martes, 29 de marzo de 2011

El i-go

Recuerdo una escena de la película ‘Mente Brillante’ (film que lleva al cine el drama del genial matemático John Nash, quien pese a sufrir esquizofrenia gana el Premio Nobel en 1994) en la que, el personaje encarnado por  Russel Crowe tumba, encolerizado, las fichas de una partida de go que acaba de perder, quejándose además de que ‘ese juego es imperfecto’. La imagen se me estampó en la memoria y mantuve la curiosidad por conocer la razón que lo hace un juego matemáticamente imperfecto.

Hace unas semanas fui al AFO por segunda vez.  Aprovechando el torneo de go por los V Juegos de Integración Nikkei, me acerqué al gran salón donde se disputaban las partidas, sin intimidarme por ser la única mujer (aparte de una fotógrafa que rondaba por ahí) en la reunión. Total, hace mucho que estaba interesada por aprender, podría hacerlo por internet, pero no hay nada mejor –como me lo canta mi tía- que el aprendizaje en vivo y en directo.

Estuve parada buen tiempo sin entender ni jota, viendo cómo una tras otra piedra (blancas y negras) iban llenando el tablero. Hasta que me animé a hacerle conversación a un ojichan que estaba de descanso, pero que de tan concentrado en el juego, no quise hacerle más charla. Y por fin, en la siguiente ronda, un joven al que le tocaba descansar, leyendo seguramente el gran cartel que en mi pecho se mostraba: “Hey, quiero aprender go!” , se acercó y amablemente se ofreció a enseñarme lo básico este juego, que pese a lo simple de sus reglas, muestra una inusual riqueza de estrategias complejas.

A ver, primero- me decía mi casual sensei- el tablero está conformado por 361 casillas (19x19) y tiene-como verás-cuatro esquinas que se interpretan como las cuatro estaciones del año. Al inicio el tablero está vacío, y los jugadores van intercalando turnos colocando piedras alternadamente en las intercepciones vacías del tablero (comienzan las negras),y aquí viene la parte interesante del juego: La creatividad. Por ejemplo para el ajedrez hay programas de computadoras e incluso súper máquinas que han superado al hombre, pero para el go, aún no se ha inventado nada parecido. Simplemente parece imposible y su imposibilidad radica en la capacidad de CREAR estrategias a partir de la NADA , y éste es el punto débil de las súper máquinas que no hacen más que evaluar posibilidades y calcular.

Ahora, el objetivo del juego es ganar territorio, o sea, tratar siempre de controlar la porción más grande del tablero. Cómo ganas territorio? Cito a Wikipedia: “Ubicar piedras juntas ayuda a protegerlas entre sí y evitar ser capturadas. Por otro lado, colocarlas separadas hace que se tenga influencia sobre una mayor porción del tablero. Parte de la dificultad estratégica del juego surge a la hora de encontrar un equilibrio entre estas dos alternativas. Los jugadores luchan tanto de manera ofensiva como defensiva y deben elegir entre tácticas de urgencia y planes a largo plazo más estratégicos.”


El go te enseña cosas que se practican en la vida misma, y de ésta también aprendes cosas que puedes aplicar en el juego. Los puedes usar en los negocios, para dirigir tu propia empresa,y digamos, hasta en tu propia vida. Aprendes que debes guiarte de tus fortalezas y limitaciones, reconocer tus posibilidades, ser humilde; a veces no vale proponerte metas demasiado ambiciosas. Si arriesgas, hazlo por algo que valga la pena, me decía.

Y así, dando puntualizada la improvisada clase, jugamos una partidita de go.

Más información: Wikipedia

sábado, 26 de marzo de 2011

Mis metas 2011

A principios de año el buen Isaac Higa escribió un artículo sobre “Proponernos Metas” y pensando un poco en ello me di cuenta que yo, en general, no me propongo metas; simplemente voy por la vida así, viendo a ver qué me sale. Todo lo que he conseguido hasta hoy es en parte producto del azar, la buena suerte, una mezcla de improvisación y deseo. No me lo he buscado, simplemente me lo encuentro en el camino y ya, lo tomo.

