jueves, 16 de agosto de 2012

La verdad de una mentira

Hace unas semanas desapareció misteriosamente de mi cajita, una cajita que tengo en mi cuarto en el cual deposito mis monedas de 0.50 y 1 sol, una parte del sencillo que uso para mis pasajes. Me sentí extrañada y sorprendida, porque nunca me había ocurrido algo así en mi propia casa, entre mis propios parientes, así que decidí investigar por mi cuenta y deducir los posibles ‘sospechosos’. Mi tía no puede ser, mi prima tampoco, mi obá menos, mi tío no creo…y entonces me acordé de mis sobrinitas, que siempre vienen de visita y que cada vez que vienen se vacean mi mochila y mi cartera curioseando cosas. De las dos, me quedé con lo que sería “la principal y única sospechosa” (si no es ella, es un duende, me dije), a quien por una obvia razón llamaré simplemente  “P”.



No quería hacerles pasar roche ante sus papás (mis primos) y mucho menos ante la familia, así que esperé el momento en que nos encontráramos las tres solas en el cuarto y les pregunté, una a una, quién había cogido dinero de mi caja. Las dos dijeron no, y claro, a una sí le creí, pero no a mi “pequeña sospechosa”. Insistí con mi pregunta, una vez más, y nuevamente las dos dijeron que no. Hasta yo ya estaba considerando la existencia de duendes, pero decidí cambiar de estrategia, y me puse a pensar en qué era lo que a mí me habría motivado, a esa edad, sustituir una mentira por una simple verdad, como decir “sí, yo agarré, es que quería comprarme unos pingles”. Y entonces me acordé de mi primera mentira ( o la primera mentira que yo recuerdo).

Tenía 7 años, yo estaba en segundo grado y le había cogido mucho, muchísimo cariño a mi profesora de primaria. Ella era una mujer que inspiraba un aura de paciencia y comprensión, el tipo de persona que jamás te juzgaría ni te regañaría por más ser despreciable que seas. Mi profesora me hacía recordar mucho a mi madre, y ya que no vivía con mi madre tampoco, ella me proyectaba esa imagen maternal que tanto me faltaba, y que al parecer, ansiaba tanto también. Un día ella me dio su número de teléfono, y al no encontrar papel a la mano dónde anotarlo, usé la hoja final de mi cuaderno de caligrafía y al llegar a casa arranqué la hoja y la guardé debajo de mi almohada. Tenía el número de mi maestra! Ese número significaba mucho para mí, porque esa hoja tenía su número, y además lo había escrito con sus propias manos, que eran también como las manos de mi madre, así que tener esa hoja debajo de mi almohada era como tener un pedacito de mi mamá conmigo, acompañándome a dormir. 

Lo que no reparé era que M, mi tutora y quien apoyaba a mi tía en la casa, revisando mis cuadernos (que siempre revisaba para verificar si había cumplido con las tareas) vería una hoja queriendo salirse al principio de mi cuaderno. Frontal como es ella, fue directo a mí y me preguntó: Paty, tú has arrancado una hoja de tu cuaderno?. Yo, reuniendo todo el cinismo que podría ser capaz de reunir, le dije que no. Desde esa edad ya tenía la (mala?) costumbre de guardar sólo para mí las cosas que interiormente valoraba más. Nada me costaba decirle que lo había hecho para anotar para el número de mi profesora, pero preferí obviar toda la explicación, a lo mejor me seguía preguntando, y yo, que eso sí, digo una mentira pero meto la pata después, le hubiera dado la historia completa, y tal vez se ponía celosa. Y yo no quería. Una vez más, M, que desde que la conocí supe que tenía una forma de ser incorruptible, que odiaba la mentira y la injusticia, me insistió una vez más, pero esta vez ya no de forma muy amigable que digamos. Yo, que no quería dar mi brazo a torcer (porque terca sí que era) volví a decir que no, toda una falsa actriz yo. Y M por tercera vez, ya con el ceño fruncido y alzando un poco más la voz, volvió a formularme la misma pregunta. Ya había mentido dos veces, me dije, sería mucho roche decir la verdad a estas alturas del camino. Y peor, con el ánimo alterado en que la había puesto. No, yo no me rindo.

