domingo, 15 de mayo de 2011

A la matemática que fui

Empiezo a escribir esto y súbitamente me embarga una emoción especial (tiene que ver el hecho que esté escuchando a Alejandro Sanz?) bueno, pero es verdad que éste va ha ser para mí uno de los post más especiales de los más de 140 que ya voy escribiendo aquí. Especial porque...en verdad no sé. Quiero relatar cómo así fue que elegí estudiar Matemática Pura, cuando en verdad pareciera que mis intereses (de los que más de uno me han insinuado) tienen que ver directamente con escribir.

Tenía 14 años cuando aprendí a usar internet (en el 2008 recién llegó la computadora a mi casa, y hasta ahora no tiene internet) Cuando descubrí esta poderosa herramienta del conocimiento, se me hizo costumbre ir semanalmente a una cabina para investigar los temas que me atraían, que generalmente tenían que ver con la Psicología o la Filosofía pues las preguntas que empezaron a rondar por mi cabeza eran las que habían nacido a partir de la situación crítica que atravesaba por aquellos momentos, aunque bueno,ésa ya es otra historia y yo no quiero salirme de ésta. Decía que iba semanal a internet a investigar sobre ciertos temas, incluso también buscando partidas de ajedrez, pero, muy típico de internet, de link en link, hipervínculo a hipervínculo y de un enlace a otro, terminé por caer en el mundo mágico de las matemáticas, explícitamente en la Teoría de números.

Típico de aquella época, en medio del bullicio de tanto reggaetone que empezaba a sonar por esos años, de la musiquita del Gunbound, Starcraft y no sé qué más, allí estaba yo, copiando con un entusiasmo que rayaba en la manía toda la información que iba seleccionando, desde la Ley de Reciprocidad Cuadrática que empezaba a descubrir pasando por el Teorema de los Números Primos (Hadamard-Poussin) y maravillándome de la demostración del pequeño teorema de Fermat usando Newton (ver foto) Sin duda, mi primer contacto con las 'bellas matemáticas' hizo que empezara a mirar con desdén las lecciones 'aburridas' de la escuela. Estas matemáticas que comenzaba a descubrir  eran tan simples como las que enseñaban en el colegio, sin embargo tenían una dosis de arte que me dejaba maravillada.


Así fue como empezó mi gustito por la Teoría de Números. Especialmente por los números primos, con quienes terminé casi obsesionada. No me importaba gastar esas horas ni esa plata (estaba s/1.50 la hora ^^) sentada frente a la máquina, copiando y copiando para llegar a casa y empezar a analizarlo. El hecho de saber que estaba tomando contacto con las 'altas matemáticas' (leer lo que hizo Fermat, Euler, Gauss, Dirichlet, Erdôs, etc y entenderlo, pues como que me subía los humos y me hacía sentir 'importante', 'especial', 'diferente') me agitaba el corazón, hacía emerger de mí una emoción.


Especial interés, como dije ya, le tomé a los números primos. Investigué todo sobre ellos. Todo lo que pude. Me fascinaban. Me encantaban. Me apasionaban.No recuerdo punto en mi vida en la que algo me haya acelerado el corazón con tanta fuerza (aparte del amor, claro ^^) Por ejemplo, fui capaz hasta de hacer la Criba de Erastótenes hasta el 11 000 para hacer mi propia lista de números primos. Y sólo se me ocurren cuatro motivos para hacer una cosa como tal, teniendo catorce años: Bien tienes mucha paciencia y vas tras la ilusión de una firme promesa interior, bien un problema o algo que quieres olvidar que hace que te obsesiones con tanta intensidad en algo,bien tienes rasgos autistas, o bien, te has vuelto loca. Y temo que sea lo último. Aún veo mis apuntes y me conmuevo ciertamente de todo el tiempo y el esfuerzo invertido en tal 'hazaña':

 

Y aquí debajo, una pequeña muestra de mis esfuerzos por llegar al número de Fibonacci más alto posible:

  
Aquí, el cuadernito del 2004 ó 2005, la lista de los números de Mersenne que copié de Wikipedia (todo lo copiaba porque imprimirlo-considerando que para entonces costaba s/1.00 la impresión por hoja- me salía muy caro. Conmovedor.)  Recuerdo que por aquella época fue que aprendí de memoria las veinticinco primeras potencias de dos...qué nerd ^^