Pero reflexionando me he dado cuenta que no hay como fijarse un plan y seguirlo hasta el final, que ya se evaluará y se hará un balance. Por eso, aquí voy con lo mío (acepto que algunos son metas en verdad, lo demás va entre sueños y deseos solamente)

1.Mi primera meta (no en este orden pero es lo primero que se me ocurre) es bajar de peso . Sí, para diciembre de este año quiero llegar y decir: “vaya!, bajé ocho kilos, qué bien!”. Para mi 1.48m. , 58Kg. es demasiado. Para conseguirlo, tengo dos cosas: Me sacrifico y aprieto los dientes toda vez que se me antoje embutirme un heladito, que un beso de moza, me tomo una inca kolita, qué te parece un pollito?, o, dos, frecuento un gimnasio, me inscribo para clases de baile o yo misma me pongo a hacer mis abdominales. Creo que la segunda opción es la más obvia.

2. Este año quiero conseguir mi puntaje ELO (ránking de ajedrez). No importa salir por debajo de 1500 (pipipi), anyway, la tengo que hacer sí o sí. Sólo necesito más torneos IRT en Lima.

3.Mi primer poemario! Este año quiero publicar mi primer libro. Otra vez, dos opciones: Me consigo un buen padrino y una editorial (mejor si es San Marcos) o me esperanzo en la idea de ganar algún concurso de poesía. Bueno, lo del concurso ya lo he intentado como tres o cuatro veces y la tentativa siempre me ha sido esquiva. Para este año, tal vez? Ojalá.

4.Apruebo mis cursos. Apruebo mis cursos (todos y no a medias como lo voy haciendo) y saco tema para mi tesis.

5.Trabajo. Ya no quiero cachuelarme dictando clases particulares, ahora sí quiero trabajo en serio. Mi horario de estudios, por ahora, corre a mi favor.

6. Nuevo Blog. Hace no mucho que tenía pensado crear una web, o un blog propiamente dicho. El tema? Pues sí, estoy pensando hacer uno sobre un tema específico, y creo que me quedo con el de poesía. Espero no dejarlo a medio hacer como la web de la Panadería que mencioné en un post anterior.

Listo! Lo haré? Ya me enteraré el 31 de diciembre del 2011. Allí está la última palabra.

viernes, 25 de marzo de 2011

Bodas de Papel

Me tomé mucho tiempo (semanas) para escribir esta entrada y creo que es porque estuve pensando qué poner exactamente, sin olvidarme de nada en lo absoluto. Pero ya la estoy haciendo demasiada larga. El 07 de marzo del año pasado empecé a escribir en Patydrómeda, y curiosidad o no, la fecha también coincide con mi primer artículo en Perú Shimpo. Han pasado 365 días pero vaya que han pasado más cosas de lo que cabe en eso. Al menos así lo siente mi corazón (que ha trajinado más que de costumbre, y no a causa de los últimos posts) y también mi mente.

Desde entonces, he conocido a nuevas personas, nuevas emociones, nuevos lugares, incluso también, nuevas Paty’s. Ahora, una buena noticia, he dejado de ser tacaña conmigo misma. He aprendido que no sirve mucho ahorrar tanto, si puede ser que mañana ya no esté y tanta austeridad haya sido en vano. Hoy en día ya me permito pequeños lujos a los que antes les daba un radical NO. Un helado bueno aunque sea caro, un par de sandalias para el verano, una salida semanal a algún lugar nuevo. La plata es un medio, no un fin.

Ya no soy tan insegura ni nerviosa como lo era antes y creo que es porque se ha elevado mi autoestima. Enhorabuena. Todavía batallan en mí la parte inmadura, la niña, la infante, con la mujer ya adulta, seria, centrada. Tengo un poco de las dos. Tal vez las tendré por siempre.

