jueves, 21 de junio de 2012

Como el rayito de Harry Potter

[Esta entrada está inspirada en las geniales crónicas del buen Ludobit]

Desde pequeña (bueno, tampoco es que haya crecido mucho) he sido muy apegada a mi madre, al menos así fue desde que tengo uso de memoria, o sea, de los 4 años. De hecho, de todos mis hermanos, yo siempre he sido la más apegada a ella. La más mamera. Caminábamos siempre de arriba para abajo, y tanto era mi dependencia, que algunas madrugadas solía levantarme de la cama e irme a la suya sólo para constatar que seguía allí, para luego volverme a ir a dormir tranquila. Una mañana me desperté e hice lo de siempre, buscar a mi madre, me recorrí toda la casa y nunca la encontré. Entonces, uno de mis hermanos mayores, el más terrible y cuya actividad favorita era hacerme sufrir, me dijo muy suelto de huesos que mamá se había ido a Brasil, y yo, en mi mente de 5 años, sabía que Brasil era otro país, que quedaba a miles de kilómetros, y que para encontrarla tendría que irme al Aeropuerto y subir un avión, o sea, mamá estaba muy, muy lejos...y me había dejado a mí sin decirme nada. Yo era un mar de lágrimas. El muy desgraciado nunca me especificó que mi madre se había ido a la avenida Brasil y no a ningún otro país.



Como dije, yo era muy apegada a mi madre.

Tendría unos 3 años-esto es lo que me contaron, porque yo no me acuerdo- cuando iba por ahí caminando con mi mamá, como siempre. Ella que es despistada, y yo que al parecer heredé esa cualidad, no nos dimos cuenta que cerca a nosotros caminaba tambaleante un borracho con un cigarrillo en mano. Él o nosotras nos aproximamos demasiado, no lo sé, pero en una de ésas el hombre ebrio estiró la mano y shhhhhhh me estampó el cigarrillo en la cara, agarrándome de cenicero. Así fue como nació esta cicatriz como yema de dedo que tengo en el cachete derecho. Me cuentan que por esa época, cuando mi cara, obvio, era más pequeña, la marca me quedaba muy cerca al ojo. Fue una suerte que el borrachín no me dejara tuerta, porque quizá estaría escribiendo esta entrada con un solo ojo. Lo que sí me quedó, fue esta cicatriz de por vida, que mi madre trató de borrar con cremas y otra serie de menjunjes. Yo por mi parte nunca me preocupé de la cicatriz, y decidí desde entonces que no haría nada por borrarla. Hasta le encontré un atractivo, porque, después de todo, pensaba, podrían haber miles de Paty's en el mundo o personas parecidas a mí, pero nadie tendría mi cicatriz. Cuando voy de visita a mi antiguo barrio donde pasé mi niñez, aún hay gente que me reconoce por la cicatriz. Y entonces me siento como si tuviera el rayito de Harry Potter. Claro que la yema de un dedo no es tan sexy ni cool como tener un rayo, pero qué diablos.



Hace poco me enteré que el hombre ebrio que me dejó la marca había muerto.

[ Una canción, y hasta la próxima semana. Eye in the Sky - The Alan Parson Project]


20 comentarios:

  1. Paty!!! Qué linda entrada! No por el sufrimiento que debes haber pasado cuando el borracho te quemó, sino por los recuerdos con tu mami... es lindo de vez en cuando recordar y enternecer nuestro corazoncito.

    Un besito!

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  2. espero q ese borracho haya muerto de la forma mas horrible posible.
    un beso, paty, en tu rayito de harry potter :)
    p.d: gracias por tus palabras iniciales

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    1. Jeje. QEPD, mejor. Un beso a ti, a lado de tu barbilla :)
      Pd: you're welcome

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  3. SOY EL VISITANTE 60 000!!!!!!!!! HAY REGALO? x)
    Maldito borracho ¬¬ debiste demandarlo por violencia, daños, intento de homicidio.
    Es verdad o es un cuento como los de ludobit? no me he dado cuenta de la cicatriz

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    1. Pasa a recoger tu chicle uno de estos días X)
      Maxwell, no olvides que era una niña de 3 años!. Mi madre nunca hizo nada contra el borracho, tampoco.
      Y sí, es verdad. Tal vez las monturas de mis lentes lo ocultan un poco, pero sí, ahí está.

