sábado, 12 de marzo de 2011

Una historia de amor

De amor? Jaja, lo acepto, elegí un título sensacionalista para ‘atraer’ audiencia (cuándo madurarás mamita). En fin.

Apetecida quizá por algunas de las historias que he leído en un foro semicursi (al estilo Corín Tellado) que encontré aquí (por cierto, creo que yo también voy a poner la mía allí ^^) voy a escribir la mía, porque ya no tengo qué esconder, porque ya no me importa cuántos más lo sepan, porque quiero liberar este sentimiento de una buena vez. Secretamente o a cuatro vientos, esto es lo que quiero decir:

En una tarde del verano del 2002 abrí el periódico y lo encontré. Era él todavía un niño, taciturno, una mezcla de ternura, melancolía y paz. Una mente brillante. Fue muy pronto, pero ya lo adoraba. Aquélla primera impresión me quedó grabada y guardé aquel recuerdo como lo hice con aquel recorte de periódico. Desde entonces comencé a guardar también todas las noticias que esporádicamente iban apareciendo de él, ya sea en el diario, en propagandas, en internet.

Pasaban los años y si bien me gustaban muchos chicos, mi niño X se mantenía aquí, llenándome varios de los espacios de mi corazón. Pensar en él me hacía sonreír y me maravillaba de sobremanera la idea de llegar algún día conocerlo. Pero no era el único. Habían también otros (que de manera platónica o real) también me enternecían o me aceleraban el corazón. Aunque él, debo aceptarlo, brillaba con una luz especial (por ser el primero? No lo sé)

Finales del 2007. Encontré en internet su perfil en una red social (Hi5) y de inmediato le envié una solicitud de amistad que él rechazó olímpicamente. Me afectó un poco, pero qué rayos, no importa. En efecto, semanas después, luego de una serie de incidentes (…) me dio su correo. Ésa fue la palanquilla que desencadenó toda la historia.

2008. Al inicio mis correos (que fueron muy pocos) eran estrictamente académicos. En ese año aún me gustaba mucho un muchachito que conocí en el colegio (y con el cual ni siquiera me hablaba) y otro a quien también le dedicaba sentimientos similares (un compañero de la universidad que ahora sólo veo como eso: compañero). Sin embargo, el destino me había preparado otro camino.

Febrero 2009. Entre accidente y deseo, me encontré con algo que cambió completamente con mis sentimientos (llamémosle ilusorios, cursis, infantiles, platónicos, románticos…). Ese algo hizo que todo aquello que para entonces sentía tomara forma, adquiera solidez. Ahora no sólo amaba la mente brillante por el cual en un principio había quedado encandilada, sino tenía muchas más razones aún: Descubrí que él poseía un corazón puro y noble, un corazón que también amaba a una chica que en el pasado le correspondió pero ya no más. Ese algo me permitió conocer más razones para quererlo aún más. De pronto, ya nada podía sacármelo de la cabeza, todos los chicos que me gustaban en ese entonces quedaron atrás. Cuando él apareció, todos los hombres desaparecieron ante mi vista.

No lo dudé más. Al mes siguiente le escribí un anónimo correo haciéndole notar que me gustaba, que lo ‘seguía’, que de algún modo, lo tenía presente. No contestó. En fin. Hubo otros correos medios tontos de mi parte, pero fue el que le envié en su cumpleaños el que-al parecer- lo conmovió. X respondió, y lo hizo de una manera (bueno, de cualquier manera iba a ser igual) que mi corazón se agitaba nada más pensarlo.

Bueno, las cosas empezaron así. De tiempo en tiempo yo le enviaba alguna que otra cartilla (siempre cargada de emociones y creatividad) y él a veces contestaba, otras (la mayor parte) no.

Los meses pasaban, y hasta le dediqué todo un blog en el cual le hablaba de mí, de mis sentimientos para con él, de mis cosas, de mis actividades, en fin, de mí. Él siempre conservando su distancia, desconfiado, hasta indiferente. Yo siempre entregada, apostándolo todo, confiándole todo. Tampoco tenía qué temer.

Enero 2011. Hacía mucho que le había hablado por el Msn, pero nunca contestó. Tampoco quería cargosearle ni mostrarle ‘que me moría por él’ (que por cierto, tampoco es verdad), así que no lo intenté más. Pero esta vez me atrevería de nuevo, y esta vez, sí contestó. Ya sabes lo que sucedió conmigo: el corazón no me dejaba de latir con esa fuerza extraña, pensaba en él a cada rato, en fin, esas cosillas. Ver que él tecleaba palabras para mí al otro lado del computador, pues era un hecho gratificante y grandioso.

