domingo, 12 de junio de 2011

Noches de Fantasía

Estamos en el 2007.Estoy en una quinceañera. Yo no suelo ir a fiestas. Me gusta bailar, sí, pero ahora, como lo hacen en las discotecas, los chicos sacan sólo a las chicas guapas, con gracia o coquetas. Yo no soy guapa ni coqueta. Tengo un poquito de gracia, aunque no sé si esta vez me sirva. Estar sentada no me entusiasma. Estoy mirando a todos lados, y todas ellas bailan, y yo me he quedado como viejita en mi silla. Ya me va a dar frío. Mejor voy  a mirar a mi alrededor un poco.

No hay chicos interesantes. Los chicos lindos parecen estúpidos. Y creídos, que es lo peor.  Bueno, a estas alturas una se conforma. Vamos a mirar un rato a ese chico guapo aunque seguramente medio bruto. Tiene cara bonita. Sabe bailar. Ella es su enamorada? Jaja, es feíta. Aunque tiene porte, claro está. Bueno, seguro hablo de envidia. Mejor miro para allá.

Ay, un gordito me ha pedido bailar con él. Ya, vamos. Han puesto una salsa romántica, para variar. El gordo me coge de la mano con una y la otra la coloca encima de mi cintura. La pose me incomoda. Mi cintura ya tiene dueño. La estoy reservando para el chico que amo. Por supuesto que él no es el chico que amo. Venga, ya qué hago. Mientras no vaya más abajo, pobre de ti.

Percibo una humedad en el ambiente. Este chico transpira demasiado. Está pegando demasiado mi cuerpo hacia el suyo. Oigo su respiración. Mejor dicho, el sonido de su transpiración. Esto no me gusta, ya no quiero  bailar con él. Vamos, qué me invento. Ya está, me voy al baño.

Uff, me libré de él. 

Ahora un tío ha venido a extenderme su mano para invitarme a salir a la pista. Sin ánimos de rechazarlo, ya, salimos. Me doy cuenta que tiene una cara pícara, de mujeriego. De escobita, como diría Marisol. Pero al menos toma su distancia para bailar conmigo. Bueno, no transpira, vamos mejor. 

Ya, ya bailamos tres canciones. Yo ya no quiero bailar. No sé por qué, pero no me gusta bailar con extraños. O al menos, no con ese extraño. Me voy a mi asiento. El chico que acaba de bailar conmigo acaba de sacar a mi tía. Y después a mi prima. Debe ser un empedernido conquistador.

Ahora espero. Me quiero ir. Hace rato que estoy pensando en él, pero de hecho, él no está en esta fiesta. Tampoco debe saber que esta noche, en esta fiesta, he estado pensando en él. De hecho, tampoco debe saber que existo, yo, en esta noche, en esa fiesta, pensando en él. Lo extraño en el vacío.Mejor no me pongo triste.

Uy…mira quién viene. Es el chico de la Iglesia. Me parece o viene hacia mí? No, ya se va. No, sí viene. Viene!!!!!  Tranquila Paty, tú ponte natural. Déjalo fluir nomás.

 Bailamos? Si es contigo, toda la noche, pienso. Ya, digo. Bailamos. El Dj ha puesto Noches de Fantasía (♪ las que viví con ella, en busca de una estrella, sin poderla alcanzaaaaaaaar ♫) Él es tímido, lo demuestra en su baile. No bailamos pegados, lo cual me hubiera gustado para los dos casos anteriores, pero al menos tocó mi mano una vez. Ya soy feliz.

Yo no lo miro. No nos miramos para nada. Yo, porque estoy un poco nerviosa, él, quizá para no ser contacto visual. Es simpático. Se nota que es tranquilo, y eso me gusta. Inspira confianza, además. Cuando iba a la misa con mi tía lo buscaba con la mirada disimuladamente. Era una de las pocas razones por las que me gustaba ir a misa. Cuando lo veía, dejaba el agnosticismo y creía en Dios. No será el chico que amo, pero es bueno verlo, y esta vez, bailar con él.

Veo a las demás chicas. Algunas se dan vueltitas, coquetean con el chico (que por lo general es más insípido), tienen más gracia en su movimientos. Yo no he salido de mis clásicos pasitos de merengue. Quiero bailar más suelta de huesos, pero me siento dentro de un maldito cubo de hielo. Debo soltarme. Piensa, estás sola, no hay nadie alrededor. Disfruta la música, sé tú misma…

Ya, ya acabó la canción. Ahí nomás? No, él ya no quiere bailar. Me voy a mi sitio. Me he quedado con las ganas de preguntarle para cuándo la continuamos. Ya terminó mi noche de fantasía. No quiero bailar con nadie más. Vayamos a casa, tía, ya es tarde.

Era la primera ( y única?) vez que un chico que me gusta me invita a bailar.

4 comentarios:

  1. ¿qué pasó con el del chicharrón? Son muchas hormonas revoloteando... es una divertida etapa efímera en la vida de todos nosotros.

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  2. El chico del chicharrón? Bueno, por ahí....xD Lo he vuelto a ver; todavía nada qué contar al respecto.

    Lo del relato pasó en el 2007, y bueno, lo he sacado de la memoria porque quiero darle un toque más fresco al blog, menos serio, menos profundo, más frívolo...eso, hasta cuándo se me apetezca. Estoy disfrutando mucho el momento.

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  3. Hola, descubrí tu blog por un link y la verdad me pegué leyendo las cosas que escribes. Me he reído y me has hecho pensar otras tantas.
    Déjame deducir algunas cosas, por las cosas que cuentas y escribes. Pareces realmente joven, te calculo unos 21 a 23 años.
    Bueno no he leído todo pero lo haré poco a poco (ahora estoy en el trabajo!).
    Siempre busco algunos blogs para leer cosas interesantes para reírme o simplemente entretenerme.
    De pasada te dejo el mío, aunque lo actualizo muy de vez en cuando:

    http://eduardounalm.perublog.net

    Me voy a mudar al blogspot para poner eso que te pagan por cada clic jajajaja

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  4. Jajaja, hola Eduardo! Un gusto. Pues sí, aciertas con eso de la edad, tengo 21. (ufff)

    Voy a chequear ahorita tu página y a ver si te comento algo y te adivino la edad jaja

    Siempre serás bienvenido, al igual que tú, me gusta también entretenerme o simplemente vacilarme leyendo blogs que también me hagan pensar.

    Pdta: Lo de la mudanza, creo que Adscene está en todas, incluso en Wordpress, no sé mucho de esto pero me parece que todas las webs tienen la opción de colgar anuncios...Yo pienso abrir una bitácora en Wordpress para hablar sobre el amor, pero no sé, ya veremos qué pasa.

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