Y ese día juré y rejuré en que yo no había arrancado ninguna hoja. Por cierto, tenía 7 años y entonces no sabía que si a un cuaderno le arrancabas una hoja, inmediatamente dejabas suelta otra hoja hacia la otra mitad del cuaderno XD M nunca me creyó por supuesto, y desde entonces creo que me gané la fama de mentirosa. Nunca, tampoco, llegó a enterarse de la historia. Quizá algún día se la cuente, cuando llegue el momento. 

Pero retrocediendo a la escena en que yo le preguntaba a mis sobrinitas (que tienen 7 y 9 años) me di cuenta en ese momento en que generalmente una se calla cosas o dice una mentira no porque no quiera decir la verdad, sino porque simplemente no encuentra la comodidad, la confianza, y la(s) persona(s) adecuadas para decirlas. En un espacio donde abunda el prejuicio, la burla, la crítica, la intolerancia, la incomprensión, es realmente de valientes decir la verdad, siempre.

Olvídense del programa y de Beto Ortiz, sólo céntrense en la frase!

Así que me dirigí  especialmente a la menor de mis sobrinas, mi "sospechocita", y le expliqué con sinceridad de que creía que había sido ella la que había sustraído dinero de mi caja (obvio, no le dije "sustraído" XD) y le dije que no me iba a molestar por ello, sólo que cuando necesite algo, podría decírmelo y no habría problema. Fue entonces cuando se sinceró conmigo y me dijo:

-Sí, yo saqué Paty, pero la próxima semana te traigo 10 soles, ya?

Me lo dijo con esa ternura tan suya que me conmovió, así que le expliqué que no me preocupaba el dinero, pero lo que sí,cuando quisiera algo la próxima vez, me lo pidiera a a mí o a S (su mamá). "Las cosas ajenas no se tocan a menos que tengas permiso". Y al parecer lo entendió, porque ahí mismo me dijo que si le podía dar 2 soles para comprar un "tic tac" XD


No me devolvió el dinero, pero tampoco se ha vuelto a desaparecer sencillo de mi cajita :)

Post Post: El banner, verdad que está bonito? Muchas gracias, Mijail :) No he aprendido aún hacer diseños, pero por ahora puedo al menos dedicarte esta canción:

22 comentarios:

  1. post tierno, jejeje un sol... y al final, entendió y te pidió dos soles para un tic tac jajajaja.
    Me parece que el verbo correcto es "se vacían mi mochila" (revisa please).
    En efecto tu banner está muy bonito Felicitaciones a tu diseñador gráfico!

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    1. Tienes razón Marcelo, es "vacían". Gracias por la observación, estaba con mis dudas cuando lo escribí, pero me olvidé corregirlo.

      Palmas para Mijail ^_^

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  2. Qué lindo tu cambio de look!!! Me encantó el banner y la nueva cara de tu blog :) Yo tb quisiera cambiarlo pero no sé como ni tengo el tiempo que quisiera para hacerlo :(

    Las sobrinitas son un caso... aunque con esas cosillas siempre nos sacan una sonrisa, y dentro de todo lo malo hay algo bueno, y es que ella aprenderá de los consejos de su tía Paty!

    Un beso!

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    1. Jajaja gracias Marité, qué linda :)

      Un besito.

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    2. Marite ;) Si me dices cual es el link de tu blog [creeme que lo estuve buscando desde que me comentaste pero no tuve suerte :( ] te podría dar una manito con eso del diseño de tu banner. :) Saludos

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    3. Ah no se vale pe! No se lleven a mi diseñador, Mijail es mío, y no lo comparto! XD

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  3. Quien no ha mentido , pero si hay q enseñar a pedir permiso, porque sino luego del camino se desvian :) . x cierto bien lindas tus sobrinas :).

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    1. Lindas y saca canas XD

      Gracias Alexander por pasar, en verdad ha sido una sorpresa ^_^

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  4. yo, siguiendo el consejo de la popis del chavo, la habria acusado con su mama. no soy pedagogo pero creo q esas malas conductas, q con el tiempo pueden empeorar, solo se corrigen con un griton y un severo castigo de parte de los padres.
    un beso, paty.
    p.d: la prox en esa cajita pon solo monedas falsas y las verdaderas las guardas en otro sitio :p

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    1. Asu mare, tú sí que no aguanta pulgas! A mí me falta carácter para esas cosas, así que prefiero seguir siendo comprensiva y tratarlos con cariño ;)
      Re-PD: Jajajajajaja.