 No perdí la oportunidad de presentar un trabajo de matemáticas en una feria de ciencias, en cuarto de secundaria fue "la sumatoria de las n-primeras potencias cuartas, quintas, sextas, séptimas....décimas", básicamente tenía que ver con una continuación de las sumatorias que enseñan en la academia. El trabajo no tiene nada qué ver con el rigor propio de las matemáticas, pero allí estaba yo haciendo mis tiernos pininos descubriendo fórmulas por mi propia cuenta...más adelante me enteraría que un tal Bernoulli ya había diseñado una forma mucho más poderosa que la mía, incluso para calcular sumas para las n-avas potencias. Me la vas a pagar Bernoulli ^^



En quinto, hice una propiedad que relacionaba los números primos (mi mayor pasión) con los números de Fibonacci y tal vez a ésta le tengo más cariño que a la primera, por las personas a las que llegué a involucrar. Aquí, el tríptico que elaboré a mano (casi siempre irresponsable haciendo las cosas a última hora) y a pesar de mi improvisación, como la anterior,la envié a la Feria de Ciencias de mi colegio. Septiembre 2006.


En el 2007 me tocó postular y a pesar que dudaba entre la Ingienería y la Filosofía (me gustaba escribir pero Literatura no asomaba fuertemente por mi cabeza) me decidí siguiendo lo que me dijera aquello por el cual siempre me había dejado llevar: el corazón. Y él dijo Matemática.

Éste (foto) fue el único y el último artículo que copié de internet (me enteré que en la universidad estaba a s/0.10 la impresión x hoja ^^) Era mayo del 2007 y mi pasión por la Aritmética Superior todavía seguía allí, firme.
 

Sin embargo, a partir de mediados del 2008 sufrí un bajón, una alteración en mi 'psique' que repercutió bajando la voluntad, perdí el interés. Aunque no lo culpo de todo. Perdí de vista los sueños y aspiraciones que me habían llevado a postular. Me dí cuenta que lo que siempre me ha motivado a estudiar es la competencia, no me muevo sino es por un claro estímulo competitivo, el deseo excitante de ser siempre la primera en llegar. Una pena, sí, pero lo fue. Al lado (foto) la pila de cuadernos que acumulé escribiendo sobre Matemáticas (entre el 2004 y 2007, mis primeros pasos).

Actualmente sigo la carrera pero ya casi por puro compromiso, porque 'no tengo otra'. He dejado de sentir pasión por mi carrera, y eso sí que es más preocupante que el pésimo rendimiento académico o mi irresponsabilidad en los estudios. Sé muy bien que si no es Matemática, no será otra. Así que no tengo dudas sobre lo que estoy estudiando, en eso soy firme. Lo que me inquieta es ese desgano, esa apatía que a la larga me ha costado (me está costando) dos años más de 'estudio' que lo planeado (debo acabar en cinco pero lo haré en siete) y peor aún, el hecho que ya no es lo mismo, que he perdido la esencia. Que no estoy concentrada. Que ahora otras cosas están cobrando un espacio de mi tiempo: escribir (sobre todo), leer y escribir poesía, tocar guitarra, jugar ping pong, el ajedrez, escribir cuentos (ahora último), las novelas coreanas, en fin, otras cosas han tomado la importancia que antes era exclusivamente para las matemáticas. Y yo no quiero caer en la mediocridad de terminar mi carrera porque 'en fin'. Quiero volver a nacer, volver a sentir la emoción que sentía cuando 'sorprendía' una nueva verdad, o entusiasmarme con un problema importante y creerme con ingenuidad pero sinceramente que yo sería capaz de resolverlo, y que nadie me haría cambiar de opinión. Quiero volver a tener esa confianza que me hacía pasar horas de horas tratando de probar que todos los números perfectos tienen como matriz a los números de Mersenne, y la imposibilidad de que exista uno impar. Quiero volver al sentimiento de esos años.

