sábado, 28 de mayo de 2011

Lecciones Cotidianas

Voy a retrasar un poquito la parte II del artículo “La Nueva Educación” para tomar prestado el nombre de la columna de mi amigo Víctor Nishio, “Reflexiones del Asiento” (sólo que él lo hace generalmente desde la butaca de un cine o teatro, y yo lo haré esta vez desde el asiento de un bus ^^)

Habitas fritas

Hoy venía yo viajando en una custer (de esas muuuy grandes) con el chofer que era conductor del vehículo y cobrador a la vez. Cuando subí y cobró el pasaje, percibí de él un trato muy amable y cordial, no sé, tal vez leí algo en su fisonomía, tal vez los lentes y la edad que cruzaba los 50, bueno qué sé yo, algo me decía que el hombre era un caballero. Aunque en apariencia una nunca puede llegar a tener razón.


Al poco rato, subió un joven con una bolsita verde que no era otra cosa que el camuflaje de toda la mercancía que subía a vender: maní confitado, gomitas dulces empaquetadas en bolsitas de chupete, y habitas fritas. Cuando él quitó de la bolsa el hilo del que colgaba sus productos, el chofer-cobrador (que tenía una cajita en la que estaban enganchados los distintos boletos y metía los pasajes que iba cobrando) pareció haberse fastidiado por este hecho y desde mi asiento (muy cercana a la escena) vi que el chofer-cobrador parecía reclamarle algo, molesto. Vi en el joven una expresión de ruego (total, sólo quiere trabajar el pobre, me dije yo) y bueno, fue de asiento en asiento ofreciendo la mercadería. Cabe decir que nadie le compró (yo tampoco) y ya cuando supuestamente se tenía que bajar, vi que arrancó una bolsita de habitas fritas y se la dejó en la cajita de boletos. Y yo me quedé pensando: Qué buena lección.

Súbitamente me saltó un pensamiento que ya había oído antes, y no recuerdo de quién fue, pero ahí les va: “Entre dos personas que discuten en voz alta, el primero que calla es el más noble”. Con esto no insto a que “si te pegan en una mejilla, ofrécele la otra” porque, que me disculpe el Señor pero esa idea me parece muy pasiva, muy monga, en cambio, actitudes como la de este joven vendedor  dejan como perdedor a aquél que muy machito, ya se creía ganador.

“Dame tu basura”

En el mismo bus (algo especial había en ese bus) vi que una señora después de vaciarse un paquetito de galletas  abría su ventana, y como si se tratara de la cosa más natural del mundo, lanzaba su envoltura por los aires. Cuando su amiguita, que estaba a su lado y se disponía a hacer lo mismo (ya se veía cómo le pasaba también su envoltura) una señora de un asiento más atrás le pasó la voz punteándole con el índice y le dijo: “Déamelo a mí”. Ni corta ni perezosa se lo dio, y esta dama, sí, adivinaron, se lo metió en su bolso. Aprendan cochinitas.

Coca cola

Como gaseosa no será mi preferida, pero últimamente sus ideas de publicidad me tocan el corazón. Es muy conocida la propaganda “Hay Razones para Creer en un Mundo Mejor” (ésa que sale en T.V. a cada rato) pero la que no se ve es la de “La billetera de la felicidad” (está en Youtube, deberían verla). La descripción del video resume la esencia del mensaje: “Creemos en la honestidad de los peruanos, por eso dejamos una billetera en la calle para demostrarlo.” Y sí, al final el ‘experimento’ revela que el 70% de los que vieron la billetera la devolvieron a su dueño.


Hay razones para creer en un Perú mejor.

2 comentarios:

  1. PODEMOS REFLEXIONAR EN TODOS LADOS, A CADA MOMENTO EN QUE CREEMOS QUE ESTAMOS PERDIENDO EL TIEMPO.

    EL COBRADOR FUE UNA GRAN LECCIÓN PARA LOS QUE LEEMOS LO QUE ESCRIBISTE, ES UN EJEMPLO DE ALGUIEN QUE NUNCA SE SIENTA DELANTE DE UNA COMPUTADORA Y REGRESA A CASA PARA DORMIR Y DESPERTAR A HACER LO MISMO HASTA QUE SE LE PRESENTE UNA SITUACIÓN MEJOR (DÍGASE, OPORTUNIDAD AL MOMENTO).

    ES CLARA TU REFLEXIÓN: HAY BONDAD Y PREOCUPACIÓN SINCERA EN LOS CORAZONES DE LOS PERUANOS AUNQUE HAYAN MÁS PERUANOS QUE NO SIENTEN ALGO BUENO POR EL QUE TIENEN AL LADO.

    POR ELLO DEBEMOS CONCENTRARNOS EN FORTALECER LAS IDEAS Y VALORES DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES -Y NO ES TRABAJO DE LOS VIEJOS HACERLO- PARA QUE CREZCAN SIENDO AUTOCRÍTICOS SIN ACEPTAR LO IMPUESTO POR UNA SOCIEDAD QUE SE DESTRUYE A SÍ MISMA.

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  2. Así es Víctor, si miramos bien alrededor, hay muchas cosas que podemos rescatar, enseñanzas que yacen implícitas por todos lados; no hace falta mucho esfuerzo para darnos cuenta (el tema es que si queremos darnos cuenta).

    Ya tengo las ideas para escribir Lecciones cotidianas II ^^

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