El blog también ha sufrido ligeros cambios desde su creación, pero eso ya qué importa. Aún recuerdo, por cierto, la sorpresa de ver al primer seguidor, Víctor, y la alegría del primer comentario (alguien me lee! Genial! ) Y así, terminando, quiero agradecer, aprovechando la entrada ,a los tres (fieles?)seguidores, a Víctor que constantemente está dotando a este espacio de ideas y conceptos profundos y valiosos que lo caracterizan, a Antonio, el poeta, y a Miguel, el artista.

Gracias también a los seguidores anónimos si acaso los hay, a quien dejó un comentario alguna vez, a quien leyó algún post de casualidad, a quien lo leyó a propósito, a quien leyó algo y le gustó y luego volvió, al que no volvió jamás, al que viene de vez en cuando, en fin, gracias a todos los que de algún modo formaron parte del mundito de una chiflada escribidora que a menudo se encuentra orbitando en el espacio, sin rumbo fijo, de vez en cuando escribiendo algo que después llama post y lo envía a una lejana galaxia, y le llama Patydrómeda.


miércoles, 23 de marzo de 2011

Me quedo conmigo

Y para cuando abrí la primera página, me encontré a mí misma, sí; felizmente, alguien había sobrevivido a todas las cosas.

Y por hoy, eso me basta.

lunes, 21 de marzo de 2011

Mini Galería de Arte

Hace mucho entre ociosidad y nada qué hacer me puse a jugar en Paint y me salieron unas cosillas que ahora mismo no me explico por qué las hice, si, para empezar, no tengo la más mínima idea de para qué sirve ni qué sentido tiene el arte visual...Pura monería, quizá.


El Paseo

El Barco Feo

Arte Abstracto Cero

No estoy entendiendo =(

Ni michi






domingo, 20 de marzo de 2011

Anuncio

Se buscan temas interesantes de qué hablar, pero,
por sobre todo, gente dispuesta para conversar.

Ofertas?

jueves, 17 de marzo de 2011

¿Vida después de la muerte?


La vida es una sola…


Hace poco he ido a dos entierros (un conocido y un familiar) y esto me ha instado a pensar un poco en esas cosas que a todos alguna vez se nos ha cruzado por la mente (para algunos con más profundidad que a otros): Qué hay después de la muerte?


La pregunta, si bien es especulada y tocada una y otra vez hasta rallar en el cansancio, nunca ha podido tener una respuesta certera y contundente, y es más, dudo mucho de que exista una.

Para aquéllos que han experimentado un ECM (experiencia cercana a la muerte), el más allá se presenta como algo liberador y lleno de amor. Es muy común oír testimonios de víctimas de un accidente con cosas así como:

-“De repente vi mi cuerpo tirado en la calle, y muchas personas a mi alrededor diciendo que estaba muerto. Sentía una paz interior y estaba rodeado de amor.”

-“Comencé a elevarme lentamente y vi un túnel muy negro, y al final una luz casi enceguecedora.”

-“...en el camino hacia el túnel, vi a mis familiares y amigos más queridos que ya habían fallecido. Me decían que no estaba preparado para morir..."

La misma Biblia promete un paraíso destinado solamente para aquellos que guardaron sus palabras, un paraíso donde el dolor, la enfermedad y la muerte no serán más. Pero yo me pregunto: Existe realmente un “más allá”?

Sin descartar para nada esa posibilidad, creo que esta vida es todo lo que tenemos en nuestra mano así que hay que cuidarla y vivirla a plenitud. Porque ésa es mi creencia, no pierdo ocasión para demostrarle al ser que quiero, que en verdad lo quiero, y demostrarme a mí misma de paso, que debo acumular la mayor cantidad de momentos para ser feliz.

