domingo, 31 de julio de 2011

Cómo colocar estadísticas al blog

De repente estás interesado en poner esa barrita que cuenta el número de visitas de nuestra web. Pues bien, hay muchas páginas, una de las que te sugiero (quizá la más conocida) es contadorvisitas.com , sigue las instrucciones, y ya, es sencillo.

 Ahora, si quieren explorar aún más, pues Blogger tiene una herramienta por defecto, y puedes acceder a ella desde el Escritorio, ese link que está a lado de las pestañas Nueva Entrada, Editar Entradas, etc. Desde esa casilla puedes echar un vistazo a muchos más detalles, como cuántas personas visitan a diario tu blog, qué entradas son las más leídas, cuáles son las fuentes de tráfico (o sea, con qué link o mediante qué medio la gente llegó a tu blog), en fin, puedes ver el número de visitantes por países, sistema operativo, navegador, etc, etc, y no sólo puedes ver esas estadísticas por día, sino también las visitas por semana, por mes, por todo el tiempo. No te mostrará una información extremadamente detallada como la identidad de cada una de las personas que visitan tu blog…jaja eso sería bravazo, pero al menos puedes hacerte una idea general.







En fin, espero que esta información le sea útil a alguno.

sábado, 30 de julio de 2011

Nota 4. Crisantemos

Cómo generar tráfico

Hemos hablado que básicamente las ganancias vienen de la audiencia que tengamos (o sea, esto es si de verdad ves el blog como un negocio rentable), ahora, el punto es cómo generamos ese tráfico. Para esto hay que tener en cuenta tres puntos:

Primero: Publicar contenido original. Nada de copias de otros blogs o de lo que hay en la web. Es fácil de darse cuenta cuándo un blog es copia de otros blogs o webs. Antes que nada hay que colocarse en la posición del lector: ¿Estarías dispuesto a seguir una página que te ofrece contenido copiado de otros sitios? Mejor no vamos a la fuente original, no es así? Pues sí, eso es lo que busca normalmente el lector, la primicia, lo novedoso, lo auténtico. Cuanto más original eres, más propenso estás para ser leído. Procura entonces de imprimirle tu propio color y estilo a tu página.

Segundo
: Postear con continuidad. Digamos que te propones escribir todos los martes, okey, hazlo todos los martes. Si quieres cada quince días, no hay problema, hazlo cada quince días, si eres más prolífico y quieres todos los días, ya, normal, todos los días. Lo importante, en todo caso, no es cuántas veces sino mantener esta regla, llamémosle costumbre, de postear en esas fechas, es la manera de mantener enganchado a tus lectores que seguramente volverán a venir porque sabrán que encontrarán material nuevo qué leer.

Mucho ojo, lo importante es no desanimarse. Mucha gente comienza un blog atraído por la moda o como una especie de esnobismo, y al final cuando se va el encanto lo abandona sin más. Abundan webs que no superan las diez entradas, de ahí la importancia de crearse una página por una decisión que sale más del corazón.

Tercero
: La regularidad. Acabamos de hablar de la continuidad y de lo beneficioso que es mantener una disciplina, pero, mejor aún, hablemos ahora de tener un blog nutrido. Sería mucho mejor si se postea a diario. Los motores de búsqueda de Google dan preferencia a las páginas que se actualizan diariamente, así que un blog con un post por día estará por encima en los cuadros de búsqueda que otro que se actualiza semanalmente.

Es importante, por otro lado, ubicar un ‘nicho’, es decir, un tema definido para el blog. Obviamente que para tener un post por día hay que estar lo suficientemente dotado de ideas, y eso es mejor cuando el tema elegido nos apasiona, es decir, que siempre queramos hablar y saber de él. Si lo tuyo son los carros, adelante, habla de carros. Si son los perros, los perros será. Si te apasiona el tejido a crochet, puedes hacer tu blog de tejido a crochet, en fin, ubica un nicho y explota en él. Si te das cuenta, la elección del tema adecuado te ayudará con los tips anteriores, porque, por defecto, hablar del tema que te apasione te permitirá ser original, mantener la continuidad y postear con regularidad. Toma en cuenta que uno siempre debe tener tiempo para hacer lo que le gusta, de otro modo, sería bueno reconsiderar lo que estamos haciendo con nuestra vida.

Todo esto que he dicho por cierto, no es novedad. Estoy haciendo eco de las cosas que también puedes encontrar en internet, sobre todo, en  un ebook que recomiendo para quien quiera extenderse más: “Secretos de un blog exitoso” de Arturo Goga que puedes leer o descargar aquí.

viernes, 29 de julio de 2011

Nota 3. Cerrar los ojos

El chico del Metropolitano


Tengo a mi hermano sentado a mi lado. Hemos peleado, mejor dicho, él ha peleado conmigo y no me quiere hablar. En parte tiene razón porque le he hecho esperar cerca de una hora en la estación ya que se me ocurrió quedarme en una cabina viendo el partido de Perú por internet. Claro que esto ni se lo he comentado. Seguro me mata. Está molestísimo porque me he presentado tres cuartos de hora más tarde de lo que habíamos pactado. Me estuvo llamando cuchucientas veces y en todas las oí amargo, preguntando con rabia a qué distancia ya estaba, recriminándome que lo hacía esperar, con ese tonito de voz que me hacía pensar que me quería pegar. Pobre mujer la que lo aguante. 

Pero bueno, en el fondo él tenía la razón y yo estaba en falta, y por respeto no tenía por qué hablar nada, y así me mantuve, calladísima todo el camino, parecíamos desconocidos. Ahora ya estamos de regreso, pero ante el menor tema de conversación que surge él lo aprovecha a la ofensiva y termina resondrándome por enésima vez consecutiva la falta cometida ya hace unas horas. Yo me mantengo callada, el silencio es mi mejor negocio ahora. 

Hay un chico a un par metros de mí. Está de pie cogiéndose  del pasamanos y conversando con un par de señoras, ambas con niños en brazos, quizá ya tocando los cuarenta años de edad (hablo de las señoras por supuesto). Él, en cambio, luce más joven que ellas, tal vez de veintiocho o veintinueve. Es un poco mayor para mí, pero, ¿qué son siete u ocho años? Casi nada. Lo veo lindo agarrando con la otra mano su globito blanco “Felices Fiestas KuKulí”-que no sé por cierto si es el día del pajarito, si es un restorant  que se llama Kukuli y que está celebrando su aniversario, o es un pollería que también cocina kukulis, no sé, soy muy mensa como para seguir entrando en esas cavilaciones- el asunto es que este chico tiene un globo con esa frase, y yo me lo he quedado mirando a él, perdida en sus gestos y en  su sonrisa con hoyito. Tiene unos lentes de montura negra y todas las facciones de ser un chico intelectual, como el del chico aplicado de la clase. Lleva una chompa gris y un pantalón dril beige que me hacen recordar de inmediato y sin querer a la forma de vestir de mi X, y ya casi estoy tentada de mirarlo como si fuera él. Yo lo observo, y como siempre, tengo la mala costumbre de prejuzgar el carácter de las personas por su forma de vestir y de comportarse. Haciendo una lectura de su fisonomía, he reparado con que debe ser un chico, en primer lugar, muy pacífico, que no busca las discusiones y que tiende a dar a la razón a la chica para no provocar una pelea. No es para nada dominante, al contrario, debe ser muy condescendiente y la tolerancia debe ser una de sus virtudes. Todo lo contrario al renegón que tengo a lado. Segundo punto, consecuencia de lo anterior, es una persona de actuar lento y meditado, la impulsividad no es lo suyo, no es de los jugadores que hacen movimientos apresurados; si fuera ajedrecista, su estilo de juego sería sólido, asentaría bien sus líneas antes de lanzarse al ataque, esperaría los errores del rival, armaría un bloque compacto en defensa, se conformaría con el empate. Tercero, de enamorarse sería un hombre para una sola chica. No tiene cara de coqueto, tampoco de los que se les doblaría el cuello con descaro para mirar a otra chica. Aunque no se puede descartar la infidelidad de la lista negativa, al parecer es un chico con capacidad para el amor único, puro. Cuarto, le atraen las mujeres de carácter fuerte y decidido, pues éstas le aportarían la soltura y la confianza que le falta. Le gusta las mujeres dominantes y mayormente optará por asignarle todas las tareas de la relación.  Es un hombre que busca una mujer con agallas, la mujer con pantalones.

