viernes, 25 de marzo de 2011

Bodas de Papel

Me tomé mucho tiempo (semanas) para escribir esta entrada y creo que es porque estuve pensando qué poner exactamente, sin olvidarme de nada en lo absoluto. Pero ya la estoy haciendo demasiada larga. El 07 de marzo del año pasado empecé a escribir en Patydrómeda, y curiosidad o no, la fecha también coincide con mi primer artículo en Perú Shimpo. Han pasado 365 días pero vaya que han pasado más cosas de lo que cabe en eso. Al menos así lo siente mi corazón (que ha trajinado más que de costumbre, y no a causa de los últimos posts) y también mi mente.

Desde entonces, he conocido a nuevas personas, nuevas emociones, nuevos lugares, incluso también, nuevas Paty’s. Ahora, una buena noticia, he dejado de ser tacaña conmigo misma. He aprendido que no sirve mucho ahorrar tanto, si puede ser que mañana ya no esté y tanta austeridad haya sido en vano. Hoy en día ya me permito pequeños lujos a los que antes les daba un radical NO. Un helado bueno aunque sea caro, un par de sandalias para el verano, una salida semanal a algún lugar nuevo. La plata es un medio, no un fin.

Ya no soy tan insegura ni nerviosa como lo era antes y creo que es porque se ha elevado mi autoestima. Enhorabuena. Todavía batallan en mí la parte inmadura, la niña, la infante, con la mujer ya adulta, seria, centrada. Tengo un poco de las dos. Tal vez las tendré por siempre.

El blog también ha sufrido ligeros cambios desde su creación, pero eso ya qué importa. Aún recuerdo, por cierto, la sorpresa de ver al primer seguidor, Víctor, y la alegría del primer comentario (alguien me lee! Genial! ) Y así, terminando, quiero agradecer, aprovechando la entrada ,a los tres (fieles?)seguidores, a Víctor que constantemente está dotando a este espacio de ideas y conceptos profundos y valiosos que lo caracterizan, a Antonio, el poeta, y a Miguel, el artista.

Gracias también a los seguidores anónimos si acaso los hay, a quien dejó un comentario alguna vez, a quien leyó algún post de casualidad, a quien lo leyó a propósito, a quien leyó algo y le gustó y luego volvió, al que no volvió jamás, al que viene de vez en cuando, en fin, gracias a todos los que de algún modo formaron parte del mundito de una chiflada escribidora que a menudo se encuentra orbitando en el espacio, sin rumbo fijo, de vez en cuando escribiendo algo que después llama post y lo envía a una lejana galaxia, y le llama Patydrómeda.


4 comentarios:

  1. Excelente que postees con el corazón. Es un camino largo y lleno de satisfacciones. Poco a poco uno va encontrando las cosas que valen y se va alejando de las que uno cree que "valen la pena"... nada vale una pena porque todo lo podemos ver alegría y tranquilidad si así lo queremos. Felicitaciones por tus nuevos descubrimientos (incluidas las nuevas Patys) y, sabiendo que hay tantas cosas bonitas y útiles por conocer, con calma pero sin parar, los descubrimientos deben continuar hasta el último día de tu vida.

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  2. Jaja, sí, espero continuar descubriéndome hasta los últimos días de mi vida. En Patydrómeda, no tengo idea hasta cuándo, pero el final siempre será natural y vendrá por su cuenta.

    Muchas gracias Víctor por el comment, tus opiniones siempre serán bienvenidos aquí porque enriquecen este inmaduro espacio ;)

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  3. yo creo Paty que eres una chica centrada, que sabe lo que quiere y que llegaras a la meta muy pronto,y por eso anticipadamente te doy mis mas sinceras felicitaciones

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  4. =)

    Gracias por los ánimos y el confiado optimismo que le has imprimido al comentario!

    La verdad que de lo centrada pues tengo mis dudas, pero eso sí, cuando quiero algo, muy de veras, lo quiero con tanta devoción que ya lo creo mío, y sin proponérmelo, resulta que ya lo tengo entre las manos.

    Empiezo a creer que el corazón es quien traza mi camino.

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