Porque no me fío de la idea de un más allá, es que reniego contra la injusticia (“si la justicia no es ahora….cuándo será?), es que deseo todos mis sueños aquí, en este lugar, y también, y lo más importante, valoro cualquier ratito de felicidad que pueda alcanzar: No importa cuántos logros, éxito, dinero o bienes consiga, lo que queda de todo esto es cuánto de ello has llegado a disfrutar sinceramente.

Así que no puedo estar más de acuerdo con aquél hombre que una vez dijo: “Aprendí que la ausencia de pruebas no es prueba de la ausencia. La ciencia nos enseña a valorarnos con nuestros sentidos y limitándonos siempre a ellos, pero también nos enseña que existe un amplio espectro alrededor de nuestra vida que no podemos percibir, y si queremos saber algo más allá de nuestros límites tenemos que arrastrarlos a nuestra percepción con causa de modificación. Entiendo mis limitaciones y sé que mi mundo es material y limitado, sin embargo, más allá de ello solo tengo fe, pero no miedo.”

miércoles, 16 de marzo de 2011

Se abre el telón: Primer Acto

Tomando quizá el consejo del buen Víctor, he decidido empezar a contar- mientras se me apetezca- algunas de las cosas que hice por aquel muchacho ^^ que no me correspondió. En todo caso no publicaré poemas porque prefiero guardármelos para presentarlos en concursos de poesía, o en todo caso, para algún futuro poemario.

Recuerdo haber guardado por unos días el recorte de periódico con el que conocí a mi niño. Lo guardaba con el mismo esmero con que cuidaría un tesoro secreto, pero, cosas del destino, mi hermano tuvo el atrevimiento, el descaro, de usarlo para filtrar la pichi de mi perrita (risitas). “Es sólo periódico” sería su triste excusa. No pude contener el llanto y la cólera, y simplemente me dejé llorar. Mi hermano sabía-o sospechaba- del sentimiento extraño que empezaba a aflorar en mí, pero desde ese entonces sus celos-que yo sospecho- por aquel chico a quien yo empezaba a querer sin saber a ciencia cierta cómo y por qué, empezaron a aflorar.

Viendo su imagen a través del líquido canino, me entraron unas locas ganas de tomar la página y conservarlo-qué importa con úrea y todo- como mi recuerdo, el primer recuerdo que tenía de él. Pero no, aún era lo suficientemente sensata como para cometer una locura así. Me contuve, y a pesar que la cólera que tenía con mi hermano se disipó ese mismo día, la añoranza por volver a tener en mis manos ese recorte no se esfumó jamás. Me prometí que un día lo tendría de nuevo.

Con el transcurrir de los años, X aparecía de nuevo y esporádicamente. Y ahora sí guardaría bien aquellos recortes. Recuerdo también que un par de notas sobre él fueron publicadas justo en dos fechas que también son importantes para mí: el 25 de mayo, mi cumpleaños, y el 14 de diciembre, el día en que comienza una historia que no contaré, por ahora. Esto fue suficiente para ilusionarme y pensar ingenuamente que tanta casualidad no era por las puras, de algún modo, nuestros caminos estaban enlazados.

El anteaño pasado empecé la travesía, tenía que conseguirlo. Tras escribir numerosos correos insistentemente (catorce, creo, qué pesada soy) por fin un día de marzo del 2010 recibí mi querida respuesta. Seguí las indicaciones y fui hasta la sede de El Comercio, por allá, en Jr. Lampa. Hablé con todos los que tenía que hablar, estuve en la hemeroteca virtual diciéndole al chico: no, no, más aquí, no, no, más allá (es una vaina esa vieja maquinita que almacena todos los ejemplares scaneados del periódico) y al fin, sí, te encontré allí, la crónica sobre ti.

