miércoles, 3 de agosto de 2011

La historia del pito

Era 29 de noviembre del 2000, y yo iba a un concurso de matemáticas en Chosica. Recuerdo que por entonces sonaban los Rony’s con su “prefiero ir tan lejos y no pagar por pecador..”. Recuerdo que fuimos a Chosica, dimos el examen, y de regreso, muy tarde ya, vine a casa y tenía un pito en mi oído. No un pito propiamente, pero el sonido del pito, que era como una olla de agua a punto de hervir. Se lo consulté a M. que se lo atribuyó a la altura o a un soplo de aire que debía pasarse con una quemada de cartucho, que es lo que me hizo: Enrolló un periódico en forma de cono y lo prendió del polo que quedó abierto. El efecto curador que tendría sobre mi oído sería similar al del azufre: sacar el aire, el mal aire. Repetiría la actividad al día siguiente. Y al siguiente, y así, hasta que nunca me pasó y yo dejé de quejarme. El pito seguiría conviviendo conmigo por las noches, cuando me recostaba sobre mi cama-comodoy y aún sabía por qué oído había empezado todo. Al principio sólo lo sentía cuando le prestaba atención o todo quedaba en completo silencio. Pero pasó el tiempo y por la fuerza de la costumbre empecé a eso mismo, acostumbrarme a él y asimilarlo como un sonido inherente a mí. Y cada vez la cosa se iba arraigando hasta que no sé en qué momento se pasó a mi otro oído y se convirtieron en dos, que es lo que justamente tengo ahora, un par de pitos sonando al mismo tiempo en mis oídos. Aunque al principio me había asustado mucho y me pasaba varios noches desvelándome tratando de descifrar el misterio del sonido, a la larga empecé a acostumbrarme que me volví indiferente para con él al punto que no influiría en mi vida como un defecto. Las cosas jodidas joden cuando les prestas atención, es lo que pensaba, y en efecto, tenía razón. No le presté atención y ya han pasado más de diez años de eso y mi vida, salvo algunos silencios, ha transcurrido normal. No sé si este bendito pito me llevará un día a la sordera, no sé cuánto tiempo más viva en mí o en caso no desaparezca, no sé la verdad porque ni siquiera me he preocupado por ir a un otorrino, pero lo que si sé es que el ruidito aún existe y lo escucho por las noches, a veces, cuando le presto atención.

Los silencios no son para mí técnicamente silencios, mi silencio tiene un trasfondo como esas melodías que pasan en las películas, mi silencio viene acompañado siempre por un sonido horizontal y derecho, monótono e inmutable en su marcha. Ya han pasado muchos años ya desde que alguna vez me senté a llorar sobre mi cama por esta razón, pensando que todos escuchaban la quietud pero yo no, yo no porque tenía este agudo y antipático sonido que me acosaba en todo momento y que me había privado del privilegio de lo que es no escuchar nada de vez en cuando, porque justamente, yo, en mi mente de niña de diez, valoraba el silencio y la paz quizá de la forma menos normal que los niños de mi edad.

Sin embargo, el tiempo pasa, crecí y ya hoy son muy pocas las veces que me acuerdo y desde luego que ya no sufro como aquella época de infante (y porque además estoy bien grande como seguir ahogándome en un vaso de agua) y bueno, estoy aquí hablando de esto por si las moscas, porque éste es mi blog y se me apetece hablar de mí, y este bendito pito también forma parte de lo que soy.

11 comentarios:

  1. ES CIERTO, BENDITO PITO QUE ES PARTE DE TI... GRACIOSO.

    HABLAS DE QUIETUD PERO ESTA ES UN ESTADO MENTAL, NO ES SILENCIO. EL SILENCIO FÍSICO NO EXISTE PORQUE ESCUCHAMOS NUESTRA RESPIRACIÓN Y PULSO CUANDO EL SILENCIO ALREDEDOR PARECE SER TOTAL; Y SI NO, EL VIENTO QUE NUNCA DEJA DE SOPLAR SIEMPRE SE DEJA OIR.

    AVERIGUA SOBRE TINNITUS.

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  2. Si es algo psicológico, todos opinan, si es algo que no es normal, algunos dan consejos, si es un titulo dudoso leemos, por eso estoy aquí, pensé que era otra clase de pito. no te preocupes es solo un sonido y no un pedazo de carne de alguna mala experiencia.

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  3. Jajaja al igual que bellarte, imaginaba leer la historia de tu primera vez o algo así jeje.
    Dios nos hizo tan mal pensados jajaja.

    Sobre el ruidito que escuchas, se me hace algo preocupante, y más aún habiendo pasando más de 10 años, quizá tengas a pepe el grillo ahí.

    Un abrazo.

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  4. y es que pito en otras regiones significa otra cosa (que ni se puede decir en television en esas regiones) jeje
    yo que tu iria a que me revisaran, porque la verdad me parece algo que no hay que pasar por alto. un abrazo, paty :)

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  5. Hola Víctor, gracias por el comment, averiguaré eso de Tinnitus, tal vez eso tenga.

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  6. Jajaja ok Bellarte, es que tampoco soy buena poniendo títulos =P (Aunque si puse uno que atrajo lectores, digamos que no es tan malo jajaj)

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  7. Qué tal Anonymus, jaja gracioso tu comentario, sí, ni se me había cruzado, lo pensaré todo para la próxima antes de atraer lectores que luego salgan desilusionados del relato xD

    Saludos de nuevo.

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  8. Ok Ludobit, lo haré, escribí esto para que de aquí a algunos años pase por aquí y me acuerde de que tengo que ir al otorrino y no seguir dejando pasar más tiempo...jaja

    Abrazos.

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  9. si le hubieses puesto ese nombre a un libro hubiese sido un best seller. jajajaajaa

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  10. A esos malditos pitos, los tienes q callar de alguna forma no crees? quizas no con la experiencia de un papel periódico, pero si con un borrón y cuenta nueva... talvez lo mas sencillo sería hablarle a esos pitos que desaparezcan de tu vida y de tus oidos... no lo sé? , quien sabe...facil y te dejan en paz... :D

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  11. Jaja no Nathaly, eso es real, no estoy hablando con metáforas o dobles sentidos! Pero no está mal, para cuando tengas los pitos a los que te refieres suácate, los sacaré tal como me lo sugieres xD

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