martes, 16 de agosto de 2011

El chico del cole

Te encontré justo cuando subía por las escaleras de mi cole, aquí en Santa Clara. Eras un gordito simpaticón cursando el segundo de secundaria, un año más que yo. Por ese entonces yo ya estaba enamorada de quien sería mi primer y único amor platónico de toda la vida, pero cuando apareciste tú y tu mirada de niño, todo un ángel caído del cielo, te convertiste sin quererlo en mi segundo amor.

A mis doce años era una chiquilla loser con baja autoestima, una estudiante con calificaciones sobresalientes y primera en aprovechamiento y conducta (algo que compensaba mi baja autoestima). Tus amigos me veían como la típica chancona que le gustaba destacar en cuanto concurso de matemáticas y declamación se presentase y llegué a oír por ahí que me decían ‘mongolita’, aunque no puedo estar segura si tú también lo hacías.

Iba al colegio siempre con la ilusión de verte en los recreos, pues como ya dije, era demasiado loser como para acercarme a verte y atreverme a hablar. Una amiga te mandó su ‘slam’* para que lo llenaras y sólo así supe de ti. Te llamabas Ernesto y te encantaba ‘Avril Lavigne al 100%’ y recuerdo que por eso empecé a oír a Avril Lavigne. No te había hablado pero gracias al cuestionario supe que tu cumple’ era en agosto, que admirabas a las personas que ‘guardan arte en sus manos’, que habías llorando con “Mi planta de naranja-lima” y que unos de tus pasatiempos eran caminar de noche y leer. 


Pasaron los años y siempre yo me contentaba con verte a la entrada, en los recreos (me di cuenta que te gustaba levantarte el cerquillo hacia arriba) y a la hora de la salida, donde te seguía (acechaba) hasta verte tomar tu carro mientras te ibas con la mancha de tus compañeros del salón. Nunca fui tan silenciosamente feliz, me prometí que nadie lo iba a saber, y por eso me contenté con escribirte todos esos relatos y poemas que nunca llegaste a leer.

Después de seguir viéndote en mi silencio enamorada mientras te cantaba mentalmente “La soledad” de Laura Pausini, una canción cuya melodía me recordaba mucho a ti, hasta que hubieron unas cuantas experiencias que me permitieron acercarme un poco a ti. Tenías una voz que en mis oídos de púber resultaba ser una voz preciosa que me hacía volar. Eras brigadier* del colegio y mientras hacías tu trabajo disciplinario bromeaste con tu amigo sobre una goma que encontraste en un bolsillo de mi mochila diciendo: ‘esto es sospechoso’. También recuerdo que en una de ésas actuaciones de colegio mientras yo intentaba persuadir a uno de tus compañeros que hacían guardia en la entrada tú me defendiste con un ‘oye, déjala pasar’. Y no olvidaré tampoco que, aún sin conocerme ni hablarme, me felicitarías por tu propia iniciativa ovacionando un ‘bien bien’ sobre mí cuando acababa de recibir un diploma por ganar un concurso de matemáticas. Tonterías, lo sé, pero ya les dije, era una chica monce que se sentía idiotamente enamorada.

Nunca supiste tampoco cómo me ponían de celosa verte abrazado por una de tus ‘amiguitas’ del salón, esas chibolas que seguramente eran mucho más bonitas y coquetas como no lo era yo, pero que no tendrían los mismos sentimientos ni el corazón para ti como lo tenía yo. 


Después saliste del cole y me contenté con verte en esa foto que encontré de casualidad en una propaganda de la Iglesia; y allí estabas tú, con todos los chicos de la Confirmación. Te quedaste en mis recuerdos y en mi diario por tres años más, hasta que  puse los ojos en uno de mis compañeros de la universidad y tu recuerdo de repente se desvaneció.

Y justo el año pasado, te volví a encontrar en el bus. Te sentaste justo a mi lado y misma loser de siempre no te pude hablar. Grata fue mi sorpresa cuando te vi bajando en el mismo paradero que yo…Averigüé por internet y me enteré que habías ingresado a la misma universidad en la que estaba estudiando, a la carrera de Ing. Eléctrica. Sin querer queriendo el destino volvió a elegirnos para estar en el mismo lugar. A veces, me gusta pensar que estás a decenas de metros respirando el mismo aire que yo, distanciados por unas cuantas facultades pero chocándonos a diario con personas en común. Es idiota, lo sé, pero así lo siente mi monce corazón.