Bueno, esto ya está muy largo. Decía que él está ahí de perfil a unos cuantos metros de mí sosteniendo su globito Kukulí, y yo lo veo desde mi asiento tan lindo, seguramente como el pajarito, con la gente alrededor que no sospecha que una chica está gestando en silencio un espectáculo de miradas. De vez en cuando desvío la vista hacia la ventana y ahí está él otra vez, regalándome su reflejo en la ventana y yo encantándome de él. Por los parlantes escucho de pronto la voz musical de una mujer anunciando la descarga en el próximo paradero, y tengo que pararme ya. Despierto a mi hermano que se ha quedado dormido (y gracias a Dios que no ha babeado-como yo a veces jajaj) y me pongo de pie y con dos pasos me voy acercando a la puerta, que por la hora ha quedado abarrotada de gente que se acomoda como puede. Y casualidad (y en complicidad con mi deseo) me quedo justo detrás de él sosteniendo con una mano mi bolsita sorpresa que he traído de la matineé, y es cuando todo ese mar de gente que empuja y me deja a mí con el rostro pegado a la espalda de él y entonces siento su olor, un extraño olor a pollo a la brasa (kukulí a la brasa) cruzándose con un olor a desodorante que no sabría identificar pero que por tratarse de él lo siento bien. Reproduciendo la escena, el tumulto de gente, yo,  mi cara recostada sobre la espalda de él… Y yo que no quiero…

Se abre la puerta y es cuando aprovecho la ocasión e introduzco el papelito en el bolsillo trasero de su pantalón. Hemos bajado a la estación central mi hermano y yo. Hago un adiós imaginario y es ahora cuando espero su llamada.

jueves, 28 de julio de 2011

Nota 2. Un juego de luz

Mi primera experiencia en el Metropolitano

El sábado mi hermano y yo abordamos el metro en la estación central ubicada en el ‘sótano’ del parque los Próceres de la Plaza Grau. Me he quedado con una buena impresión, será por lo nuevo de la flota o qué sé yo, pero estoy tan gratamente complacida del servicio que ya quisiera que se construya el mismo sistema que conecte Chosica-Lima. Cuando viajaba me sentía como la vez aquella en que me subí por primera vez a un tren allá por el 2006 en mi viaje de promoción. Remover el deja vú quizá refuerza esta amable impresión que me ha dejado, pero no es ése el punto, el punto es que el sonido es tan tenue que pareciera que el bus levita, ya no se escucha el clásico traca traca de los buses convencionales (como el del Covida, por ejemplo) y no será como viajar en primera clase, pero al menos no me ponen la música que no me gusta (así me dejen escuchar con tranquilidad la mía) y no hay cobradores que te estén despertando a cada rato para preguntarte por enésima vez si ya has pagado tu pasaje y dónde está tu boleto, señorita. El otro punto es que sólo se detienen en los paraderos y no cada diez metros como lo hacen los demás, y hay una tarifa única y fija que te ahorra la molestia de oír peleas cobrador-pasajero. O sea, todo muy tranquilo y pacífico, un viaje muy agradable, si es que vas sentado, claro. Porque los que viajan parados y apachurrados no creo que compartan mi punto de vista.

Datos: Para los que quizá en un futuro usen el metro en algún momento, les comento que el proceso para obtener una tarjeta es mucho más rápido y sencillo que sacar una tarjeta en el Cineplanet. Van a cualquier estación (ya sea la de la Av. Matellini o la de Av. Grau, bueno, ésas son las únicas a las que fui) y haces el trámite desde las máquinas automáticas de color amarillo que están en las estaciones. No necesitas DNI ni nada por el estilo. El costo por la tarjeta es s/3, ah, por si acaso la máquina no te da vuelto (está escrito bien grande) El trámite es bien sencillo, introduces la plata y pi pin pin unos cuantos botones y ya la máquina te está expulsando tu tarjetita recargable a la que le puedes meter todo el saldo que quieras. Por otro lado, la tarifa es única, es decir, pagas s/1.50 y con eso si quieres te paseas por todas las estaciones siempre y cuando, claro, no salgas y vuelvas a entrar. Para mayores señas tienes a unos orientadores de chalecos amarillos que atenderán tus preguntas. Ah, otras de las cositas bonitas es que en la estación de Grau se ha hecho una especie de zona comercial donde hay comida rápida, farmacias, heladerías, cafés, librerías, o sea, cosas para pasar el rato.

Bueno, escribo todo esto porque el sábado por la mañana estaba buscando información por internet de cómo sacar mi tarjeta y no había datos de esto, tuve que llamar por las puras a mi hermano para que me traiga mi DNI, y eso, hasta estuve tentada de pedirle también que me traiga un recibo de luz o agua jaja. Así que si hay alguien nuevo ahí, ya sabe. Lo único que hay que guardarse bien es la tarjeta, porque te la roban y no hay modo de cómo reclamar ni mucho menos garantizar que haya sido tuya. Lo otro que tampoco es color de rosa, es la cantidad de gente que pelea por entrar en ‘horas punta’, bueno, por algo se llama también ‘hora punta’. Por lo demás me pareció bien.

miércoles, 27 de julio de 2011

Nota 1. El miedo a no verte

Goodbye

Voy a botar mis cuadernos, he decidido botar todas mis notas de mi época colegio-universidad. Los he revisado y de verdad que no encuentro nada qué rescatar, excepto al valor emocional que representa para mí. Objetivamente, no le encuentro ningún valor literario, y salvo quizá que me felicito a mí misma por haber tenido siempre buena ortografía, la verdad que no me arrepiento de enviarlo al camión de basura. Al principio quería incinerarlo pero luego pensé en la posibilidad de que algún reciclador encuentre un día mis cuadernos y quizá le dé el valor que ahorita no le veo yo. Como dije, si lo conservé por tantos años (siete) es básicamente por la esperanza de enseñárselo algún día a mis nietos o sobrinos jaja, pero bueno, ya está decidido, bye bye cuadernitos.


Lo malo de escribir en las libretas es que con el tiempo te llenas de paquetes (bultos) de cuadernos que tarde o temprano se llenarán de polvo y ocuparán mucho espacio, todo lo contrario a lo que pasa cuando escribes por internet o para una memoria USB. Para ilustrarlo, dicen que toda la obra de Shakespare cabría en una memoria de 4GB…ya imagínate de lo que estamos hablando.

En fin, ahora, como digo, voy a botar todos los apuntes acumulados en los siete años, que de ellos tengo intentos de cuento y novelas, muchos poemas, reflexiones, microrrelatos, y sobre todo, muchas páginas de diario personal en la que hablo de mis amores, de mis vivencias, de las cosas que me pasaban a diario. Pero he cogido algunas páginas al azar y les he tomado foto, como para quedarme con algo de lo que fue.

martes, 26 de julio de 2011

Carta a X

Hola X.


Sabes? Es martes y son las nueve y veinte de la noche. Supuestamente tengo que estudiar para mi examen de la próxima semana, pero ya me conoces, en cambio estoy aquí muy tranquila escuchando Antología y sintiendo que puedo hacer de esta vida lo que me da la gana. Jajaj, tú sabes, no aprendo todavía.
Sé que me había prometido que empezaría a des-enamorarme de ti de ahora en adelante, y de hecho, no he roto esa promesa; pero sabes seguro que me estoy tomando las cosas con mucha calma y espero que todo se aligere naturalmente así que si bien algo de mí me dijo que no lo volviera a hacer, mis manos empezaron a escribir solitas jaja. Qué curioso, ahora mismo el reproductor está tocando “What a Wonderful World”. Oye, sabes, tenía muchas ganas de enviarte un mensaje de texto, pero me quedé allí, con el celular en la mano y sin saber qué decir, de pronto toda la cabeza se me llenó de ideas y terminé por escribir nada. Seguramente ahora debes estar aprovechando las vacas , cada vez que te pienso te imagino saliendo con tus amigos, y también de tus amigas.