Mi primera conversación con él se referían a cosas ordinarias, normales. Pero en la segunda él me comentó que ‘estaba saliendo con alguien, o sea, estaba de enamorado con una chica’. La revelación me tomó por sorpresa. Él, claro,siempre disculpándose por haberlo dicho así, de improviso, ‘pero es para serte sincero y para que me conozcas bien’ y yo, desde el otro lado, con una lágrima queriendo rodar por mis mejillas( pero no de esas lágrimas de ‘pucha mare, ya me ganaron’ (cólera) sino una lágrima de ‘y ahora…¿qué hago yo con todo este amor?’ (resignación)) Felizmente mis ánimos siempre arriba y mi cualidad de tomarlo todo a la ligera terminaron por atemperar mis sensaciones, y todo bien. Me alegraba con sinceridad de que él tuviera a alguien (alguien que por cierto, no era la misma chica que relaté antes, sino alguien que conocía recién) y me sentía más aliviada, al fin.

Pero luego de procesar toda la información, mi corazón y yo nos dimos cuenta que ahora quería con más razón a X. Me di cuenta que mi conversación con él afianzó aún más el cariño. Él tenía su chica, es cierto, pero él no dejaba de ser para mí, como se lo dije: “El tipo de chico con quien me querría casar (qué miedo xD) ”. Escalofríos ^^

Resumiendo un poco, un tiempo después dejé un sobre en su dirección (sí, me atreví a ir hasta su casa, sin conocerlo); el sobre tenía entre -otras cosas- un poemario que hice, un disco con canciones que le gustaban, … y una carta (esta vez sí de mi puño y letra). En la carta traté de dejarle en claro que mis sentimientos no habían cambiado, que no tema decirme las cosas de frente, en fin, que nada me lastima, así que puede ser frontal conmigo y decirme hasta dónde puedo ir con estas emociones. Pero que me gustaría conservar siempre su amistad (que por cierto, todavía no está bien definida)

Él, como siempre, tomándose su tiempo, yo, mientras tanto, siempre esperándole, con ardiente paciencia (Rimbaud) pero siempre allí, esperando.

Y así, tras otra serie de cosas que pasaré por alto por varias razones (y vaya qué largo he escrito ya) le mandé un correo despidiéndome, prácticamente. Respondió de inmediato con el correo más largo que he recibido en mi vida ^^ y allí me comunicaba que ‘pese a que hemos hablado mucho (... ), que no esté segura, que no lo conozco realmente, que me puede estar mintiendo-‘ porque a veces lo hago’-, que desconfía de casi todo el mundo, incluyéndome a mí. ‘No puedo reconocer en una conversación en línea ninguna de tus reacciones, no sé interpretar tus silencios’, etc, y ‘tú tampoco me conoces a mí’…En fin. Aprovechó también para confesarme un par de cosas sobre él. Buéh.

Ok. Quiero terminar rápido. Ahora último hemos estado conversando. Yo lo he invitado a salir,(quizá tomando la sugerencia de mis primas) para conocernos mejor, y él ha rechazado la oferta con un maquillado ‘me gusta como está todo ahora’ (para mi hermano esto es como un ‘vete a la mierda y no me jodas’-sorry, pero él siempre tan directo y escueto) y yo, claro, siempre demorándome en procesar la idea. Quise ayudarlo (…) pero él me ha detenido con un ‘prefiero que no’.

Escribí todo esto porque quiero cerrar esta historia. Quiero dejarlo ir esta vez. Tal vez con todo lo que he contado haya dejado la impresión de que ha sido sólo una ilusión mía, una suerte de amor platónico que he de superar a medida que salga, que me distraiga, que conozca otros chicos, bueno, qué sé yo. Y pueda que eso sea verdad. Pero todavía me quedo preguntándome si todo esto que he sentido fue realmente amor, o simplemente una terquedad mía, una mera ilusión propia de una chiquilla de veinte años que aún no llega a madurar. ¿Lo amé realmente, o amé todas las emociones que me producían ‘amarlo’? No lo sé. Pero qué significaba el hecho que pensara en él todos los días y a cada rato, que relacionara casi todas las cosas con algo de él? Qué era lo que me movía a escribirle, dedicarle decenas de poemas y relatos?

Fue él el motivo por el que me resultaba difícil enamorarme de alguien más. Él era la fuente sobre la que yacían mis esperanzas, mi alegría, casi todas mis razones para vivir. Era el amuleto que siempre llevaba a todos lados, a través de una fotografía camuflada en mi porta carnet. Era el chico con quien alguna vez aspiré una vida, siempre a su lado. En mi casa y en mi círculo más allegado de amigo(a)s no hago más que referirme a él como "el chico del que te hablé" y ya entienden de quién se trata. Mi hermano hasta siente celos asolapados que demuestra con frases como: "ni siquiera lo conoces, de repente es un imbécil", "claro, confías en él más que en mí", etc.
Era ese tipo de amor que profesabas aún cuando no sea correspondido, aún cuando no obtuvieras nada a cambio; incluso sin tener el gusto de conocerlo en vivo y en directo.

Pero no. Esta vez me quedo aquí, con todas las canciones que no te pude cantar, con todo el cariño que guardé y no pude darte. Me quedo yo con aquella caja que tiene todos los recuerdos tangibles que te mantenían y aún te mantienen conmigo. Y quisiera dártelos a ti o alguien para liberarme completamente, y para que exista quien pueda atestiguar que, en serio, nueve años así sí habían existido.

