sábado, 7 de julio de 2012

Mis mejores amigos son

El post de hoy iba a tratar en realidad de otro tema, pero visto que es el primer sábado de julio, día del amigo, me sentí tentada a cambiar las cosas, así que intentaré hacer algo al respecto.

A lo largo de la vida una va adquiriendo amigos según diversos factores, entre ellos las circunstancias. Cuando eres chibola  considerarás como amigo a tu compañero de juego y travesuras. Digamos que tienes 5 años. A esta edad es probable que tu amigo (o a quien consideras como uno) sea el vecinito con el que todos los días juegas a las chapadas o escondidas. Creces, y tienes 13 años, edad de la pubertad y de las hormonas. Obviamente ya no son muñecas ni carritos los que compartes, ahora se vuelven emociones. Tu amigo puede ser ahora tu confidente, la persona con la que compartes secretos como el chico que te gusta, o aquélla con la que te puedas quejar sin reservas de lo irritable que se ha vuelto tu madre. Y sigues creciendo. Y ahora tienes 20. Probablemente estás en la universidad, y es también probable que tu mejor amigo sea tu compañero de estudios, total, con él compartes carpeta, y después de todo, pasan mucho tiempo juntos y tienen al menos intereses en común de los qué conversar. Conversar. Esto es importante, porque a partir de ahora, las amistades que forjes dependerán mucho de la conversación que haya entre ustedes. Cuánto más concentrada la conversación, más cimentada la amistad. Y tienes 30. Quizá ya te casaste, o estás en planes de hacerlo. Quizá ya tienes hijos, o están en proyecto. Muy posiblemente tu mejor pata, causa, yunta...(ayúdame Marcelo!) sea algún compañero de trabajo, quizá no. Pero ya no hablarán del chico que te gusta, ni se pondrán a jugar a las chapadas o escondidas, seguramente ahora compartirán algunos problemillas que tienen con los hijos, o discutirán de algunos problemas en particular. Pero es evidente que los temas han cambiado. Ves? Cambian por las circunstancias. En fin, te dejo el resto de la historia para ti. La mayoría de amigos (al menos eso creo yo) van de paso, verdaderamente pocos, son los que te acompañan desde el principio, y se quedan contigo hasta el momento de tu muerte.

Voy cambiar el tono ahora por uno más nostálgico. Presiono el botón Retroceder. Hoy me pondré a recordar.

Mi primer amigo fue Alejandro. Vivía a lado de mi casa. Un día una pelota suya cayó al techo de la nuestra y así empezó todo. Desde ese día, Alejandro, R (mi hermano menor) y yo nos volvimos inseparables. Yo tenía 4 años entonces. Él  tenía 8 y era obvio que era el más listillo de los tres. Pasábamos mucho más tiempo en su casa que en la nuestra, tanto que mi mamá me llevaba el quaker a su casa, y a las 10 de la noche solía irnos a recoger para que de una vez nos fuéramos a dormir. Era lindo estar en su casa. Todos los días jugábamos Monopolio, y no nos aburríamos para nada, porque Alejandro era un chico lleno de ocurrencias, y muy inteligente también. Otras veces pasábamos el rato jugando ajedrez, trompo, canicas, o a las escondidas. Juntos solíamos resolver crucigramas, jugar tutifrutis, chancar chapas para hacer chipitaps o hacer carrera de barquitos en alguna sequia cercana a la casa (aquella época donde el agua de sequia era aún algo limpia, siquiera). Fue Alejandro el que se dedicaba a poner chapas a todo el mundo. A mí me puso "Cara de poto" (por mi cara redonda, supongo). Había también otra mancha de chicos, o sea, Richard, los gemelos y Liz, con ellos solíamos jugar a chapadas, encantados, mata gente, lingo y fulbito. Fue una bonita época. Cuando mi hermano y yo nos mudamos (yo estaba a punto de cumplir 7) perdimos comunicación y todo tipo de conexión con él. Fue entonces cuando el segundo de mis hermanos se convirtió su mejor amigo, y lo siguen siendo hasta el día de hoy. Yo por mi parte me hice amiga de Alejandro por Facebook nomás, y nos hemos hablado alguna vez, por chat y en persona. La última vez que hablamos estaba terminando Gestión de no-sé-qué en la Católica. Eso fue hace tiempo.