Yo estoy un poco cansada de la rutina, estar más de un día dentro de casa me abruma y ya tengo ganas de salir a donde sea, tal vez es por eso que me gusta tanto la música que no puedo vivir sin ella, la música para mí es como un túnel secreto que me conecta con todo aquello de la que estoy deseosa a vivir, otra realidad, sabes?

Me gustaría mucho saber nuevamente de ti. No me escribes, sé que las veces que me has escrito es justamente en respuesta a lo que yo te he escrito, pero, digo, me gustaría volver a saber de ti de forma espontánea. Sería lindo que lo hicieras, y tal vez sólo así tendría otra semana sin parar de sonreír. Jajaj, está bien, no te estoy recriminando nada, porque, qué derecho acaso tendría yo? Ninguno pues. Pero la verdad que sería el mejor regalo en estas fiestas.

Hey, te quiero sabes? Todavía no dejo de pensar en ti cada día, y te reconozco en muchas cosas que veo y vivo, sólo espero que esta fiebre se me pase con los años, tal vez en dos o tres, pero que se me pase y ya. Sé que va a sonar a cliché lo que diré ahora, pero deseo con el corazón que las cosas vayan bien para ti. Te volveré a escribir pronto, seguro. Porque seguro que terminaré de escribir esto y tendré ganas de volver a escribirte otra vez. Acostúmbrate por ahora.

Te mando un abrazo porque un beso (aunque muero de ganas) no te puedo enviar.
Abrígate mucho que hace frío.
Por el momento, tuya,

Paty

Pequeños Gigantes!

Anteayer se ralizó el programa final que proclamó campeón al escuadrón de los Irresistibles, pero igual, no quiero sonar cursi pero es la vedad es que todos fueron unos ganadorazos, son los culpables además de que se me haya pasado por la cabeza el antojo de tener un hijo jaja, pero en fin, el concurso ya acabó y el show debe continuar. Yo me quedo aquí por mientras con lo que para mí, es lo mejorcito:

En baile: Jesús y Karla



Canto: (casi un empate) Magaby y Miguel Ángel


Capitán: Carlitos!

lunes, 25 de julio de 2011

Una notita espontánea

Aquí otra nota que escribí en mi libretita este año (en mayo? Junio? No me acuerdo)
 

A ver, son las 10:46 am de un viernes, un viernes cualquiera. Quiero escribir. Escribirte. Inventarme un poema para reconstruirte. Y ya he hecho cien intentos y nunca acierto. Sé dos cosas y no me alcanzan. Te amo. Estás lejos, y desde lo alto de una torre quisiera gritarlo. Pero no llegarás a escucharlo, y entonces yo me quedo aquí diciéndote te amo en silencio y sin un bendito poema que logre callarlo.

Quiere ser haiku pero no es

Un poema que presenté en un par de concursos, y naa, no ganó.


Si alguna vez te encuentras conmigo,

dile que la estoy esperando.

domingo, 24 de julio de 2011

La historia del primer artículo

Escribo desde que tenía trece años, todo empezó cuando me puse grave, extremadamente triste, pero bueno, ésa es una historia larga que me da pereza contar. El punto es que escribo desde entonces. Para ese tiempo lo hacía en las hojas restantes que quedaban a mis cuadernos de la secundaria, después, fui comprándome cuadernos exclusivamente para escribir, y ya cuando a mediados del 2008 llegó la computadora a la casa, empecé a usar Word. Pero el punto es que siempre he escrito. No me gustaba leer pero me encantaba escribir, así que podría asegurar que más de la quinta parte de mi vida adolescente me la he pasado escribiendo.

Un día, allá por finales de febrero del 2010, se me ocurrió que de repente lo que escribía no tenía por qué guardarlo para mi solita ¿y qué tal si lo comparto? Sería paja, me dije. Lo primero que pensé fue en demostrarle a mi tía-quien me lo recriminaba a veces- que mi tiempo escribiendo no era tiempo perdido, así que de golpe se me vino a la mente un diario que mi tía solía mencionar: Perú Shimpo. Fue así como todo empezó. Me conseguí los correos de los dos diarios que circulan entre la colectividad (Prensa Nikkei y Perú Shimpo) y les envié mi propuesta, mi intención de publicar poemas en sus diarios. Y aunque de Prensa Nikkei no recibí contestación, fue grande mi sorpresa y mi alegría al ver en mi bandeja de entrada la respuesta de Perú Shimpo. Estaban interesados! Ni corta ni perezosa, les envié algunos de mis poemas, le dieron visto bueno y aceptaron publicarlos…así que desde ahí comencé a publicar en Perú Shimpo. El primer poema apareció el 07 de marzo del 2010 (aún conservo el recorte de periódico ^^) y lo titulé “It ji ma” (no me olvides en la traducción al coreano). Todavía veo a veces mi cara de yeso en la pequeña sección de la portada del diario entre las que se me dedicó unas líneas de presentación que hasta el día de hoy me esfuerzo por hacer justicia: “Desde hoy domingo, las páginas de Perú Shimpo se refrescan con el prometedor literario de Patricia…….” Jaja, como buena.

Luego de este primer poema (publicado en la columna aún sin nombre) fui apareciendo semanal o quincenalmente pero ya no con poemas, sino con reflexiones, comentarios y cualquier otro texto sobre el tema que me diera de qué hablar. Semanas después fue cuando la columna cobró un nombre, Patydrómeda, y es bajo ese título que escribo hasta hoy.

Bueno, aquí les dejo el primer artículo, el poema que se publicó y que la verdad me sorprende cómo es que no tuve roche de enviar a publicación algo como eso…en fin, con algo tenía que empezar.




It ji ma


Es tu nombre la palabra que mi memoria evoca,

en cada texto no me falten más palabras tuyas,
quiero alimentarme de tu luz y tus neblinas,
quiero encerrarme en los campos de tu música.

Acerca más tus manos a mi cuerpo,
deja en ellas la libertad de transitar como las olas,
la misma libertad en que van mis manos,
yendo y viniendo como errantes palomas.

Bautízame, mi niño, con cada uno de tus besos,
sométeme a tu inocencia y al fuego del pecado,
te quiero, desgraciadamente, y te odio a la vez ,
¡por ti clama mi corazón abandonado!

Encarcélame cuando quieras y donde quieras,
ahora más que nunca me he sentido tuya,
hazme pasajera de tus sueños y pesadillas,
y déjate dormir en mi regazo con una canción de cuna.

Déjame hacer en un beso el puente de nuestras palabras,
concédeme el permiso de nadar sobre tu espalda
a lo largo de este mar que nos conduce a nada,
y al final de este viaje ,hacerte el amor en el alma.