No me importó haber pagado los s/15.79 (que al final fueron s/10) para la simple hojita de tamaño A3 que fue donde imprimieron (en blanco y negro) aquel relato sobre ti (lástima que no se tiene acceso a los archivos originales). No me importó caminar las nueve cuadras por las peligrosas calles de la Av. Abancay para finalmente llegar a la vieja casona de El Comercio, por allá, entre Lampa y Miroquesada. No me importó todas las peripecias que pasé sólo para conseguirme una copia del primer recuerdo que tuve de ti. Valió la pena.

Y esto es lo bonito del amor: El amor te ciega, no te das cuenta de todo el tiempo que inviertes ni te inmutas de toda la plata que gastas, eres capaz de tolerar los resondrones de tu tía a causa de tus extraños comportamientos, le eres indiferente a los comentarios de tu hermano cuando señala que eres una tonta y mucho menos te haces caso cuando piensas en el modo cursi e infantil en que te comportas. Cuando el amor está en tu corazón, eres una fuente incansable de energía, todo esfuerzo aunque parezca inútil es ya en sí satisfactorio, y lo es, porque estás enamorada. Y cuando estás enamorada todo lo que haces lo haces sencillamente por amor, y por eso, no tienes nada qué reprochar.

Aún en la caja (que ya pasé a bolsa) puede leerse en la etiqueta:

“Es sólo periódico, pero es importante para mí”.

sábado, 12 de marzo de 2011

Una historia de amor

De amor? Jaja, lo acepto, elegí un título sensacionalista para ‘atraer’ audiencia (cuándo madurarás mamita). En fin.

Apetecida quizá por algunas de las historias que he leído en un foro semicursi (al estilo Corín Tellado) que encontré aquí (por cierto, creo que yo también voy a poner la mía allí ^^) voy a escribir la mía, porque ya no tengo qué esconder, porque ya no me importa cuántos más lo sepan, porque quiero liberar este sentimiento de una buena vez. Secretamente o a cuatro vientos, esto es lo que quiero decir:

En una tarde del verano del 2002 abrí el periódico y lo encontré. Era él todavía un niño, taciturno, una mezcla de ternura, melancolía y paz. Una mente brillante. Fue muy pronto, pero ya lo adoraba. Aquélla primera impresión me quedó grabada y guardé aquel recuerdo como lo hice con aquel recorte de periódico. Desde entonces comencé a guardar también todas las noticias que esporádicamente iban apareciendo de él, ya sea en el diario, en propagandas, en internet.

Pasaban los años y si bien me gustaban muchos chicos, mi niño X se mantenía aquí, llenándome varios de los espacios de mi corazón. Pensar en él me hacía sonreír y me maravillaba de sobremanera la idea de llegar algún día conocerlo. Pero no era el único. Habían también otros (que de manera platónica o real) también me enternecían o me aceleraban el corazón. Aunque él, debo aceptarlo, brillaba con una luz especial (por ser el primero? No lo sé)

Finales del 2007. Encontré en internet su perfil en una red social (Hi5) y de inmediato le envié una solicitud de amistad que él rechazó olímpicamente. Me afectó un poco, pero qué rayos, no importa. En efecto, semanas después, luego de una serie de incidentes (…) me dio su correo. Ésa fue la palanquilla que desencadenó toda la historia.

2008. Al inicio mis correos (que fueron muy pocos) eran estrictamente académicos. En ese año aún me gustaba mucho un muchachito que conocí en el colegio (y con el cual ni siquiera me hablaba) y otro a quien también le dedicaba sentimientos similares (un compañero de la universidad que ahora sólo veo como eso: compañero). Sin embargo, el destino me había preparado otro camino.