Mi segunda mejor amiga fue Roxana. No me acuerdo cómo nos conocimos pero debe haber sido por la farmacia de mi tía. O la panadería. Resulta que cuando nos mudamos, nos fuimos a vivir con unas tías lejanas (no tenemos consanguinidad) y dos de ellas (que en esa época tenían algo más de 60 años, cada una) tenían una panadería y una farmacia, respectivamente, una a lado de la otra. Mi hermano y yo nos hicimos conocidos precisamente porque pasábamos tiempo detrás del mostrador. Nosotros vivíamos donde era la farmacia, pero para ir a la panadería no era más que abrir una puerta por detrás. Como a los dos no nos dejaban salir a la calle así nomás (del colegio a la casa, de la casa a la Iglesia, de la Iglesia a la casa) nuestra única manera de hacer amigos era por el colegio, y por los clientes. Y creo que fue así como Roxana entró a nuestras vidas. Porque era una cliente, no muy fiel que digamos, pero que venía de vez en cuando. Poco a poco empezó a venir más seguido, y no precisamente para comprar una pastilla o un curita, sino para conversar con nosotros un poco, y así nos hicimos amigos. De pronto, ya venía todos los días, y los tres nos la pasábamos jugando las mismas cosas que jugábamos con Alejandro: Monopolio, principalmente, chipytaps, encantados, tutifrutis, etc. Y precisamente, como Alejandro, era nuestra vecina. Pero a diferencia de Alejandro, era menor que yo aunque mayor que mi hermano, aún así era más perica que yo, porque solía mirarse en el espejo (uno grande que había en la farmacia), cada 10 minutos. Pasamos mucho tiempo en estos trotes, desde que yo tenía 10 años (creo) hasta los 12. Porque cuando yo tenía 11,  unos hombres "se vaciaron" toda la farmacia y sólo dejaron thimolinas, papeles higiénicos, y aguas de azahar (seguro para que mi tía controle los nervios de ver que en horas se habían robado 30 años de trabajo). Entraron una noche donde ni mi perrita ladró, forcejeando la llave de la puerta a través de la ventanita que yo un día anterior había dejado abierta. Yo tuve la culpa de ese robo. En aquél entonces me propuse que iba a reparar la pérdida que había causado (como verán, no lo consigo, y aún la veo verde). Después del asalto aquella madrugada, la farmacia se mantuvo en pie heroicamente por un año. Por aquél tiempo, 2002, las cadenas de boticas empezaban a emerger y además se habían abierto más farmacias de aquí a allá, y era difícil competir con ellas cuando la farmacia de mi tía tenía la décima parte (y hasta mucho menos) de lo que había sido antes. Mi tía echó mano a sus ahorros para revivir el negocio, pero no le alcanzó para mucho. Cada vez que un cliente venía a preguntar, "no hay" se le decía, así, hasta que se cansaron de la misma respuesta y venían cada vez menos. Hasta que casi ya no venía nadie (salvo amistades que nos visitaban, pero sólo para conversar) y la farmacia cerró oficialmente en el 2003. Y bueno, creo que me extendí mucho. El asunto fue que una vez se cerró la farmacia, al parecer también se cerró esta etapa de amistad con Roxana. Nosotros solíamos jugar encima del mostrador, así que como no había farmacia, no había mostrador, y tampoco había Roxana. Pasó un año y sólo nos saludábamos con un hola y chau, así, hasta que se hizo de otros amigos, y nosotros, pues nos quedamos como nosotros, R y yo. Tengo entendido que ella ahora estudia en Alas Peruanas, no tengo idea qué. Ya no la veo, porque yo también me mudé, esta vez, sola.

Mis siguientes amigos los hice en el cole. Principalmente mujeres, porque al menos en el turno mañana éramos más las mujeres en relación a los hombres. Incluso en primero y segundo de secundaria me tocó estudiar en un salón conformado en su totalidad por damas. Era algo aburrido, lo acepto, porque no había en quién fijarse y porque para mí era más divertido competir con un hombre, especialmente porque así una se podía alardear por dentro de que le había ganado a todos los hombres (jiji), pero en fin, aquí fue donde me hice bastante amiga de Diana, especialmente. Yo en general siempre fui algo rara , en el sentido de que mis intereses eran muy distintos al de la mayoría (o de todos) así que como no tenía con quién compartir mis inquietudes, me las guardaba por dentro (o esperaba a conversar conmigo misma en mi cuaderno-diario). En esencia era alguien solitaria (mi lema favorito era: "no estoy sola, estoy conmigo") y tampoco era que me importara quedarme sola. Toda forever alone yo. Pero siempre había alguien que se portaba muy simpática conmigo, así que yo correspondía siendo simpática también. Era lo menos que podía hacer en gratitud. Conversaba, bromeaba, reía. Aunque por dentro esto no me llenaba. De este modo me hice amiga de Carolina, Gloria e Hilda, la última sería la chica con la que empezaría a intercambiar poemas después.

