ser académicos y empezamos a pisar terreno afectivo, y sin querer queriendo, yo, que había sido extremadamente reservada durante mi vida, comencé a develar pequeños secretos míos que durante toda mi pequeña vida siempre me había mostrado reacia a revelar. Cosas que me había guardado, por tanto, tanto tiempo, por fin habían salido de mí. Fue una sensación muy liberadora. Por eso adoré la universidad. Porque por primera vez en mi vida, había encontrado un lugar y personas (que no sea mi cuaderno-diario) donde sentía que podía ser yo misma! 

Pero no sólo en la universidad encontré amigos. También en el trabajo (aunque esto requiere ahora de más voluntad de las dos partes, porque a ellos ya no los veo) y en internet (voilá!). Me alegra haber dejado de ser aquella chiquita medio solitaria (por dentro) que era hace mucho tiempo. Me alegra tener buenos amigos en los que puedo confiar hoy. Ello no quiera decir (para nada) que no pueda confiar en mis amistades del cole (porque buenas amigas, también tuve) pero hay diferencias entre las amistades que hice en el cole, y las que tengo hoy en la universidad. Ello no quiere decir que una sea mejor que la otra, simplemente son distintas. Para una geminiana como yo, las conexiones intelectuales son el soporte de una relación. Pienso en que una amistad es aquella en la que pueden pasar años y luego de mucho tiempo, aún las puedes reactivar con facilidad, pero algo que es aún mejor, es que no necesites reactivarlas, porque siempre están en permanente actualización. 

En fin. He escrito bastante. Quise hacer un recuerdo de mis amigos (como un pequeño homenaje) y terminé siendo la tipa egocéntrica de siempre que habla más de sí! Sorry. Pero ahí está.

*Evidentemente, los nombres verdaderos fueron cambiados en la historia, para proteger la identidad de mis amigos.

Un saludo a todos mis amigos bloggers! (Marité, Bellarte, Marcelo, Ludobit, Lucho, Edch, Maxwell,  El Tropicólogo, Víctor Nishio, Víctor Falcón, Aldo, Oki, Mimy...)

Post Post: Una mención especial para Dr. Whooves que acertó con el acertijo del post anterior y tuvo el buen tino de decir la respuesta muy sutilmente para así no arruinarles la diversión a los que aún estaban buscando una respuesta. El próximo acertijo viene en la siguiente entrada.

Mis mejores amigos-Soundtrack de Pokemón