Febrero 2009. Entre accidente y deseo, me encontré con algo que cambió completamente con mis sentimientos (llamémosle ilusorios, cursis, infantiles, platónicos, románticos…). Ese algo hizo que todo aquello que para entonces sentía tomara forma, adquiera solidez. Ahora no sólo amaba la mente brillante por el cual en un principio había quedado encandilada, sino tenía muchas más razones aún: Descubrí que él poseía un corazón puro y noble, un corazón que también amaba a una chica que en el pasado le correspondió pero ya no más. Ese algo me permitió conocer más razones para quererlo aún más. De pronto, ya nada podía sacármelo de la cabeza, todos los chicos que me gustaban en ese entonces quedaron atrás. Cuando él apareció, todos los hombres desaparecieron ante mi vista.

No lo dudé más. Al mes siguiente le escribí un anónimo correo haciéndole notar que me gustaba, que lo ‘seguía’, que de algún modo, lo tenía presente. No contestó. En fin. Hubo otros correos medios tontos de mi parte, pero fue el que le envié en su cumpleaños el que-al parecer- lo conmovió. X respondió, y lo hizo de una manera (bueno, de cualquier manera iba a ser igual) que mi corazón se agitaba nada más pensarlo.

Bueno, las cosas empezaron así. De tiempo en tiempo yo le enviaba alguna que otra cartilla (siempre cargada de emociones y creatividad) y él a veces contestaba, otras (la mayor parte) no.

Los meses pasaban, y hasta le dediqué todo un blog en el cual le hablaba de mí, de mis sentimientos para con él, de mis cosas, de mis actividades, en fin, de mí. Él siempre conservando su distancia, desconfiado, hasta indiferente. Yo siempre entregada, apostándolo todo, confiándole todo. Tampoco tenía qué temer.

Enero 2011. Hacía mucho que le había hablado por el Msn, pero nunca contestó. Tampoco quería cargosearle ni mostrarle ‘que me moría por él’ (que por cierto, tampoco es verdad), así que no lo intenté más. Pero esta vez me atrevería de nuevo, y esta vez, sí contestó. Ya sabes lo que sucedió conmigo: el corazón no me dejaba de latir con esa fuerza extraña, pensaba en él a cada rato, en fin, esas cosillas. Ver que él tecleaba palabras para mí al otro lado del computador, pues era un hecho gratificante y grandioso.

Mi primera conversación con él se referían a cosas ordinarias, normales. Pero en la segunda él me comentó que ‘estaba saliendo con alguien, o sea, estaba de enamorado con una chica’. La revelación me tomó por sorpresa. Él, claro,siempre disculpándose por haberlo dicho así, de improviso, ‘pero es para serte sincero y para que me conozcas bien’ y yo, desde el otro lado, con una lágrima queriendo rodar por mis mejillas( pero no de esas lágrimas de ‘pucha mare, ya me ganaron’ (cólera) sino una lágrima de ‘y ahora…¿qué hago yo con todo este amor?’ (resignación)) Felizmente mis ánimos siempre arriba y mi cualidad de tomarlo todo a la ligera terminaron por atemperar mis sensaciones, y todo bien. Me alegraba con sinceridad de que él tuviera a alguien (alguien que por cierto, no era la misma chica que relaté antes, sino alguien que conocía recién) y me sentía más aliviada, al fin.

Pero luego de procesar toda la información, mi corazón y yo nos dimos cuenta que ahora quería con más razón a X. Me di cuenta que mi conversación con él afianzó aún más el cariño. Él tenía su chica, es cierto, pero él no dejaba de ser para mí, como se lo dije: “El tipo de chico con quien me querría casar (qué miedo xD) ”. Escalofríos ^^

Resumiendo un poco, un tiempo después dejé un sobre en su dirección (sí, me atreví a ir hasta su casa, sin conocerlo); el sobre tenía entre -otras cosas- un poemario que hice, un disco con canciones que le gustaban, … y una carta (esta vez sí de mi puño y letra). En la carta traté de dejarle en claro que mis sentimientos no habían cambiado, que no tema decirme las cosas de frente, en fin, que nada me lastima, así que puede ser frontal conmigo y decirme hasta dónde puedo ir con estas emociones. Pero que me gustaría conservar siempre su amistad (que por cierto, todavía no está bien definida)

Él, como siempre, tomándose su tiempo, yo, mientras tanto, siempre esperándole, con ardiente paciencia (Rimbaud) pero siempre allí, esperando.

