jueves, 19 de mayo de 2011

Me voy

(No ahora, pero lo haré, ya verán)


Hoy me quedé dormida hasta las 10 am, creo que es la segunda vez en lo que va de la semana. Como todo jueves, no fui a la universidad, en cambio, me cogieron de improviso para ir a atender a la panadería. Por alguna razón, esa tarea no me agrada, y quizá no tiene nada que ver con la gente. Tal vez sea el mal humor de mi tía C, la sensación de no estar haciendo algo interesante, el hecho que esté gastando mi tiempo en algo que no me estimula, no sé, pero me repele la idea de tener que ir. En fin, hoy igual fui, tenía que ir, contuve por mucho tiempo mis ganas de mandarlo todo al diablo y hacer lo que me da la gana, y simplemente fui.
Me he dado cuenta que de algún modo, todos estamos condicionados, no somos completamente libres. Condicionados por el cuerpo y sus necesidades, por el qué dirán, por las obligaciones, por…en fin, un montón de cosas más. Yo estoy condicionada (y porque también me dejo) por la permanente protección de mi tía, por la carrera que en estos precisos instantes no tengo ánimos de estudiar, por la falta de dinero que me obliga a trabajar, por…. Me faltaría espacio para enumerar.


Si fuera libre, si hiciera lo que quiero hacer, si fuera dueña de mi tiempo, de mi vida, hoy me iría a dormir seguramente a las tres, me despertaría de nuevo a las diez, me sentaría a escribir, me quedaría aquí hasta la una, dos o tres, escucharía música a volumen alto todo el día, me levantaría y comería si tengo hambre, saldría a pasear, leería algo nuevo, y volvería a escribir. Haría ejercicios antes de acostarme, en fin, haría todo lo que me provoque. También, por supuesto, comería harto sin preocuparme lo gorda que quede después, saldría calata a la calle si tengo calor, viajaría todos los kilómetros que me hicieran falta para encontrarme con él, le diría “te quiero” al chico que amo, tal vez, hasta me atrevería a darle un beso (previamente subida en un banquito) y viajaría mucho, demasiado.

Pero la vida impone obligaciones, patrones y “debes quedar bien” y debo cargar con este cuerpo y esta vida. Debo peinarme, vestirme bien, contener mis deseos, guardar silencio, buscar el pan, ganármelo a sudor. Para ello, debo soportar calladamente imposiciones, debo respetar ciertas reglas, no salirme del molde, reprimirme, conservar la compostura. Aunque a veces raye en la impotencia.

Hoy tenía ganas de mandarlo todo al caraho (h=j), pero recordé entonces el consejo que leí: “No tomes decisiones en momentos de cólera”. 

...

Ya, ya se me pasó la cólera (duró dos minutos). Ya lo decidí. Me voy, me voy, no sé cuándo, pero sé que me voy. Primero consigo el trabajo que me dará para sobrevivir, luego, empaco mis cosas y me voy.

4 comentarios:

  1. No existe la libertad, es un ideal humano -parte de su soberbia- para no tener que entender las cosas que la Vida -o el Universo- le ponen enfrente (facilsimo humano).

    Lo de los viajes, si tuvieras el "control" de tu vida, es lo único que me parece que no desembocaría en más frustración; del resto, nada te servirá sino como rabieta por el disgusto que vives en este momento (también he pasado por situaciones similares que me han impelido a crear un mundo dentro de mí, a expresarme a través del arte y de la escritura).

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  2. Si escribes porque tienes una necesidad fuerte de expresarte (y no para ser escuchada) entonces encontrarás que es un desfogue -escribir- y podrás hacer "lo que tienes que hacer" para interactuar con este mundo que vive en desidia.

    Del párrafo donde describes cómo debes vivir tu vida, no concuerdo. No debes reprimirte ni vestirte bien porque te dicen que así debe de ser, no debes ganarte con sudor el dinero para comprar cosas sino trabajar con gusto en cualquier cosa que hagas (hacer todo con alegría o, por lo menos, sin juzgarlo).

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  3. No salirte del molde, respetar ciertas reglas… bueno, define primero cuál es ese molde y cuán cierto es -cuánto de verdad real tiene- para luego "amoldarte" a esa verdad… y de las reglas, fueron creadas para restringir a los que no quieren ser mediocres ni normales (que es ser comunes); y no hablo de delincuencia porque eso es desadaptación patológica.

    Esta bien que te vayas, muy bien, pero debe ser para cambiar tu estilo de vida, no para bajarlo con mas preocupaciones e inseguridades físicas y emocionales a cambio de una artificial "independencia" (que no existe).

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  4. Hola Víctor, gracias por los comentarios. Pues bien, esto lo escribí en uno de mis actos de rabietas, como bien dices. Hay muchas cosas con las que yo tampoco concuerdo ahora mismo que ya estoy más calmada, pero en fin, me sirvió como desfogue, pero me doy razón en querer irme. A veces la cólera me sirve como incentivo para actuar más rápido y no perder tiempo en meditaciones...

    Actualmente lo que me da dinero no es precisamente algo que me guste, por más que yo quiera verlo del lado más amable. Mientras las hago, pienso en las cosas que realmente me gustaría(apasionaría) hacer, pero yo no gano dinero por hacer eso, así es como entro en un conflicto y debo equilibrar esas opciones: Hago lo que me gusta y 'muero de hambre' ,o la otra opción de supervivencia: hago lo que se me obliga a hacer para evitar caer en la 'bancarota'.

    Claro que a mí no me gusta del todo la vida que llevo, de ahí que escriba cosas como las del post, y me decida por dejar de hacerlo; y en esas estoy, tratando de encontrar el camino.

    Las reglas son cosas como debes ser puntual, debes levantarte temprano, debes hacer esto así no te guste porque de eso vives, debes ponerte esta ropa para que no quedes mal en fin, un montón de cositas que de chica renegaba y que ahora las tomo con la mayor naturalidad, por ser eso, 'normales', comunes.

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