martes, 28 de junio de 2011

Red Bull NO me da alas

Ayer, como a quien le sobra la plata y no tiene nada qué hacer (jaja, ya quisiera) me compré una latita de Red Bull. No sé, ya que estaba en la tienda comprándome las golosinas de la semana se me antojó probar un poco para ver qué pasaba. Sólo por curiosidad. Y lo que pasa es que llegué a mi casa y le di el primer sorbo. Sabía a Guaraná. No estaba mal. Bebí otro más. Y otro. En cuestión de minutos dejé la lata vacía. Como para darme el gusto hice el cliché americano de apretujar la latita y aventarla al tacho. Esperé a qué hora empezaría el efecto. A qué hora me saldrían las alas. Saqué mi cuenta: Lo tomé alrededor de las seis. Vi el reloj: Eran las siete. Nada. Continué leyendo el libro que luego comentaré. Son las ocho. Nada. Pasó a las nueve, diez, once...y yo seguía siendo yo, quiero decir, no se me prendió nada, no me pude fosforita, no me salió ni una pluma. Me fui a dormir y es cuando ya bien acomodadita en mi cama, empiezo a sentir mi corazón palpitando fuertemente hasta sentirlo por las sienes. Mi corazón hacía tuk-tuk-tuk... Asu mare, por un momento creí que tenía dos carozones en el pecho palpitando cada uno a su propio ritmo. Me repetí que no lo volvería a tomar.

A menos que quiera dos corazones palpitándome en las sienes.

1 comentario:

  1. ESTAS BEBIDAS SÓLO ACELERAN EL METABOLISMO, NO "DAN ENERGÍA". PERO ES BUENO EXPERIMENTAR UNA ÚNICA VEZ Y COMPROBAR QUE SON PARTE DE LA MENTIRA MEDIÁTICA DIRIGIDA A AQUELLOS QUE NECESITAN COMPRAR MARCAS Y SENTIR PERTENENCIAS PARA DEFINIRSE DENTRO DE ESTA SOCIEDAD.

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