Y así, tras otra serie de cosas que pasaré por alto por varias razones (y vaya qué largo he escrito ya) le mandé un correo despidiéndome, prácticamente. Respondió de inmediato con el correo más largo que he recibido en mi vida ^^ y allí me comunicaba que ‘pese a que hemos hablado mucho (... ), que no esté segura, que no lo conozco realmente, que me puede estar mintiendo-‘ porque a veces lo hago’-, que desconfía de casi todo el mundo, incluyéndome a mí. ‘No puedo reconocer en una conversación en línea ninguna de tus reacciones, no sé interpretar tus silencios’, etc, y ‘tú tampoco me conoces a mí’…En fin. Aprovechó también para confesarme un par de cosas sobre él. Buéh.

Ok. Quiero terminar rápido. Ahora último hemos estado conversando. Yo lo he invitado a salir,(quizá tomando la sugerencia de mis primas) para conocernos mejor, y él ha rechazado la oferta con un maquillado ‘me gusta como está todo ahora’ (para mi hermano esto es como un ‘vete a la mierda y no me jodas’-sorry, pero él siempre tan directo y escueto) y yo, claro, siempre demorándome en procesar la idea. Quise ayudarlo (…) pero él me ha detenido con un ‘prefiero que no’.

Escribí todo esto porque quiero cerrar esta historia. Quiero dejarlo ir esta vez. Tal vez con todo lo que he contado haya dejado la impresión de que ha sido sólo una ilusión mía, una suerte de amor platónico que he de superar a medida que salga, que me distraiga, que conozca otros chicos, bueno, qué sé yo. Y pueda que eso sea verdad. Pero todavía me quedo preguntándome si todo esto que he sentido fue realmente amor, o simplemente una terquedad mía, una mera ilusión propia de una chiquilla de veinte años que aún no llega a madurar. ¿Lo amé realmente, o amé todas las emociones que me producían ‘amarlo’? No lo sé. Pero qué significaba el hecho que pensara en él todos los días y a cada rato, que relacionara casi todas las cosas con algo de él? Qué era lo que me movía a escribirle, dedicarle decenas de poemas y relatos?

Fue él el motivo por el que me resultaba difícil enamorarme de alguien más. Él era la fuente sobre la que yacían mis esperanzas, mi alegría, casi todas mis razones para vivir. Era el amuleto que siempre llevaba a todos lados, a través de una fotografía camuflada en mi porta carnet. Era el chico con quien alguna vez aspiré una vida, siempre a su lado. En mi casa y en mi círculo más allegado de amigo(a)s no hago más que referirme a él como "el chico del que te hablé" y ya entienden de quién se trata. Mi hermano hasta siente celos asolapados que demuestra con frases como: "ni siquiera lo conoces, de repente es un imbécil", "claro, confías en él más que en mí", etc.
Era ese tipo de amor que profesabas aún cuando no sea correspondido, aún cuando no obtuvieras nada a cambio; incluso sin tener el gusto de conocerlo en vivo y en directo.

Pero no. Esta vez me quedo aquí, con todas las canciones que no te pude cantar, con todo el cariño que guardé y no pude darte. Me quedo yo con aquella caja que tiene todos los recuerdos tangibles que te mantenían y aún te mantienen conmigo. Y quisiera dártelos a ti o alguien para liberarme completamente, y para que exista quien pueda atestiguar que, en serio, nueve años así sí habían existido.

Es cierto que aún te quiero, que pensar en ti todavía me agita el corazón, y que incluso ahora con todo lo que está sucediendo al otro lado del mundo, sólo acierto a pensar en ti, mas ahora decido alejarme, dejarte tranquilo. Quiero resetear mi corazón. Quiero empezar a enamorarme desde cero.