Hace poco revisé tu cuenta en el Facebook y sin duda pienso que los años te han puesto mejor. Otra vez veo chicas (ya no las chibolas de antes) que se abalanzan y se pelean por ti. En tu perfil haz puesto que estás ‘en una relación’. Veo la foto de la chica con la que dices estar y recuerdo a la misma chibola que te abrazaba en el cole’, aunque seguramente no es ella. “Qué fea” digo para mí misma como si yo acaso fuera bonita, me río de mis pensamientos, la vuelvo a mirar y pienso que no tiene nada interesante, no parece ser inteligente, tampoco se ve buena gente, entonces qué rayos le habrás mirado a la muchacha, me pregunto, olvidando la ridícula situación en la que me hallo sumergida por mí misma. Juzgando a una chica por su foto como lo hacen las rajonas, y averiguando cobardemente cosas de un chico por su cuenta de Facebook.

Desvío mi atención del Facebook y de pronto una pregunta asalta mi mente. “¿Qué hubiera sido si……..?”

*Slam: Cuaderno de preguntas con cosas básicas como Cuál es tu nombre, signo, edad etc pasando por insulsas como tu color, película, música, pasatiempo favorito y terminando en detalles más específicos como quién te gusta, qué quieres ser de grande, alguna cosa que no has contado, o una anécdota graciosa que hayas tenido, etc.

*Brigadier: Alumno (supuestamente responsable y ejemplo de sus compañeros) encargado de velar por la disciplina y orden del plantel. Tiene el mando sobre los alumnos.


5 comentarios:

  1. Wow, que linda historia O:, yo también tuve un amor así, bueno no tanto así. Yo esperaba el recreo solo para hablar con ella, siempre me acercaba y le decía "hola, como estás?", me respondía "bien, estudiando lenguaje.." y continuábamos la conversación por un rato hasta que ya no había nada que decir y me iba. No sé cómo pero se empezó a acercar más a mí, hablabamos más, a veces me abrazaba, en una fiesta que hizo su promo (era un año mayor que yo...) para juntar dinero para el viaje me hizo bailar con ella, cosa que yo normalmente no haría. Cuando terminamos se recostó en mi hombro y estuvimos así un rato... Terminó la fiesta pero ella se tenía que quedar a arreglar y yo me fui. Luego de un tiempo me enteré que se iba a España. Se fue y no pude ni siquiera decirle nada y ella tampoco a mí. Desde ese día no la he vuelto a ver... Saludos y buen post :).

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  2. BIEN QUE SAQUES ESTO DE DENTRO DE TI; ASÍ PODRÁS AVANZAR, VIVIENDO EL PRESENTE Y DISFRUTÁNDOLO AÚN MÁS.
    SEGURO QUE HOY ESOS CUENTOS DE COLEGIO TE PARECEN GRACIOSOS (POR ALGO LO POSTEASTE) AUNQUE HAYAN PRODUCIDO ANSIEDAD EN SU MOMENTO.

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  3. X) También acostumbraba observar con detenimiento (..No Acechar..) a un amor de la infancia..siempre que me acuerdo de él se me viene a la mente "Amores extraños" de Laura Pausini (parece que ella hace canciones ideales para estas situaciones). Esos amores son lindos..extraños..inolvidables. Yo me pregunto siempre ¿dónde estará él ahora? ;)
    Un abrazo.

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  4. Mimy búscalo en facebook. Pero no cometas MI ERROR.

    __________________

    Paty querida, me imagino que ya no eres tan tímida como antes, ponte a pensar que ya tienes 21 ya es hora que lleves las riendas del asunto, cuando te guste alguien acércate y háblale, pierde el miedo..qué es lo peor que podría pasar? No tienes nada que perder pero si mucho por ganar, sé más decidida así no tendrás que pensar en el "qué hubiera sido si.."

    Un fuerte abrazo pequeña.

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  5. Víctor F.: Oye te faltó poquitín para empezar o terminar esa historia con aquella chica. Pero bueno, al menos te acercaste a ella. Lo mío siempre fue 'de lejitos nomás' xD

    Víctor N.: Sí, con esto me estoy sacando de a poquitos esos antiguos 'amores' que ya no valen la pena seguir atesorándolos en el corazón

    Mimy: Laura Pausini siempre me acompañó en el colegio, exacto, parecía que tenía todas las canciones para ese tipo de amores de colegio, siempre tiernos, ilusos, dulces...(aunque hasta ahorita me acompañan e identifican) En fin, como dice Rubén, puedes buscarlo con esta maravilla es el internet..

    Rubén: Sí, estoy siguiendo tu consejo ;) jaja, ahora me aviento nomás, aunque me cuesta claro, naturalmente soy las que esperan...pero como dices, no hay nada qué perder.

    Un abacho a todos!

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