En miras de recuperar todo ese interés perdido (sin saber exactamente cuándo, cómo y porqué lo perdí) es que desde hace un tiempo estoy tratando de concentrarme en resolver un problema que conocí a mediados del 2007, creo. Es la Conjetura de Collatz, una cuestión sin resolver que les he mostrado ya a muchos de mi círculo de compañeros (aunque creo que no tomaron interés) y con el que ahora último he venido retando a varios olímpicos (o sea 'gente fuerte') como quien dice, ' a ver si puedes resolverlo'. Estar rodeada de gente mejor que yo me estimula, me inspira, me hace querer también ser mejor. Me encantan los desafíos, la competencia, retar, convocar a gente que también . Es la estrategia que ahora estoy tomando para retomar a las matemáticas, esa ciencia que por su belleza, por la armonía de su constricción, también podría confundirse en la categoría de arte. Estoy luchando por ser la matemática que fui, que quiero ser.


[Esta última fotografía corresponde a una de las últimas páginas de mi diario (que después dejó de serlo para convertirse en eso, un borrador de matemáticas) y que muestra mis intentos (infantiles, hay que decir) por probar la conjetura. Algunos profesores deben de recordar a la alumna que, de aburrida por no entender ninguna de las preguntas que en el examen le daban (no estudiaba y raramente entraba a clase) se ponía-muy conchuda ella- a desafiarlos mencionándoles el problema éste y poniéndose -fresca ella- a usar su cartilla de examen para intentar resolver la conjetura, que no tenía nada qué ver con las preguntas del examen.]

13 comentarios:

  1. En el colegio me gustaron las matemáticas en algún momento pero cuando profundizaba y tenía que hacer más esfuerzo por comprenderlas, me daban ganas de quemar el libro después de romperlo... pero nunca lo hice porque lo necesitaba para la clase y pasar el curso estúpido.

    Hoy, las derivadas e integrales no me interesan; mejor los fractales pero en gráfica, no en fórmula; puedo sistematizar cualquier proceso no teórico, es decir, la construcción de una casa, el manejo de un presupuesto, etc. pero me es imposible -porque me desagrada- enfrentarme a fórmulas que yo deba procesar (mejor la computadora).

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  2. Así, si recuperas tu entusiasmo y profundizas más en la abstracción matemática -porque los últimos años son los más complicados, imagino, por complejos- vas a tener excelentes herramientas para enfrentarte a todo lo que se te presente en los otros campos en que quieres desarrollarte.

    Y como dices que será matemática sí o sí, mejor que divertirse hasta el final. ¿Qué tal si abres una categoría explicando problemas de matemática aplicada? pero no tipo Baldor o exámenes de distancias A, B y C sino cosas interesantes que puedas, por ejemplo, rescatar de una fotografía o, tal vez, comentar sobre las estadísticas que producen las encuestas políticas de este momento (sin mencionar a la cochina política en sí).

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  3. Con los años, he perdido todo interés por las matemáticas y sus fórmulas, es decir, no me interesa la abstracción que toma ese camino sino algo más profundo que no se queda en números (mi web dice todo).

    Pero igual que tú, mis estudios non-finitos de arquitectura me han servido muchísimo para la publicidad y para mis exposiciones artísticas y, de seguro, para escribir… porque todo se queda dentro después de aprendido, basta recordarlo si no se ha bloqueado.

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  4. A pesar de tu juventud, tienes un nivel intelectual envidiable, lo aprecio.

    Un abrazo...

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  5. Víctor: Veré si incorporo una nueva categoría, aunque creo que las pondré en "Sin Categoría" pues dudo que la nueva sección que agregue tenga más de un post. Pero es interesante tu sugerencia, y tal vez ella me lleve a retomar mi interés por la carrera.

    De todas las ramas de las matemáticas, la que adoro en la Teoría de Números (Aritmética Superior)pues observo que es una de las pocas ramas que en un lenguaje sencillo (entendible incluso para un muchacho de secundaria) puede exponer tanta belleza y complejidad. Me gusta cómo es que la lógica, la creatividad, el pensamiento inductivo o deductivo, etc, partiendo de algo muy simple te llevan de la mano para sorprenderte con una insospechada verdad, una construcción sistemática y maravillosa. Bueno, en mi caso, no me llevo bien con las integrales ni las derivadas, así que en los episodios de Numb3rs no llego a entender ni el 10% de las anotaciones que hace Charlie Eppes en la pizarra. Y eso que ya estoy a un año de acabar los cursos de carrera. En fin.