En tercero de secundaria "insertaron" hombres del aula C a nuestro salón, así que ahora éramos unas 32 damas con 7 caballeros. Estos cambios no hicieron ninguna modificación en cuanto al concepto de amistad que yo tenía. Y todo continuó igual. En esta época me limité a guardarme para mí lo que consideraba importante y con lo poco que podía compartir de mí, sólo tenía para ofrecer dos cosas: ayuda académica, y escucha incondicional. La mayoría se "aprovechaba" de lo primero, evidentemente, y a mí no me causaba ninguna gracia por supuesto, pero igual los ayudaba a todos con una sonrisa en el rostro por más que yo lanzaba pucheros por dentro. De lo segundo, al contrario, sí me hacía sentir bien, porque algunas amigas-compañeras, aunque no eran muy cercanas a mí , me confiaban cosas muy personales, muy íntimas, lo que quería decir que para ellas yo era alguien confiable, y eso me hacía sentir mejor.

En secreto, toda la secundaria esperé ardientemente estar en la universidad. Estaba convencida que allí sí iba a encontrar personas con la que pudiera conversar de cualquier tema, sin temor a que me miraran mal. Eso no fue cierto del todo pero sí me sirvió de mucho: Entré a Matemática, la carrera con la que había soñado los últimos 3 años, y la que terminó siendo el punto en común por el que empezaría a hacer amistades, mucho más fuertes, mucho más duraderas. Conocí a Pablo, quien se convertiría en mi mejor amigo después, a Elena, a Jeny. Al principio nuestros temas de conversación eran cosas como rajar del profe de turno, ponernos de acuerdo en alguna exposición, consultar ejercicios que no nos habían salido. Después al por qué elegiste esta carrera, dónde vives, tienes hermanos? Poco a poco todos nos abrimos un poco más, los temas dejaron de ser académicos y empezamos a pisar terreno afectivo, y sin querer queriendo, yo, que había sido extremadamente reservada durante mi vida, comencé a develar pequeños secretos míos que durante toda mi pequeña vida siempre me había mostrado reacia a revelar. Cosas que me había guardado, por tanto, tanto tiempo, por fin habían salido de mí. Fue una sensación muy liberadora. Por eso adoré la universidad. Porque por primera vez en mi vida, había encontrado un lugar y personas (que no sea mi cuaderno-diario) donde sentía que podía ser yo misma! 

Pero no sólo en la universidad encontré amigos. También en el trabajo (aunque esto requiere ahora de más voluntad de las dos partes, porque a ellos ya no los veo) y en internet (voilá!). Me alegra haber dejado de ser aquella chiquita medio solitaria (por dentro) que era hace mucho tiempo. Me alegra tener buenos amigos en los que puedo confiar hoy. Ello no quiera decir (para nada) que no pueda confiar en mis amistades del cole (porque buenas amigas, también tuve) pero hay diferencias entre las amistades que hice en el cole, y las que tengo hoy en la universidad. Ello no quiere decir que una sea mejor que la otra, simplemente son distintas. Para una geminiana como yo, las conexiones intelectuales son el soporte de una relación. Pienso en que una amistad es aquella en la que pueden pasar años y luego de mucho tiempo, aún las puedes reactivar con facilidad, pero algo que es aún mejor, es que no necesites reactivarlas, porque siempre están en permanente actualización. 

En fin. He escrito bastante. Quise hacer un recuerdo de mis amigos (como un pequeño homenaje) y terminé siendo la tipa egocéntrica de siempre que habla más de sí! Sorry. Pero ahí está.

*Evidentemente, los nombres verdaderos fueron cambiados en la historia, para proteger la identidad de mis amigos.

Un saludo a todos mis amigos bloggers! (Marité, Bellarte, Marcelo, Ludobit, Lucho, Edch, Maxwell,  El Tropicólogo, Víctor Nishio, Víctor Falcón, Aldo, Oki, Mimy...)

Post Post: Una mención especial para Dr. Whooves que acertó con el acertijo del post anterior y tuvo el buen tino de decir la respuesta muy sutilmente para así no arruinarles la diversión a los que aún estaban buscando una respuesta. El próximo acertijo viene en la siguiente entrada.

Mis mejores amigos-Soundtrack de Pokemón

16 comentarios:

  1. pata, causa, yunta, camarada, partner, tu uña y mugre, brother, broster, jjajajaja. Lindo post. Yo también he ido dejando amigos a lo largo de la vida. Prefiero dejarlos allí.
    Ahora solo me veo con mis amigos de la universidad, de los trabajos que he tenido, amigos que tengo por la música, otros pocos de la secundaria y muy pocos del barrio... (asuuu creo que son bastantes).
    Ahora aparte de los amigos está la "red de contactos" que también es muy bueno mantener. lindo post, un abrazo.