[Se nota que desde entonces ya tenía cierto interés en la frase “hacer el amor” jaja, y todavía para agregarle profundidad al asunto especifiqué “…en el alma” jaja]


sábado, 23 de julio de 2011

Pequeño triunfo

Estoy en una misa, es domingo. Como todos los domingos, la iglesia repleta, no cabe ni un fideo. Estoy de pie a lado de una de las columnas. Un chiquillo, de unos trece o catorce años se me ha quedado mirando. Pienso que en unos segundos me dejará de mirar, pero no, el niño aún me mira directamente a los ojos y es cuando yo empiezo a sentirme desafiada. Entonces yo lo miro y le pongo una cara de 'qué me miras, ah?!' esperando que ya no me mire, pero el chico ni se inmuta, se me ha quedado mirando fijamente y  empiezo a pensar que es un retardado. Los niños a veces se me suelen quedar mirando, extrañados de los ojos rasgados que tengo(que seguro, es una escena cotidiana que les debe de pasar también a muchos nikkeis) pero sus miradas son miradas propia de los curiosos, que no ofenden. Pero este chibolo se me ha quedado mirando como si yo fuese un bicho raro, un fenómeno natural. Es cuando entonces comienzo a sentirme incómoda y pum!, le clavo la mirada y lo amenazo con la vista a que me deje de mirar. Pero él nada. Y así quedamos los dos, mirándonos uno al otro fijamente y retando al otro a que deje de mirar. Por diez segundos estamos serios, ninguno pestañea y de pronto parecemos estar inmersos en un duelo de miradas en el que mira por más tiempo al otro es el que gana. Yo, por supuesto, no me voy a dar por vencida así nomás, así que le anclo una mirada penetrante en las pupilas y amenazo con quedarme así hasta el día siguiente si quiere. Pero veo que se rinde, aparta la vista y mueve la cabeza hacia otra dirección.

Jaja, gané.

viernes, 22 de julio de 2011

Borrón y cuenta nueva

A veces la vida te lleva por los caminos más insospechados que hasta los mismos horóscopos no podrían (ni deberían) preveer. Como lo dice la mamá de Forrest Gump, la vida es como una caja de chocolates, nunca sabes lo que te va a tocar.

Hace mucho estaba enamorada (de hecho, parece que lo sigo estando) de un muchacho al que llevaba diariamente entre mis pensamientos, al que había amado-quizá y sólo quizá- desde hace muchos años y con quien compartía una relación del tipo virtual que nunca pasó a lo tangible, a lo presencial. A quien nunca llegué a conocer.

Hace algo más de nueve años, conocí a X, el chico de quien me enamoraría casi instantáneamente y el único con el que había soñado un futuro en común, el único chico a quien he visto  como el hombre con quien me querría casar. Con quien querría envejecer. En fin, con quien compartir toda la vida que me tocase vivir.



(...)

Quizá aferrarte a una promesa interior puede hacerte daño, o lo que es peor, hacer daño a la persona que amas. Quizá una retirada a tiempo es también una victoria. Quizá renunciar a un sueño te alza las alas para alcanzar otros. Quizá un pequeño sacrificio dé paso a la libertad que tanto soñabas. Quizá para aprender a volar hay que saltar al vacío (...) Quizá.

Hoy, 22 de julio, aún siento algo por X, pero es tal vez el tiempo el que ayudará a que mañana ya no. Hoy, 22 de julio, quiero tanto (tanto!) a  X y aunque sea precisamente ahora cuando sus recuerdos golpean con insistencia en la memoria, esas cosas pasan, porque la vida es y al pasar va dejando en la memoria otros pensamientos que poco a poco despalzarán a esos otros y los convertirán en recuerdos tenues, débiles que seguramente un día acabarán en el fondo de la memoria del mismo que un día serán sacados cuando una canción, una avenida o algún otro motivo vuelva a sacarlos a colación.

Pero sé que el tiempo es el juez.

Si es mi corazón el que aún decide querer, ah ya él. Si quiere amar a X, que lo haga solo. Que ya no cuente conmigo. Que se vaya él solito. Hasta aquí me quedo yo.

jueves, 21 de julio de 2011

Dispute


Hace unas semanas atrás me acerqué al centro federado de mi facultad para prestarme un juego de ajedrez, y en ésas coincido con uno de mis compañeros del club quien luego de saludarme me comenta del nuevo juego que justo en esos momentos estaba jugando: Dispute. Si no me hubiera mencionado lo del “nuevo juego” la verdad que yo no hubiera percibido la diferencia. Para mí, mi amigo estaba jugando ajedrez, pero cuando observé detenidamente el tablero, me di cuenta de la presencia de dos piezas extras situadas a lado del rey y la dama respectivamente: Se llama ‘galeón’ (él se refirió a ‘barquito’) y puede moverse como un alfil o un caballo, como lo crea conveniente el jugador. En otras palabras, este nuevo juego de mesa, casi un gemelo del ajedrez excepto por la introducción de esta nueva pieza, se juega en un tablero de 10x8, diez peones por jugador y con el resto de reglas y características propias del ajedrez. “Nada del otro mundo”, pensé en ese momento. Alguna vez a mí se me ocurrió que la dama debería poder moverse también como un caballo, porque total, ya lo hace como alfil y torre, porqué no agregarle la del caballo?

Cuando llegué a casa se lo comenté a mi hermano y dio una opinión menos amable y más punzante que la mía: “El ajedrez está bien como está, cualquier cambio que le quieran hacer ya son huevaas”, me dijo. Jaja, bueno, yo apoyé su opinión. Para mí el ajedrez es un juego original, así que cualquier modificación grande o pequeña que le hagan a partir de esto ya deja de ser una idea auténtica. Juegos originales, sólo por mencionar juegos de mesa y estrategia, son el Go, las Damas, Otelo, y el Hex( el juego matemático inventado por la leyenda viva de las matemáticas, John Nash) Pero Dispute, francamente, no tiene casi nada de original. Sin embargo me sorprendió cuando hace unos días en el panel de la Biblioteca leí el artículo que se publicó en la revista que reparte mi universidad( “San Marcos al día”) en la que aparece una breve reseña sobre este ‘nuevo’ juego bajo el título “Dispute, la evolución del ajedrez”. Sus creadores (estuve tentada a poner comillas ^^) son Javier Lume, un estudiante de Investigación Operativa (un compañero de la facu) y Cristian Tovar,  de la universidad del Callao. El juego, para advertencia de los copiones, está registrada en Indecopi bajo el número de patente: N°01300-2010. La ventaja de Dispute, como lo señalan sus creadores (otra vez tentada a poner comillas), es tener mayor número de estrategias y “nuevas formas de hacer mates”.

Para difundir el ‘nuevo’ juego, ya se están haciendo exposiciones en universidades y se proyecta realizar el primer Torneo Universitario de Dispute donde pueden participar todos los aficionados del ajedrez. Si se realiza el campeonato es seguro que me inscriba, pero como dije, el juego en sí no me parece innovador, hasta me parece más original lo que he visto jugar por ahí a unos compañeros de mi facu cuando juntan cuatro juegos de ajedrez y terminan jugando sobre un tablero de 256 casillas. Pero Dispute…uhmm, dudo de que tenga acogida. Pero si hay algo que tengo que aplaudir, es la intención, el afán y el entusiasmo de Cristian y Javier por crear un juego nuevo alentando así a que más compañeros lo puedan hacer también.

miércoles, 20 de julio de 2011

Cosas de hoy 20

Es increíble mi talento para 'perder el tiempo'. Toda la mañana me la he pasado editando un libro de cuentos y sobre otro blog; mis compañeros me veían sentada en una de esas máquinas de la facu y parecían enviarme miradas de compasión o pena para conmigo, parecían decirse para sí mismos "ya la perdimos.." jaja, bueno, algo así siento la cosa. Es que ya estamos en semana de finales (o a puertas de ella) y la verdad que es un lujo perder el tiempo en otros asuntos que no tengan que ver con estudiar, pero bueno, como ya me conozco, no me hago de problemas. Lo curioso es que luego bajo al cuartito de impresiones y S., la chica de las fotocopias, me pregunta "Y Paty, sales invicta?" No, voy a jalar algunos cursos, le digo, y luego de esto se da cuenta que he imprimido un libro que tiene un poema de amor en la primera página y me dice "ah ya, por esto no?" jaja, sí, en parte por eso, creo.

La verdad que no sé qué hacer con mi vida, también sé que si una piensa mucho no termina haciendo nada, que es lo que practicamente estoy haciendo yo, pero por el momento me estoy limitando en hacer lo que quiero hacer y no lo 'que debería de hacer', pues para mí la felicidad no se posterga, si tiene que ser tiene que ser ya, calientito nomás, pero lo malo de esto es que yo ya me excedo mucho, hasta ahorita tengo tiempo para mis caprichos, pero quién sabe, me puede salir caro tarde o temprano y terminaré pagando mis relajos mañana o más tarde. Como lo dice Maelo Ruiz, me va a doleeeer. Jaja, qué buena es esa canción.