-Guardé el secreto por siete años, pero en una etapa de debilidad emocional (...) llegué a romper este pacto que guardé conmigo misma. Ahora, dos años después, que lo escuchen todos, ya lo sabes, el resto no me importa.
-No quiero olvidarte, pero quiero olvidar cada sentimiento que aún tengo por ti.
-Fuiste mi primer amor, pero espero que no seas el último.
-No estoy triste ni molesta contigo. Me alegra mucho haber llegado hasta aquí.
-Cada metida de pata que hice, cada error que cometí, cada torpeza, cada chispoteada de mi parte, todo, todo lo volvería a hacer. No me arrepiento de nada porque siempre lo hice con el corazón.
-Es probable que algún día me queje de haber escrito todo esto, y peor, haber decidido publicarlo. Pero lo hecho, hecho está.

Ahora, seamos amigos, amigos de lejos…^^

jueves, 10 de marzo de 2011

Nueva vida

Hace unos días formateé mi disco E (C, para el sistema operativo y programas; D, el de mi hermano): Fue como formatear también una parte muy íntima de mí. Goodbye toneladas de música, fotos, video, programas de computadoras. Adiós a mis trabajos de la universidad, mis poemas, mis libros…pero por sobre todo, adiós a aquellas cartas que no te envié, a las palabras que sólo me guardé para mí, a la parte que todavía conservaba de ti.

Siempre (me) lo dije: Ese disco contenía las cosas por las que también se compone mi mente, y me atrevo a decir, mi corazón. Muy bien podrían decirme: dime lo que tienes en tu disco duro, y te diré quién eres. Sí, hasta ese punto puede ser. Pero todo se acabó. Ahora mi espacio de 80 GB luce limpio, virgen, listo para meterle nuevas canciones, nuevos documentos, nuevas fotos, nuevo todo.

No era necesario haber hecho esto, pero, por alguna razón me siento mejor, más liviana, más libre. Tenía demasiadas cosas allí que ya no necesitaba, y también cosas que ya no me necesitaban. Recuerdos que no me hacían ningún bien, y al que yo tampoco parece haberles hecho algún bien. Pueda que me muera de la nostalgia en algún momento, que, tal vez, me arrepiente y me recrimine a mí misma por mi insensatez. Pero nada me ata ahora. Empiezo de cero. Comienzo una nueva vida.

martes, 8 de marzo de 2011

Alejarse y callarse...

"Uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan"
© Ricardo Arjona

Disculpa por no haberme guardado mi amor, pero quizá distancia y silencio son lo mejor que ahora podría hacer este cariño por ti.

lunes, 7 de marzo de 2011

Cero

Mi mente me sugiere que debo estar triste, pero mi corazón no lo está, y en mis ojos no hay ni un resabio de tristeza.

domingo, 6 de marzo de 2011

El Efecto Mariposa

Ayer por la noche cortaron la electricidad en mi casa intespectivamente (sí pagamos las facturas, ya!) y me arruinaron un par de conversaciones, perdí un documento de importante valor (emocional), se pelearon a sangre Vitor y Nerón (dos de los perros de mi tía ^^) y yo como buena me metí a separarlos echándoles agua (les digo, eso, NO SIRVE) terminando con un-auch-en mi meñique. Regresé de comprar las velas, mi tía que me manda a ayudar en la panadería, yo me regreso; primer resondrón de la noche, y ahora te me vas a bañar temprano, viene la luz (al fin!) conecto la computadora (formatear e instalar por enésima vez sistema operativo), en fin, se encendió la condenada, intento escribir....waa ¡y no me haces caso, no?! (yes, otra vez, mi tía...) Se le escapan un par de palabrotas (lo haces por joder?) No, mejor me voy a dormir...

Ya ves todo lo que me haces querida Luz del Sur?