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    1. jaja gracias Marcelo, te seguiré pidiendo ayuda cuando me falten palabras. Si nos ponemos a detallar amigos por áreas, la lista se alarga. Pero al final de nuestras vidas (qué trágica que soy) sólo sobreviven unos cuantos. Los verdaderos amigos.

      Gracias Marcelo!, un abrazo.

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  2. Paty!!! Felkiz día del amigo aunque por costumbre yo lo considero el 14 de febrero. Bueno que decirte? mandarte sludos, un gran abrazo y las mejores vibras para ti, uhmmm ya que no te veo mucho espero q todo te este saliendo bien. Cuidate mucho :)

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  3. si aun tuviera mis chipitaps (de los caballeros del zodiaco) te hubiera retado a un duelo :p
    un beso, paty
    p.d: q nostalgia, me hiciste recordar mi epoca de pokemaniaco

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    1. Qué queda, nos ponemos a chancar chapitas?
      Un beso pokemón, ludo.

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  4. Qué lindo post Paty!!!
    Gracias por el saludo también a tus amigos bloggeros :)
    Es bonito recordar a quienes conocimos y dejaron una huella en nosotros, que no se borra con el tiempo. Qué lindo, esa es la prueba máxima de que un amigo fue verdadero. Más aun si perduran con el tiempo.

    Un beso Paty!!!
    Feliz día del amigo atrasadito :)

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    1. Gracias Marité. Un día haré un post también dirigido a todos los amigos bloggers :)

      Un abrazo!

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  5. Nunca jugaste tazos?

    Me lo fumé todo, ya que me leí todo el chisme, Valió la pena, me mencionaste al final güiiiiii.

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    1. Tazos? No sé ni qué es un tazo! (espera que ahora lo averiguo)

      Fue un placer Bellarte :)

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  6. Buen post, en realidad siempre cada amigo nos deja algo que siempre vamos a recordar.
    El día del amigo me parece estupido porque es una campaña marketera de Pilsen, una cerveza que busca que consuman y se estreellen luego, el verdadero el el 14 de febrero.

    Gracias por la mención y me da gusto que te haya conocido

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    1. El gusto también es mío Maxwell. Nos ponemos de acuerdo luego para lo de la partida de ajedrez :)

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  7. Hola Paty. Muy bonito post y muy entretenido. A lo largo de nuestras vidas, muchos amigos y amigas pasan y comparten con nosotros determinados momentos. Algunos por breve tiempo, otros por un período más largo. Algunos para compartir o disfrutar algo, otros para confiar muchas de nuestras cosas.

    Lo bueno es que cuando uno se reencuentra, la magia se ve cuando sientes como si no hubiera pasado el tiempo. Gracias por la mención. Para mí también es un placer enorme tenerte como uno de mis amigos bloggeros, así que aunque varios días después, pero ¡Feliz Día del Amigo!

    Y una última cosa, Maxwell, relájate chochera, pareces uno de los viejos renegones de los Muppets, todo te parece mal. Es cierto, es una campaña publicitaria de la Backus, pero hay que verle el lado bueno, al menos, puede darnos un motivo para brindar con algunas de nuestras amistades. El que quiera emborracharseo estrellarse, es su rollo, no el mío. Yo tomo para disfrutar de un momento grato con la gente que aprecio.

    Un abrazo muy grande para tí, Paty.

    LUCHO

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    1. He escrito tan rapido y recien veo que tengo muchos errores. jajaja.
      Causita, es que no me gusta cuando somos "corderitos". Para mi es un dia normal y puedo celebrar al dia sgt u otro.
      Ah, y no soy renegón, no renegué en la reu.

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    2. Ja Ja, corderito? Para nada, mister, solo vive y deja vivir, así de simple. No te gusta? Se respeta eso, pero igual se respeta la opinión de los que piensen diferente, no? Te diré que yo tampoco he celebrado ese día porque no necesito un día especial para reunirme con mis amigos. Pero si en alguno de los siguientes años me llama algunos de mis amigos para juntarnos y celebrar por ese día, pues bienvenido sea.

      Y es cierto, no renegaste en la reuna, je je. Si no, te botábamos por la ventana, ja ja.

      Un abrazo.

      LUCHO

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    3. jaja ya conoces a Maxwell Lucho, hay que dejarlo ser nomás, es su estilo y lo respeto mucho, al fin y al cabo me abre la mente y me hace pensar muchas cosas también. Y sí Maxwell, es un día idea de una cervecera, el objetivo probablemente haya sido llenar sus arcas sacando provecho del festejo de ese día, pero de todas maneras es una decisión de cada quien cómo, cuándo y por qué celebrarlo. Igual, es tu idea y normalazo.

      Un abrazo Lucho, y otro para ti Maxwell.

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