Bueno, por otro lado, a las dos de la tarde tomé mi carro de regreso y me quedé tan dormida que me pasé de paradero y terminé por Horacio...jaja de pronto empecé a ver puras chacras y fue cuando me di cuenta que me había requetepasado, de ahí tomé otro carro y ahora estoy aquí, en una cabina de internet escribiendo esto y programando las entradas que van a aparecer durante los días que restan y yo no entre a internet. Qué hora es? Las siete! Por dios, qué rico es estar en internet con esta música (Maná) y con el tío de acá a lado que me da risa. Tiene más de cincuenta años, a juzgar de las arrugas que veo, pero tiene todo el entusiasmo de un chiquillo de diecisite, tarareando y moviendo la cabeza al compás de la canción que está escuchando en esos audífonos más grandes que sus orejas que le dan un aspecto aún más gracioso y juvenil. Pero ya estoy empezando a divagar, es que no he almorzado pues.

Perdí la apuesta

Perdí mis 20 soles por apostar toda mi ilusión en mi selección. La verdad que yo me mojé por este equipo y en un impulso por demás optimista se me ocurrió que íbamos a estar en la final. Sabía que Uruguay tenía mejores posibilidades que Perú, racionalmente lo sabía, pero el corazón siempre te dice que tu país será el mejor, y yo aposté con el corazón, y me equivoqué. Mi hermano dijo algo muy inteligente durante el partido: "Uruguay juega mal y puede ganar, en cambio si Perú juega mal le ganan". Cómo no escuché a mi hermano antes. Lo único que me reconforta es saber que no aposté 50 soles como se me había ocurrido apostar en un inicio jaja, ahí sí me tiraba del segundo piso jaja.

Un premio inesperado


Hace una semana le otorgaron una medalla a mi blog La poesía que me gusta, siguiendo la tradición, voy a pasarle el premio a cuatro blogs que visito con cierta regularidad:

-Me gustan los problemas...

martes, 19 de julio de 2011

Cosas de hoy 19

Hace un par de horas pasé por la Av. Gregorio Escobedo con la esperanza de ver árboles de sakura ,que de hecho vi, pero sólo que eran árboles calatos, raquíticos. Supongo que fui demasiado tarde. Bueno, ya que estuve por ahí visité el Centro Cultural y me compré un Prensa Nikkei donde me acabo de enterar que Japón es campeón mundial en fútbol femenino! Una buena noticia para un país recientemente azotado por la desgracia.

Por otro lado, hoy juega Perú, confío en la garra de esta selección, no por algo he apostado a 20 soles que ganará. Es curioso esto, pero acabamos de ganar un panamericano de Ajedrez en Colombia y casi nadie dice nada, sin embargo, por un pase a semifinales de una Copa América se han llenado titulares...qué injustas son las cosas.

La historia del que ya fue

Había una vez un chico que me gustaba mucho y que al parecer estaba enamorado de una de mis mejores amigas, y yo a veces me ponía celosa por eso.

Me encantaba su buen humor, el aire sereno e intelectual que inspiraba; lo adoré en silencio.

Un día X volvió a ‘aparecer’ en mi vida, y el chico de esta historia dejó de gustarme y pasó a convertirse para mí en uno más del montón. Hoy lo sigo viendo de vez en cuando y continúa saludándome y sonriéndome como siempre, pero yo ya no siento nada.

Colorín colorado, este cuento se ha acabado.

lunes, 18 de julio de 2011

Números

Por tercera vez me encontré con el chico del ‘restaurant de los espejos’

Por segunda vez me encontré con ‘el extraño vecino’.

Pero tú y yo aún no nos encontramos.

¿Se puede hacer dinero en Internet?

La respuesta es . Lo más interesante del asunto es que lo puedes hacer con una inversión de cero. Pero el hecho de que puedas ganar con cero de inversión no significa que sea fácil de ganar. De hecho, se requiere de paciencia, entusiasmo, persistencia y una dosis de fe.

Antes que nada cabe preguntarse cómo es que se puede ganar dinero en un medio intangible como internet. La respuesta es la misma que se usa para la radio o la tv. La publicidad. Las empresas pagan por poner anuncios en los distintos medios de comunicación, pero para colocarlos, estos medios tienen que tener (sorry por la redundancia) audiencia, sintonía, gente que los consuma. Un periódico necesita lectores, la radio oyentes y la tv, televidentes, sin ellos ninguna empresa pagaría por anunciar en esos medios. De ahí la preocupación de los programas por el réiting, y en el caso de los bloggers, por el tráfico. Se llama tráfico a la cantidad de personas que visitan un blog. Generar tráfico significa, en otras palabras, atraer audiencia.

En el caso de las webs, los anunciantes pagan por cada clic que un usuario hace sobre sus anuncios. Así es como salen las ganancias. Pero para conseguir que alguien haga clic en un anuncio, primero mucha gente tiene que leerte, consumir lo que escribes. De ahí la importancia de generar tráfico. En otro post explicaré cómo generar tráfico.

Pero ahora quiero hablarles de un caso (el más conocido) de gente que vive de esto. El ejemplo más citado es Arturo Goga y su blog de tecnología. Desde que empezó su blog, allá por el 2006, el entonces estudiante de Periodismo supo unir con un blog sus dos pasiones: el periodismo y la tecnología. He sacado mi cuenta a groso modo de cuánto es lo que gana Arturo mensualmente, tomando en cuenta que su blog, arturogoga.com, recibe más de un millón y medio de visitas al mes, y tengo lo siguiente:

-Por cada 15 clics más o menos un blogger obtiene una ganancia de 1 dólar (eso lo he verificado en mis propias estadísticas)

-De cada cien personas que visitan un blog, sólo tres, en promedio, hacen clic sobre los anuncios. (Sí, existe gente que lo hace, aunque poca, pero la hay)

Calculando: 1500000x3%/15= 3000

Es decir, Arturo gana por su blog un promedio de 3000 dólares mensuales. Nada mal.

domingo, 17 de julio de 2011

Un cuento futurista

Iba caminando yo por una calle muy concurrida, tarareando la canción que sonaba en mis oídos; iba caminando en dirección a un malecón de Miraflores esperando recibir un toque de inspiración del mar que me permitiese escribir el último poema que cerraría el poemario que me había proyectado publicar.
Mi mirada se detuvo entonces intempestivamente en los ojos de un joven que también pasaba por esa misma calle, en dirección contraria a la mía. Por un par de segundos-eternos-nuestras miradas coincidieron y un extraño hilo de complicidad pareció haberse tejido entre los dos. Ambos apartamos la vista de inmediato, casi al mismo tiempo, quizá algo ruborizados por la escena que había acabado de pasar, y los dos continuamos nuestros caminos, yo a mi malecón, él sabe Dios.

Vale decir que aguanté por un rato mis ganas de voltear. Sentía una provocación, una tentación insostenible que me hacía cosquillitas en el cuello y me instaba a voltear. Yo nunca doy la vuelta. Puede pasar un chico muy guapo, un perro con cinco patas, un loco calato, pero jamás volteo. No es que tema convertirme en una estatua de sal, pero creo que hay un toque de elegancia y presunción en las personas que no miran atrás. Yo pretendo ser siempre una de esas personas. Metafóricamente hablando, también, siempre quiero ir hacia adelante, sin mirar el pasado, sin mirar atrás.

Pero esta vez mandé al cuerno todo eso, y volteé. Por primera vez en mi vida me permití volver la vista atrás, y fue entonces cuando di cuenta de que él también había volteado a mí.

Los dos volvimos a encontrarnos frente a frente por segunda vez y fue al mirarlo bien cuando descubrí realmente quién era él.

