viernes, 1 de julio de 2011

Música y acción

No entendí por qué mi cobardía. Lo acepto, esta vez me chupé, sólo al escuchar las timbradas en la mañana ya mi corazón estaba dando saltos y se me iba a escapar. Pero en la mañana no pasó nada. Hablo de ahora, de la ♪ canción ♫, de mis estúpidas y absurdas palabras . De las otras tonteras que dije producto de mi nerviosismo. Me quedé lela al sólo oír esa voz, tu voz, cuando me respondía desde el otro lado. Tenía tantas ganas de cantarlo todo ahí, para que lo escucharas, pero, maldita sea, los nervios, los nervios...

Y al final, no dije nada.

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