domingo, 26 de junio de 2011

Un sueño feliz!


Hoy, como todos los domingos, ayudé a mi tía a cocinar. Sólo ayudo, y esto, ya que no soy de mucha ayuda que digamos. Ya tengo veintiuno y no sé cocinar. Incluso hoy quemé el aceite y de pasadita el pescado. Felizmente mi tía tiene una paciencia y tolerancia única a sus setenta y tantos años que de un breve y merecido resondrito no pasó a más. Mi tía S. debe ser un ángel.


Bueno, al final de esta batalla campal con la sartén al menos salió algo que parecía comida. Tampoco el escabeche estuvo tan mal que digamos. Ya quedó claro que a mi chico lo conquistaría por cualquier cosa, pero menos por el estómago.

Por cierto, hablando de chico, hoy en la madrugada (o en la mañana?) tuve un sueño maravilloso, demasiado bueno, un sueño que me hizo feliz. En el sueño lo era completamente. Y ahora, que estoy recordando algunas escenas del sueño, no evito sonreír por dentro. Soñé con él….con él!!! ¿Cuándo fue la última vez que había soñado con él? Fue hace mucho, hace unos seis o siete meses atrás. Yo no sueño mucho. O bueno, dicen que todos soñamos, lo que pasa es que nos acordamos de los sueños que sucedieron antes de despertarnos. En todo caso, yo casi nunca me acuerdo de lo que sueño. Pero hoy, luego de mucho tiempo, he vuelto a soñar….y qué suerte la mía que haya sido con él. No voy a contar los detalles, que incluso no todos los escribí en mi diario, pero déjenme decir que fue un sueño feliz, un sueño, que lástima que sea así, tal vez no se haga realidad.

Pero qué más da. Tan lindo estuvo eso que desearía ponerme un chip o algo en mi cabeza que me permita grabarlo y reproducirlo nuevamente para cuando me entren las ganas y vuelva a estar tan feliz, otra vez. Es cierto que lo que sentí fue una felicidad muy corta, pero fue breve y apasionado, lo sentí muy hondo. Y eso hace que por poco que sea, valió la pena.

2 comentarios:

  1. jjaja como quemaste el aceite jejje

    ResponderEliminar
  2. Nada, el fuego era demasiado alto y la pobre sartén teflón ya gastada empezó a gritar auxilio y vino mi tía al rescate...los pescados ya tenían costritas negras de lunar así que cambiamos de sartén. La nueva sartén era vieja y los pescados fritos comenzaron a pegarse en la base...grititos de mi tía S., cambio de aceite, pucheros de mi tía...en fin, salió rico jiji

    ResponderEliminar