Eras tú.

sábado, 16 de julio de 2011

A primera vista



Nos conocimos en una tienda, una tarde de verano de hace ya algunos años. Yo quedé encandilada bajo el encanto de sus ojos marrones, y él también pareció quedarse atrapado en los míos. Lo llevé a mi departamento. Se quedó conmigo ese día. También el siguiente. Y así, hasta hoy.

Desde entonces mis días comienzan a llenarse de su ternura. Es una fuente inagotable de jocosidad y energía. Compartimos el cuarto y el desayuno, miramos juntos nuestro programa favorito y salimos por las noches a pasear.

Todas las tardes sé que me espera, pendiente del sonido de mis llaves, del ruido de la bisagra al abrirse, de los pasos que me llevan a la puerta.

Y entonces yo le hago una seña, y él se desespera, y comienza a ladrar.


¿Dónde está el beso de moza?

Los hechos

El día lunes 04 fui a una bodega y compré cuatro besos de moza( En este frío invierno en todo lo que pienso es en comerme chocolates. Me llega la dieta.) Ese mismo día me comí dos. El resto los dejé en el refrigerador.

El martes 05 voy y saco un beso de moza del refrigerador. Fue la última vez que vi a mi beso de moza.

El miércoles 06 me acerco otra vez y para mi sorpresa, no hay besos de moza en el refrigerador. Le pregunto a mi hermano si se lo comió, y me dice que no. (Advierto, no tengo ningún problema si se comen mis chocolates, no soy celosa con mi comida, aunque lo parezca) Entonces pienso: Mi tía no come chocolates porque éstos le provocan tos, y además, no es de comer dulces así nomás. Mi hermano no miente. Él a veces toma algo mío y yo no me molesto. No hay razón para mentir.

Las hipótesis

Uno. Chiquita, nuestra perrita, se le antojó un beso mío y abrió la refri y se lo comió.

Dos. Un duendecillo, de ésos que dicen esconderse en las higueras-vino y traviesamente osó llevarse mi beso de moza.

Tres. El espíritu santo descendió del cielo y ta tan hizo desaparecer mi beso de moza del mapa.

Conclusiones

El misterio continúa.

viernes, 15 de julio de 2011

El chico Y.

Uhmmm…huele rico. Siempre huele rico. Debe echarse un litro de perfume. Es un olor que me pone un poco inquieta. Sabe como a azul. Es un perfume fresco y varonil. Él tampoco está mal. Tiene una personalidad interesante y una sonrisa que transmite misterio. Físicamente también encaja en mi tipo de chico. Y encima de eso es muy inteligente. Mi amiga dice que debe ser un tímpano de hielo, pero nadie es perfecto, verdad? Además, tampoco tengo nada en contra del hielo.

He averiguado por ahí y resulta que es un signo muy compatible con el mío. Eso dice, que como amistad o como amor armonizamos estupendamente. Él es fuego, yo Géminis, un signo de aire. Y el aire aviva el fuego. O sea, horóscopamente hablando,  somos muy compatibles.

¿Qué más dice? Ah, dice que le gusta tomar la iniciativa en todo, ser el primero en llegar. O sea, sería muy mala idea siquiera insinuar que me gusta. Bueno, tampoco es que me guste. O ya, sí, un poquito, pero ni tanto. Algo.

Ah mira, algo más interesante. Dice que es de los signos que por fuera se muestran muy tranquilos, pero por dentro todo les revolotea, son muy inquietos interiormente, gente ultra apasionadas. Incluso tanta efusividad y energía puedo llegar a cansarte. Eso me gusta.

Por cierto, hemos hablado un poco, y te digo, de tímpano no tiene nada. Es divertido y tiene una sonrisa cálida. Siento que a su lado podría ser feliz aun sin decirnos nada. A mi gusto, es casi perfecto.

Lástima que tenga chica.

jueves, 14 de julio de 2011

¿Se puede olvidar al primer amor?

Hace un tiempo un amigo(el mismo que me decía “los hombres llevamos las relaciones de otra forma, podemos estar con una chica sin necesidad de estar enamorados”) me hablaba de sus experiencias en el amor, me contaba que él vivió un amor perfecto, que comenzó de manera perfecta, se mantuvo del modo perfecto (sin peleas, sin rencores, mucho amor) y que acabó-por culpa de él- de la manera más fría y triste. O sea, simplemente el amor se acabó. No hubo otros motivos. Simplemente terminó, luego de tres años de amor puro y verdadero (palabras de él). Siempre pensó que lo suyo nunca iba a acabar por la manera mágica con que empezó (casi como en fábulas) y por lo lindo que fue mientras duró. Pensó que ese primer amor iba a durar para siempre, que iba a ser difícil de olvidar, y, tal vez, nunca ningún otro lo llegaría a superar. Pero, me dice, no, no es verdad. Después de tener un par de relaciones cortas y superficiales, en la cuarta ha vuelto a surgir otro sentimiento, otro amor que lo ha hecho pensar de que sí es posible dejar atrás al primer amor, y volver amar de verdad, otra vez. O sea, su primer amor quedó ya en el pasado, porque lo que vive ahora, ya es otra historia.

Me pregunto si me será posible olvidar a mi primer amor (no sé si cuenta para los demás el hecho que sea platónico pero para mí sí) Me pregunto si podré olvidar acaso este amor que siento ya de tanto tiempo (y que además es amor solito, no correspondido) y me pregunto si seré capaz de sentir algo parecido de nuevo. Guille me dice que insistir en amar a quien no nos ama es caer en el masoquismo. En palabras de Guille, yo soy una empedernida masoquista. En verdad eso último intento, buscar otros horizontes, pero, maldita sea, ese amor aparece como un topo de la nada y me hace recordar todavía lo bueno que es, y las cosas bonitas que viví cuando creía en la posibilidad, de que algún día, llegase a ser más que mi amor solito. O mejor dicho, aparece este amor no como un fantasma del pasado, sino como un amor presente, un amor que se renueva, como un amor que todavía es y que quiere seguir siendo, desde el alma. Es decir, no sé si debo, pero todavía quiero a X. Mientras eso no me haga daño lo dejaré seguir viviendo hasta que un día, pum, ya no sea nada. Eso espero.

miércoles, 13 de julio de 2011

La hora azul

He terminado de leer “ La Hora Azul” de Alonso Cueto y hay que aplaudirlo al tipo, de verdad que sí. Tiene una prosa tan fluida que empiezo leyendo con la intención de dejarlo en algún momento, pero mis intenciones iniciales se esfuman al mismo tiempo que salto a la siguiente línea. Es un maestrazo también en cuanto a la calidad de las descripciones, se nota que hay una facilidad en él por retratar a un personaje, de dibujarlo con las palabras, pincelarlo por dentro y por fuera, de incluso también, meterse dentro del personaje y hablar desde ahí. 



La historia más o menos se traza a partir de que Adrián busca a una mujer, Miriam, una ayacuchana que fue prisionera de su padre, el comandante Ormache,  en la época en que Sendero aterrorizaba esta parte del país torturando y matando gente inocente. Para mí la novela se puso buena a partir del capítulo “XVII” que es cuando Adrián encuentra a Miriam. Ella fue una que se escapó y se salvó de la crueldad de los senderistas y militares. En aquella época negra los militares despojaban a las chicas de su familia, las creían terrucas, las violaban varias veces entre ellos y después las mataban. Pero el comandante Ormache, padre de Adrián, se enamoró de Miriam y la tuvo prisionera sólo para él, protegiéndola así de la rutina de torturas y violación de las que eran víctimas las demás supuestas mujeres terroristas. Pero un día ella, aprovechando el descuido de los hombres que la protegían, los emborrachó, los golpeó, se vistió de uno de ellos, copió su voz y de manera milagrosa y fortuita logró escaparse del infierno al que injustamente había sido introducida por la fuerza.
Para que vean una muestra del talento de Cueto para meterse en la piel del personaje, éste es el parlamento que le da al personaje de Miriam describiendo su fabuloso escape:

“Cuando me escapé tenía puestas las botas de Guayo, el uniforme de Guayo, sí, así fue. Primero fui a mi casa. Tocaba la puerta de mi casa y llamaba a mis papas*. Pero mientras más llamaba, más nadie me contestaba. No había nadie. En Luricocha parecía que todo estaba vacío. Tenía que irme. Me iban a buscar allí. Entonces pensé en ir a Huamanga, caminando o corriendo. Pensé que lo único era llegar a la casa de mi tía Vittorino en Huamanga. Iba a tener que correr toda la noche. Mi único miedo era llegar antes de la mañana, antes de que viniera la luz, con la luz iban a verme las patrullas de soldados o los senderistas también podían verme. Había poca luna y veía poco, pero corría igual pues y casi no sudaba, tanto frío estaba haciendo, yo tenía miedo de encontrarme con senderistas o militares. Toda la noche. De Luricocha a Huanta y de Huanta hasta Huamanga. 
Empecé a correr, tenía que correr, tenía que seguir antes que amanezca, no podía parar, y entonces así pensé que lo mejor era hacer que veía una delgada línea roja en el camino, una línea que no iba por la pista sino por los arbustos y la yerba y las laderas de las montañas, una línea que yo iba haciendo así más larga con los ojos, yo solita la iba alargando, iba haciendo la línea con los ojos delante de mí, y allí seguía.
Al comienzo corría nomás, quería correr rápido, las botas me pesaban pero no podía quitármelas, entonces pensé que iba a entrar por las laderas para seguir de frente, quería correr por la carretera, de repente me sentí tan bien, tan fuerte de repente, como que dentro yo sentí que un gato grande me había entrado y que ya estaba dirigiendo todo lo que yo estaba corriendo, yo me olvidé de que mis piernas estaban allí, el miedo me hacía sentir como un gato en los pies, así era el miedo, pero me daba más fuerzas, así que sentía el dolor del miedo en todo el cuerpo, el dolor del miedo que te hinca desde dentro. Los pies, las botas que tenía empezaban a volar conmigo, no sentía nada, no pensaba nada, sólo en correr nomás, me olvidé que corría en Huamanga, corría así nomás, el viento me silbaba, yo ya no sentía la tierra, no sentía el frío, una puede correr toda su vida, correr siempre, o sea una no puede pero el cuerpo sí, el cuerpo quiere salvarse aunque tú ya digas que no, pero el cuerpo quiere seguir. Al comienzo hay una razón, te quieres escapar, yo sólo pensaba quiero encontrar a mi papá, quiero ver a mi mamá, ¿dónde estaban?, están donde mi tío Vittorino, pensé, allá en Huamanga, también pensaba que de repente muertos estaban, los senderos los habían matado, ya pensaba que así había sido. Pero no sabía seguro. Entonces, mis piernas golpeaban en la tierra y decían dónde están y la otra le contestaba dónde están. Y entonces yo los vi, pensé los voy a ve en Huamanga, pensé allí van a estar, estaban en Huamanga, en la casa de mi tío de allí, y estaban en lo que yo los miraba, estaban en el aire, retratados en el aire, y tan feliz allí corriendo, ahora recuerdo, pensando que iban a llegar, yo iba a verlos, iba a ver a mi mamá y a mi papá. Las lágrimas eran malas porque me hacían dar más frío en la cara, mientras más lloraba, más frío tenía.

Y después, mientras me corría, me olvidé que corría, el cuerpo corría y yo empecé a pensar en lo que me esperaba allá. Iba a amanecer. Cuando el cielo se pusiera azul, los soldados iban a encontrarme, iban a verme, y me iban a llevar, iban a matarme y si los senderos venían también iban a llevarme, iban a matarme también como mataron a mis papas y a mis hermanos, yo tenía que esperar  que siguiera la noche, todo ese camino que yo ya había visto tanto pero ahora oscuro, yo corría, pero corría en la tierra y en las piedras negras la luna me parecía que a ratos me llamaba, la luna avanzaba delante, me parecía que me daba consejos. Cuando no había paso en borde de cerro corría un ratito por carretera, pero después regresaba al campo, regresaba.
Todo el tiempo pensaba que la hora de la mañana iba a ser la muerte, iba a llegar a un amanecer de ruidos, por eso tenía que estar en la puerta de la casa de mi tío antes de la mañana. Yo todavía estaba allí en silencio, en la noche, ya había pasado tanto tiempo, esa noche a ratos yo me olvidaba por qué estaba corriendo, pero corría nomás, seguía nomás. Dos veces mi cuerpo se paró, yo no, pero el cuerpo dicen que se le acaba la energía y se para y dos veces me desmayé y me quedé dormida en la tierra pero después el frío me despertó, y me paré y seguí, ya no sabía por qué estaba corriendo, estaba cerca pero que ya iba a ser de mañana, iba a amanecer, y entonces vi el azul en el cielo, cuando ya vi las paredes de Huamanga cómo me sentí de contenta, ya era la hora azul, iban a verme, iban a encontrarme los soldados. Tenía que llegar, y yo casi estaba llegando y entonces allí, sólo cuando vi el cielo, empecé a llorar por el dolor de las piernas, y las piernas se me cayeron y me escondí, vi de lejos las patrullas y me arañé los dedos, entré por un campo y llegué a las calles, corrí a toda velocidad, y ya por fin llegué a Huamanga, no me vio ninguna patrulla por allí, el aire casi era claro, era la hora, corría sin ruido, los pies en el aire, llegué al jirón Huancavelica, allí vivía mi tío Vittorino, vi su puerta de madera vieja, con su alambre, empecé a golpear como loca la puerta, golpeaba la puerta de madera vieja, y hasta que mi tío  me abrió y lo abracé y lloramos tanto abrazados, y me dijo lo de mi papá y mi mamá y mis hermanos. Oigo sus lágrimas en mi hombro ese día. Oigo su llanto. Todos muertos. A mi hermano mayor lo mataron los de Sendero porque estaba con los soldados, y mis papas * y mi otro hermano se habían muerto en una noche de balacera, cuando Sendero atacó Luricocha, mis padres y mis hermanos muertos, cuando me dijo eso mi tío, allí mismo me caí, me quedé desmayada, y después me desperté. Y de frente fui a la ventana, saqué un vidrio de la ventana, y me corté las venas, me hubiera muerto, si hubiera podido morirme me hubiera muerto. Tenía los dedos temblando y las manos de sangre, eso me acuerdo. Me acuerdo de mis manos. Pero mi tío me llevó donde un médico que su amigo era, y me curó y por mi tío estoy aquí, porque él me salvó.
Y ese mismo día mi tío Vittorino me dio ropa. En la calle vi a unos soldados pero no me hicieron caso, entonces mi tío me consiguió plata esa noche, me llevó a la estación de ómnibus, llorando sin lágrimas para que no me vieran fui a la estación y me vine a Lima. Al salir de Ayacucho, en la carretera, unos soldados pararon el ómnibus pero yo tenía libreta electoral de mi prima con otro nombre, así me había dado mi tío, y entonces me dejaron ir. Así que me dormí y me desperté muchas veces, todo siempre era tan oscuro hasta que una vez me desperté y de repente vi Lima, vi calles y carros, vi semáforos, vi edificios, vi gente que gritaba en una vereda, vi postes grandes de luces y nadie me miraba. Todos pasaban nomás. Estaba mi primo Paulino en la estación y me llevó. Ven, hija, vas a estar bien, no te preocupes, Miriam, así me decía. Yo caminaba temblando por entre tanta bulla. Me llevó a su casa, vivía por la avenida Alfonso Ugarte, una avenida de varias pistas, yo no podía creer, lloraba con todo lo que veía, todo me recordaba a mi familia, lloraba por mis papas y por mis hermanos. Me quedé en casa de Paulino. Después yo lo ayudé en su tienda que tenía, con unos amigos suyos, me hicieron llevar al médico y me llevaron a la Maternidad a dar a luz. Nació Miguel, así le puse por el arcángel, Miguel. Mi tío Vittorino llegó a Lima también y me ayudaba, y felizmente conocí a una señora que conocía a otra, la señora Paloma, y fuia su casa, me aceptó. Y así pues. Así pasó el tiempo. Así pasaron años. Así creció Miguel. Pero yo siempre, todos los días, hablaba con mi mamá y con mi papá, y con Jorge. Hablaba con ellos. Siempre hablo con ellos. Hasta hoy”


 © Alonso Cueto

*Creo que papas (como mamas) llevan tilde en la última vocal, pero aquí no las ponen como en varios libros que he visto por ahí.