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  5. Hola Paty. Todos de chibolos, nos encontramos ante una situación en que tenemos que escudarnos con una mentirilla. Pero hay hasta niños recontra conchudazos que mienten y parecen que dijeran la verdad.

    Al menos, pudiste hacer confesar a tu sobrinita, jeje.

    Un abrazo muy grande.

    LUCHO

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    1. Ah, menos mal que los con los que me he topado han sido siempre unos angelitos....o será que he sido una caída del palto y me han mentido sin darme cuenta o.O? Yo pienso que los niños son adorables, hay que tratarlos bien nada más.

      Un abrazo Lucho!

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  6. ni la verdad ni la mentira existen, solo hay que dejar fluir... pero si hay que cerrar todos los asuntos, en este caso, que devuelva el dinero porque ese paternalismo causa dicotomia y es por ello que la humanidad no se encuentra a si misma.

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    1. Mmmmmm es una niña, quizá cuando empiece a trabajar se acuerde y me devuelva el dinero por iniciativa propia :) Me acuerdo que cuando yo tenía 11 años, y mi tía no me daban propina, cuando ayudaba atendiendo en la panadería y me dejaban sola me comía los alfajores, los budines, las empanadas, o me destapaba una gaseosa....a veces hasta me los guardaba en el bolsillo y me los comía (más tranquila) en el baño! Cuando empecé a ganar mis primeras monedas, o sea, como a los 16, tal como había hurtado a escondidas los pasteles, deposité 100 soles en el cajón de mi tía. Me pareció poco, pero bueno, yo también había colaborado demasiados años en la panadería sin tener ningún pago por ello (siempre me decían que "estás aprendiendo", y puede ser, pero no me gustaba nada nadita), así que estamos parches, me dije XD

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  7. Será que soy muy frío y seco pero los chibolos tercos menores de 10 años me ponen de mal humor. Caray, muchas veces han estado a punto de sacarme de mis casillas pero luego entro en razón y pues, al fin y al cabo recién se están socializando, así que a tener paciencia y a inculcarles valores (pero conmigo de lejitos nomás).

    Saludos.

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    1. Hay chiquitos muy maduros también, pero encontrarte con uno de ellos...es sacarte la tinka. Mis sobrinitas me están ayudando a mucho a desarrollar y fortalecer mi paciencia, y les doy las gracias porque vaya que sirve!

      Saludos ;)

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  8. Todos no hemos dicho la verdad algun día y no solo de niños sino hasta ahora y cuando seamos viejos.
    Pero lo bueno es que estuviste calmada y les hablaste con paciencia y cariño, yo seguro las torturaba jeje.

    Buen banner, mejor que el de Mafalda porque se veia estiradazo.
    Este si no ha sido un post pan con mango.

    PD. Este viernes es el blogday en la fudacion telefónica, vas no?

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    1. Gracias por las apreciaciones, Maxwell :) El banner se la debo a un tipazo, quizá tengas ideas de quién. (ah sí, sí tienes idea)

      Re-PD: Por supuesto que desde luego que sí. Todavía no sé dónde es, cómo me inscribo, con qué voy, cómo es ah?

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  9. Esta vez sí me gustó, entrada con un hecho, pasas por anécdota y finalizas con moraleja.

    Esta locura de crear canciones a los colores. Muy buena la canción.

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    1. Gracias Bellarte :) El próximo post será un experimento.

      La canción viene de 160. No conocía a la artista, pero vaya que tiene buenas canciones.

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  10. Ohhh ¡recién pude leer con calma todo el post!, muy linda anécdota y la moraleja del final, aún mejor! Llegaron a un final feliz en un TIC TAC! xD jajaja Por cierto, gracias por la mención y por la cancioncita, prometo devolverte el detalle :)

    Ah, justo te iba a preguntar lo mismo que Maxwell... Irás al famoso blogday, ¿verdad? Espero que sí! te mandaré un inbox para ver si nos encontramos por ahí. No conozco a nadie así que estaré alguito palteado jajajaja así que qué mejor que ir contigo y de pasadita conocerte face2face :D

    Coordinamos ok? Ya no falta nada! Cuidate y espero pronto tu nuevo post :)

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    1. Mijail, Mijail :)

      Claro que quiero ir! Fue una de las razones por las que me inscribí en el concurso. Bacán, apenas te vea conectado te hablaré para coordinar dónde encontrarnos.

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