Es cierto que aún te quiero, que pensar en ti todavía me agita el corazón, y que incluso ahora con todo lo que está sucediendo al otro lado del mundo, sólo acierto a pensar en ti, mas ahora decido alejarme, dejarte tranquilo. Quiero resetear mi corazón. Quiero empezar a enamorarme desde cero.

-Guardé el secreto por siete años, pero en una etapa de debilidad emocional (...) llegué a romper este pacto que guardé conmigo misma. Ahora, dos años después, que lo escuchen todos, ya lo sabes, el resto no me importa.
-No quiero olvidarte, pero quiero olvidar cada sentimiento que aún tengo por ti.
-Fuiste mi primer amor, pero espero que no seas el último.
-No estoy triste ni molesta contigo. Me alegra mucho haber llegado hasta aquí.
-Cada metida de pata que hice, cada error que cometí, cada torpeza, cada chispoteada de mi parte, todo, todo lo volvería a hacer. No me arrepiento de nada porque siempre lo hice con el corazón.
-Es probable que algún día me queje de haber escrito todo esto, y peor, haber decidido publicarlo. Pero lo hecho, hecho está.

Ahora, seamos amigos, amigos de lejos…^^

5 comentarios:

  1. mmm no se xq mi comentario quedó en el de tu frase de arjona °_° pero bueno saluditos otra vez
    Laxia

    ResponderEliminar
  2. CON UNA GRAN SONRISA, ESCRIBO ESTE COMENTARIO. NO POR CONSIDERAR RIDÍCULO LO LEÍDO SINO POR LO OPUESTO, POR SER FRANCO, SUELTO Y LIGERO AUNQUE LO QUE SIENTAS SEA CONFUSO EN ESTE MOMENTO (DESPUÉS REIRÁS Y SABRÁS QUE SON TONTERÍAS QUE DESPIERTAN SONRISAS SIEMPRE).
    SUFRISTE 7 AÑOS, EMPEZASTE A DESAHOGARTE HACE 2, TAL VEZ TE DURE 1 MÁS PARA COMPLETAR LA DÉCADA...
    PARA CERRAR ESTA ETAPA PUBLICA TODO LO QUE CREASTE PARA AQUEL QUE NO TE CORRESPONDIÓ (POR INMADURO, POR LO QUE RELATAS) Y ASÍ, DANDO TU "AMOR" A TODO EL UNIVERSO -AUNQUE SEA POR INTERNET- TE LIBERARÁS DE ESE PESO QUE TÚ MISMA TE CREASTE Y NO TE DEJÓ DORMIR TANTAS OCASIONES.
    EL AMOR VERDADERO YA ESTÁ DENTRO DE TI, SI QUIERES ENCONTRAR A TU ALMA GEMELA, AQUELLA EXISTENCIA QUE COMPLETA TU FRECUENCIA (TODO SE REMITE A VIBRACIONES EN EL UNIVERSO, ENERGÍAS) DEBERÁS VIVIR TU VIDA CON ALEGRÍA Y ESPERAR A QUE APAREZCA, SIN DESEARLO, SIN CREER QUE NUNCA LLEGARÁ SINO ESPERANDO EN SILENCIO Y CON LA MENTE EN SILENCIO MIENTRAS VIVES TU VIDA.
    ESTAMOS AQUÍ PARA VIVIR LA VIDA Y ESA ES LA MEJOR MANERA DE CUMPLIR CON NUESTRO DESTINO ASI, SI ESTÁ EN EL TUYO ENCONTRAR ESE PAR AL QUE TANTA ENERGÍA HAS DEDICADO, LLEGARÁ, Y NO EL QUE TÚ BUSQUES SINO EL QUE DEBA SER.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por el comentario Víctor. Valdría la pena aclarar que este amor (si lo es, en todo caso es lo que más se le aproxima, en mi caso) no me causó sufrimientos ni noches sin dormir, todo lo contrario. Si quiero cerrar esta página es porque, bueno, creo que él ya 'marcó' el territorio hasta donde yo podría soñar...y la comprendo.Quizá de paso es lo más saludable para mí, tampoco voy a ir por ahí amando la idea de alguien que ni conozco bien, tan inocentemente.

    Me gustó tus dos últimos párrafos.

    ResponderEliminar
  4. Tu historia me hace recordar un libro de Gabriel García Márquez, "el amor en los tiempos del cólera". Léetelo, te lo recomiendo. Allí Florentino Ariza guarda un secreto IGUAL al tuyo por 50 años.

    ResponderEliminar
  5. Tuve la otra obra de Gabriel, "Cien Años de Soledad" en el librero y nunca me animé a leerla, a pesar de las un y mil recomendaciones que me hicieron...no soy de leer libros; pero ya que me lo recomiendas, voy a hacer el intento ^^

    50 años es demasiado...pobre Florentino, yo seguro que no 'soportaba' tanto...

    ResponderEliminar