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  4. jajaja Brasil... cuando salgo de vacaciones, me preguntan "donde te vas?" yo siempre les digo "a Santiago"... y todos "ahhh que bien asuu"... y yo le agrego " A Santiago de Chuco".
    Linda crónica.

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  5. Hola Paty. Lindo post. Y de lo negativo salió un aprendizaje y realmente tuviste suerte de que no extendiera más la mano ese sujeto indeseable.

    Me has hecho reir con lo de Brasil. Uno a esa edad alucina tantas cosas.

    Te mando un abrazo muy grande.

    LUCHO

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    1. Gracias Lucho por tu comentario. Y sí, por poquiiiito.
      Un abrazo!

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  6. Pobre Paty de 3 años que agarraron de cenicero. Al menos te lo tomaste para bien.

    Saludos :)

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    1. Edch! Tantas cosas que me han pasado! Allí nomás tengo montones de temas para el blog XD

      Saludos :)

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  7. Hola Paty :3

    "Entre la arena y la Luna" ya fue, pasó al planeta de los justos, porque si por fuerza, mi blog tenía que volverse más público (en cristiano: me lo descubrió harta gente), no podía exponer cosas tan íntimas, y las que expongo en mi blog principal pues están bien maquilladas y no pueden comprometerme o causarme molestias en consecuencia :)

    Por cierto, este post podría llamarse tranquilamente: "Marcada por un ebrio". Y te aseguro que muchos entrarían de curiosos pensando que se trata de algún ex que era pegado al alcohol y marcó tu vida con sus acciones, etc xD

    De niño era pegado a mi madre, pero por cosas que no vienen al caso, desde 2006 hasta ahora soy mucho más pegado a mi padre. Es más, ahorita me voy a su casa y me quedaré a dormir :D

    Saludos :)

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    1. Hola Fernando. Chesss, a mí me encantaba el tono de ese blog. Para la próxima a tener más cuidado :)

      Jajaja nada, no es un título medio tosco para un post tan...tierno? Para ponerle nombre a este post, como a muchos post de este blog, usé la técnica de Ludobit.

      Saludos!

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  8. Todos quisiéramos ser HP para no vivir vidas tan comunes y para solucionar todo con varitazos...

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    1. Víctor...no puedo estar más de acuerdo contigo :)

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  9. Las crónicas de Ludobit. Próximamente. Sólo en cines. También en 3D. (?) Bueno, yo recuerdo que cuando era niño, jugaba con un primo en el auto y el condenado sacó el encendedor de cigarrillos. Yo no tenía idea de que estuviera caliente hasta que lo puso en mi pantorrilla... Sí que dolió. Pero al cicatriz ya no està. La que sí está es la de mi barbilla. Que estés bien, Paty Potter.

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    1. Víctor! Caray, qué fue de ti viejo? XD Qué sorpresa fue ver tu comentario en mi correo!

      Y sí pues, creo que todos tenemos alguna historia acerca de una cicatriz en nuestro cuerpo, aunque sea la que nos dejó la aguja de la vacuna :P

      Que estés bien (jaja ya estoy recordando tu particular estilo de humor)

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  10. Por el título pensé sería aburridisimo, pero me callaste la boca, tiene bastantes matices, ternura, inocencia, buen humor, recuerdos y un final bastante cruel, sólo por nombrar algunos. Me encantó, a pesar que digas que es en honor a Ludobt, es muy tú.

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    1. Es uno de los comentarios más generosos que he recibido en el blog, y viniendo de ti (ejem) el honor es doble!

      Thanks Bellarte.

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