Como dije, tiene una prosa fluida que desborda en párrafos gigantes, mucho talento en las descripciones de las escenas, y bueno, qué locuaz el hombre.

martes, 12 de julio de 2011

Inocencia

Algo que leí en "La hora azul"  que me causó la única risa (del libro):

Papi, en el cole' me han hablado del sexo, dicen que el sexo oral es bueno, ¿cómo será el escrito?

La Nueva Publicidad


Iba por Evitamiento para visitar a mi obá, y en esas leo un cartel de Hall’s: “Si lo puedes soñar, lo puedes hacer. Respira hondo, y sigue” (el mensaje, a propósito, me hizo recordar la nota que mi profesor de Comunicación puso una vez en mi cuaderno: “Dios no hubiera dado la capacidad de soñar a los hombres sin haberles dado la capacidad de hacerlo realidad”. La frase le pertenece a Miguel de Unamuno)

Me he dado cuenta que los publicistas ahora enfocan su atención en enviar mensajes que tengan que ver con los sueños, la vida, la felicidad, el amor. Pueden desfilar muchos ejemplos: “Compartida, la vida es más” (Movistar), “125 años destapando felicidad” (Coca Cola), “Con creatividad el amor es posible” (Inca Kola) “El tiempo vale más que el dinero” (Interbank, lo curioso es que lo dice un banco, que se supone que cuida el dinero), “La vida es ahora” (Visa), “Ama lo que haces, aprende cómo” (USMP) “Tu futuro, es emocionante” (UCS) y un largo e innumerable etcétera.

Claramente el mensaje apunta a tocar el corazón, la emoción. Fue algo que por ejemplo, también fue bien aprovechado durante las campañas políticas, un trabajo en el que el equipo de Publicidad de Ollanta trabajó bien y se destacó entre los demás, sino recuerden el spot de “Los jóvenes”, una propaganda con canción incluida que sonó mucho en la T.V. y que tenía un mensaje muy optimista, muy positivo. La “publicidad que toca al corazón” fue el punto que Keiko no supo aprovechar durante la campaña y en el que perdió varios bonus, pudiéndolo hacer incluso en su condición de mujer.

El público de hoy es mucho más sensible y emocional, eso lo saben ya los publicistas. Atrás quedaron los mensajes insulsos y superficiales, así que lo que mejor funciona ahora, lo que es más efectivo que la lógica o la razón, son los mensajes que apuntan al corazón. El consumidor de hoy se preocupa por el futuro y por ello usa bolsas biodegradables. Se han reemplazado las chicas ‘calatas’ de las propagandas de cerveza por el sentimiento de amistad y camaradería (Pilsen y su día del amigo, Brahma y su chiste “la gallina vieja”)

El último buen sketch que he visto es sobre una niña de unos cinco años que se corta el cabello bien chiquito y se lo regala a otra niña que sufre de cáncer. Es una propaganda corta que conmueve. Aplaudo la nueva publicidad.

lunes, 11 de julio de 2011

Colocar anuncios con Adsense

Tratando de responder una pregunta de Eduardo es que decidí escribir este breve post. Me gustaría hacer un video o un tutorial, pero no tengo ni una web cam ni un micrófono, así que me las veré yo sola con mi teclado. La pregunta de Eduardo era cómo colocar anuncios en el blog. La verdad es bien sencillo, todo reside en ubicar nada más una pestañita de entre las herramientas de Blogger. Me explico: Cuando se está en el Escritorio de Blogger, verás siete pestañas:


-Nueva Entrada

-Editar entradas

-Comentarios

-Configuración

-Diseño

-Monetizar (Para afiliarse a Adsense)

-Estadísticas

Muy bien, das clic en “Monetizar” y todo lo que tienes que hacer es seguir las indicaciones. La cuestión de todo es ubicar esa pestañita, o al menos, darte cuenta de que existe. Una usualmente (lo digo por mí) escribe sus entradas, las publica y ya, no se toma las molestia de revisar todas las cositas de las que dispone Blogger. Muchos por ejemplo no saben insertar un video, una imagen o programar una entrada para que aparezca en una fecha anterior o posterior. Bueno, todas esas cosas se aprenden a medida que vas ‘jugando’ con los clics, básicamente las cosas se aprenden haciéndolas.

Por otra parte, otra de las opciones es ir a adsense.com. Por si alguna duda, no duden en consultar que ayudaré en lo que pueda.

domingo, 10 de julio de 2011

Quiero un hijo! II

Como dije en el post anterior, se me ha antojado tener un hijo. Claro que no quiero tenerlo ahora, porque con las justas estoy con mi vida, pero me gustaría tenerlo cuando tenga la solvencia económica y esté más o menos preparada emocionalmente como para criar un niño feliz. Digo ‘solvencia económica’ porque no me gustaría decirle ‘no’ a mi hijo porque escasea el dinero. Cuando veo a los papás que van a la panadería y dicen “no, esto no te puedo comprar porque no me alcanza”, algo en mí dice “yo no dejaré que te pase esto”. La verdad que no quiero. Claro que una no calcula lo que te puede traer la vida y hoy dices no y mañana ya tienes la barriga abultada con bebé adentro, pero bueno, si pasa una vez, me gustaría que me agarre bien preparada. Así, me gustaría que mi hijo tenga a una madre bien sostenida económicamente. Lo otro, la parte emocional, tiene que ver con que para tener mi hijo debo sentirme completa y realizada, es decir, haber alcanzado ya muchos de mis sueños y deseos actuales, haber disfrutado de la vida, sentirme cómoda, completa, o sea, llena de mí misma.

Sacando mis cálculos, me gustaría que sea poco antes de que mi aparato reproductor deje de funcionar, maomeno o sea, antes de los cuarenta. No está en mis planes inmediatos tener un niño, pero tampoco descarto la tierna imagen de tener a mi hijo(a) en mi regazo. Que dicho sea de paso, hasta ahora no sé cómo cargar un niño.

Pero bueno, la vida muchas veces termina siendo de otra manera, y tampoco estaría mal quedarme soltera o casada pero sin hijos. Total, siempre he sabido disfrutar de la vida a como venga, y si ella me trae o no un niño, de cualquier modo estaría bien.

En “Los ojos de mi princesa” leí algo que me encantó, por cierto, y es sobre la respuesta que le diría un padre a su hijo en el caso en que éste le hiciera una pregunta como: ¿De dónde he venido, papá?

Fíjate de lo que se respondió José Carlos (el personaje del libro) a sí mismo si un día llega estar en la posición del padre:

“¿Has pensado por qué yo soy tu papá y no lo es cualquier otro señor? Pues porque a ti y a mí nos une el amor. Un lazo de unión que nos hace necesitarnos mutuamente para poder vivir, correr a abrazarnos muy fuerte después de un día de trabajo, preocuparnos el uno por el otro cuando estamos lejos; un lazo invaluable, ¿comprendes? A ti no te trajo la cigüeña ni naciste de ningún otro cuento absurdo. Naciste del amor. Del amor que nos une a tu madre y a mí; algo similar a lo que existe entre nosotros, ¿sí? Ella y yo nos amamos y vivimos siempre cerca, un día nos acercamos cuerpo a cuerpo y tú naciste de esa máxima unión física, naciste de ella y de mí. Cada uno aportó algo de sí mismo para que tú pudieras existir.”

Eso también le explicaría a mi hijito, si un día nace, si la vida me lo trae a mí.