    Los cursos que estoy llevando ahora, sí, requieren de un poquito más de abstracción, aunque no observo una relación directa con la realidad, como con los números, por ejemplo. A los números los puedo 'palpar' y es allí que conocer nuevas relaciones y propiedades hace que una se maraville, es un poco artístico. Tal vez a esto debo mi gusto por la Teoría de Números.

    Por otro lado,encuentro interesante el hecho que hayas seguido Arquitectura, en la UNI (así lo leí antes) eso quiere decir que tienes una amplia visión en distintos temas =)

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  6. Jorge: Muchas gracias por el calificativo de 'envidiable', pero creo que tampoco tampoco ^^ Uno aprende más de las cosas que le apasionan. Es natural.

    En cambio, soy un cero a la izquierda para otras materias, he ahí el detalle.

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  7. Hola:
    Realmente interesante lo que escribes sobre las matemáticas. Ni idea que existían esas cosas.
    Bueno, bienvenida al mundo adulto, donde se pierde muchas pasiones que antes nos impulsaban a haer cosas. Pero todo no es malo ya nacerán otras cosas. Si algo he aprendido en todos estos años que te llevo de dentaja es que no hay que complicarnos la vida tanto. Hay que vivir y disfrutar de momentos tan simples como tirarte en la arena en la playa, conversar con una amigo (a), caminar, jugar un partido de tu deporte favorito, dormir, comer, si tienes hijos: jugar con ellos, etc. Son cosas tan simples que a veces las vivimos como "respirar" sin pensar y sin disfrutar cada momento.
    He visto muchas personas trabjar y trabajar, ser los mejores, acumular riquezas y al final, se fueron igual y otros, a disfrutar lo que ellos hicieron o lograron.
    Escuché ahora poco algunas frases de Gabriel García Marquez que ya está en los descuentos y se lamenta de no haver disfrutado esas cosas.

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  8. sorry por los errores de dedo al tipear:
    Debí decir "Ventaja" y no "dentaja"
    y debí poner "haber" y no "haver" (Errores de dedo y yo soy un obsesionado con la ortografía)

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  9. Jajaja, no te preocupes! Bueno, obsesionado por la ortografía, ya somos dos, así que normal.

    Bueno, recién me estoy instalando en el "mundo adulto", y bueno, como dices, es cuestión de disfrutar las pequeñas cosas de la vida, y eso es lo que trato de hacer. El detalle es que ahora estoy lidiando con mi parte irresponsable, ése que me hace estar sentada aquí escribiendo justo cuando ahora tengo clases y más tarde un examen!

    Así que estoy acomodando y examinando mis hábitos =P pero por nada del mundo dejaré que los deberes me agobien y me impidan ver la vida con la pasión con la que la quiero ver.

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  10. De enlace en enlace se descubren sitios webs valiosos como el tuyo. Estuve leyendo varias entradas tuyas y ésta me parece la más apropiada para dejarte mi primer comentario.

    Al igual que tú, yo también "sufrí" ese cariño igualitario por las letras y los números en el colegio, pero en mi caso, me fui inclinando más hacia las primeras porque sentía que con ellas podía- y puedo- expresar infinitas emociones, crear mundos y desafiar lo "real". El poder de la palabra es tal que me emociona sobremanera.

    Por tanto, me parece loable que pese a estar dedicándote a la Matemática Pura, también le des un tiempo (y vaya tiempo, casi una entrada diaria) a escribir. Y lo haces muy bien.

    Voy a estarte siguiendo :)

    Saludos

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  11. Gracias Edch por leerte mis entradas, jeje la verdad no creí ser tan digna de eso =P

    Interesante, cada día coinicido con más bloggers que su amor por las matemáticas no discrimina el de las letras (como pasa en la mayoría de casos a mi parecer), para mí eso es una combinación sumamente interesante)

    Y bueno, ya no escribo a diario sabes, ahora sólo una o dos veces por semana. Pero bueno, yo creo que esta afición por escribir siempre la voy a estar cultivando, hay varias maneras de expresarnos pero creo que la escritura es la forma con la que más me identifico.

    Gracias por seguirme! Nos seguimos!

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  12. Hola Paty, esta entrada me inspiro, creo que llegó en un buen momento a mi vida...
    Las cosas pasan por algo, gracias.

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    1. Hola Anónimo, gracias por el comentario, pero tengo una curiosidad...nos conocemos?

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