lunes, 30 de mayo de 2011

Lima, la gris

Son las 18:08 en esta computadora, la calle ha tomado un color celeste, celeste gris. Es una de esas tardes ideales para sentarte a escribir, y mucho mejor, escribir poesía. Me acuerdo de una entrada de Percy, estoy escuchando radio Oasis, siento la tarde muy, muy melancólica. Garúa. Me provoca un cafecito y me dan ganas de saber de ti. Claro que esas ganas las he tenido casi siempre, pero hoy la cosa se ha acentuado. En la mañana me puse a leer el libro, tu libro, ése que me acompaña desde el 2009 y que algunas veces reposa debajo de mi almohada. Cada vez que te leo, tengo la sensación de que estás ahí, susurrándome al oído cada palabra, olvidando por un momento que yo no conozco tu voz, que jamás  la he llegado a oír. Recuerdo cuando hace un par de meses ya no podía irme a trabajar no sin antes leer un párrafo siquiera, alguna oración o frase tuya que me permita darle un sentido o belleza a mis días. No sé si ya sabes esto, si lo has sobreentendido acaso en algunas de las cosas que te he alcanzado a decir, pero sabes? tú motivas mis días, haces que mi vida tenga un brillo especial. No necesitas más que existir para que me empujes a hacer cada una de las cosas cuerdas o locas que hago, que hago pensando en ti.

Algunas noches, como la de ayer, cuando no concilio sueño con la facilidad de siempre, tomo la grullita de papel que tengo en el velador, me pregunto si tú también aún la conservas, aunque lo más probable sea que no, y me aferro por unos instantes a ti, a tu tranquilidad, quiero pensarte y mantenerte firme en mi corazón, y es ahí cuando me doy cuenta que el amor lo mueve todo, o al menos, me mueve a mí. Muchas cosas de las que hago o dejo de hacer son por eso mismo. Y es bien bonito cuando te mueve la fuerza del amor. Tal vez suene a cursi pero intento decir las cosas tal como las siento, y eso es así. Hoy he sentido el poder de esa fuerza, pero quisiera que sea aún más poderosa, más evidente, más latente. Quiero que sea eso lo que me ayude a querer ser mejor, a sacar lo mejor de mí.

[Los dejo con buena música]


2 comentarios:

  1. Encontrar nuestro propio motivo para encarar cada día.

    Algo ilusionante que nos permita enfrentarnos a lo cotidiano soñando que hoy, justamente hoy, es la fecha en la que la magia ocurrira.

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  2. Pues sí Guille, tan motivadora como la canción de Luis Armstrong, What a wonderful world . Ya quisiera yo que esa musiquita sonara en mis oídos toda vez que me falte la inspiración, esa fuerza natural para continuar.

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