jueves, 30 de junio de 2011

¿Cómo me levantaré temprano?

Quizá no saben que uno de mis defectos es que yo soy una (fea) durmiente. Duermo a mares y cuando duermo, nadie me levanta: Ni la alarma del celular, ni las timbradas del teléfono, ni el despertador, ni un temblor, a menos, claro, un grito de mi tía o una masaqueada de mi hermano. Pero como mi tía no es partidaria de levantar a la gente (le quitas responsabilidad, dice) ella opta por justamente eso: No despertar a nadie, y dejarte así, que duermas hasta la hora que se te apetezca.  Así que haciendo gala de eso yo he sabido quedarme dormida hasta las 3pm.

Mi sueño, creo, es bien profundo. Me acuesto a las 11: 30 pm después de un baño con agua fría, y a veces, de agua caliente. Cuando voy a dormir ya ni rezo (sinceramente, me da flojera, y pienso: Mientras sea buena chica, todo bien, no Diosito?) y me persigno y pum! me echo, y suácate, ya estoy, literalmente, muerta. Seca. Así, hasta el día siguiente en que suelo abrir los ojos, qué hora es? 8:15 am, generalmente (que es cuando R. me despierta) o sino 8:45 am, a veces, 9am, otro a veces, 10am, y así, llegando a veces a despertarme a las 2pm, derechito a almorzar. Qué roche.

Por esa cuestión es que la mayoría de veces (por no decir todas) me he perdido las clases de las mañanas en la universidad, y varios exámenes. Obviamente que no comento esto con gente ‘normal’ (porque, vamos, es evidente la reprimenda o cadena de cuestionamientos que voy a recibir) así que estoy viendo cómo lidiar con ese problemita sola. Alguna vez algún amigo de mi universidad me ha hecho el favor de llamarme a las 5:30 am para levantarme, y llamarme y llamarme hasta que despierte. Desperté. El detalle es que a mi tía no le gusta que el aparato suene y suene mientras yo permanezco inmutable y ella ya no puede dormir más porque el bendito ruido ya la despertó (lo increíble es que mi tía no oye bien pero en la madrugada sus oídos lo escuchan todo) y bueno, cualquier cosa que tenga que ver con bulla, queda descartado.

La otra opción, el camino que quiero tomar, tiene que ver con la actitud, el querer, de a veritas, levantarme temprano. Mis tías siempre me han hablado de su reloj ‘biológico’. Pero para mí reloj biológico está programado para las ocho y tanto. Alguna vez una psicóloga me dijo que me repita esta frase: “Me voy a levantar a las seis, me voy a levantar a las seis, me voy a levantar a las seis...” y así, como por arte de magia, se levantaba a las seis. Creéme, ya lo he intentado, nada. Un orador, esos de Superación personal, me decía en unas charlas de trabajo: Si quieres hacerlo, haz esto: “Levántate temprano por primera vez. Ahora, levántate temprano por segunda vez. Después, levántate temprano por tercera vez….” Bueno, creo que se entiende la idea. Hay que tener continuidad. Pero naa, me sigo levantando tarde.

Creo que, como cree mi tía, la palabra es responsabilidad, pero yo veo la vida desde una perspectiva tan relajada que no veo el apuro e inconscientemente, dejo de que mi cuerpo se ciña a esa filosofía de vida. O sea, mi mente se relaja, mi cuerpo también.

Entonces la única idea que se me ocurre es convencerme a mí misma de las ventajas de levantarme temprano, o sea, guiarme por mi propia lógica, tranquila, relajada, que lo más provechoso sería levantarme temprano. Lo único malo es que me gustaría levantarme temprano para hacer algo que me gusta hacer, pero de pronto veo las tartaletas en la mesa, y la perspectiva de levantarme temprano para hacer las labores domésticas me desalienta. Jaja, que no lea esto mi tía.

Bueno, tengo esta parte consciente en mi cabeza que quiere levantarse temprano para ayudar a mi tía (que no me gusta, pero es lo que se debe de hacer) y esta otra parte que le llega altamente y hace lo que quiere, que es la parte inconsciente de mí, la parte a la que por cierto, yo no quiero hacerle caso.

Ya mañana es otro día. Veamos cómo me va.

2 comentarios:

  1. LEVANTARSE TEMPRANO NO ES UN MÉRITO SINO PARA LAS PERSONAS QUE NECESITAN DE LA COSTUMBRE PARA DEFINIRSE A SÍ MISMAS, NO ES UN COMPORTAMIENTO VÁLIDO PARA TODOS. DE AHÍ SURGE LA FRASE "AL QUE MADRUGA DIOS LO AYUDA", ES DECIR, AL QUE VIVE CON DISCIPLINA LE VA "BIEN" PERO ALGUNAS VECES TRASCENDEMOS ESA NECESIDAD DE DISCIPLINA PARA "TENER UNA VIDA" Y PODEMOS PRESCINDIR DE ELLA PORQUE NUESTRA PERCEPCIÓN ES DISTINTA A LA DEL COMÚN (EL QUE NECESITA MADRUGAR PARA SENTIR APROBACIÓN A TRAVÉS DE LA PERTENENCIA AL GRUPO DE LOS ENTES TRABAJADORES).

    PERO ES CIERTO QUE TODOS TENEMOS UN RELOJ BIOLÓGICO QUE SE COMPORTA SEGÚN EL RITMO CIRCADIANO (SIGNIFICA "ALREDEDOR DEL DÍA"); SI LO CONDICIONAMOS, RESPONDE COMO QUEREMOS.

    NO TE FUNCIONÓ EL SUGESTIONARTE PARA LEVANTARTE A LAS 6AM PORQUE NO LE DAS IMPORTANCIA AL LEVANTARTE TEMPRANO (YO TAMPOCO).

    LO IMPORTANTE ES QUE NO CEDAS A LA PRESIÓN SOCIAL QUE TE DICE QUÉ ES "LO MEJOR" PARA TU VIDA; SI DEJAS FLUIR, TODO SE ORDENARÁ, SIN IMPORTAR LO QUE DIGAN LOS QUE TE RODEAN.

    DEJAR FLUIR ES UN COMPONENTE IMPORTANTE PARA TENER UNA FE VERDADERA (NO LA RELIGIOSA LLENA DE ESTEREOTIPOS, PROTOCOLOS Y MANDATORIAS).

    VIENDO LA CONTRAPARTE, PUEDES ESTAR CON DEPRESIÓN ENDÓGENA Y POR ESO DUERMES TANTO (DE OTRO TEMA, RELACIONADO, HAY MUJERES LONGEVAS QUE DUERMEN PROFUNDAMENTE PERO PUEDEN HACER SUS VIDAS RUTINARIAS CON TOTAL NORMALIDAD Y NO PARECE SER TU CASO).

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  2. Googleando, he leído algo ya sobre la depre endógena, y aunque duermo mucho, no me he visto identificada en ninguno de los síntomas. De hecho, tengo bastante energía pero sólo para hacer lo que me gusta y bueno, mi vida tiene mucho sentido porque mantengo varias pasiones a flote. Lo que me pondría triste es no poder hacerlas porque otras actividades de obligación las tiene desplazadas.

    Quizá me levantaría temprano si eso implicara hacer lo que me gusta, tener más tiempo para hacer lo que me gusta.

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