miércoles, 31 de marzo de 2010

Los correos Hotmail que no leo

1.- Las cadenas
Incluso cuando el correo tenga en verdad algo interesante( que no ocurre a menudo) es suficiente que el asunto del mensaje empiece con un “FW:” para que de inmediato lo descarte de mi lectura, y termine por mandarlo a la carpetita de eliminados. Ya están avisados.
2.-Notificaciones
Imagino que a casi nadie le interesa si Windows Live trae novedades, o que fulanito escribió un comentario en la foto del Facebook de menganito, o que Compu trabajo tiene un nuevo aliado web, o que hi5 te informe que tus amigos han subido fotos, o qué otra tonterita más. Directo a la basura.
3.-Correos masivos
Si de repente presto atención al sujeto que me lo envió, o el interés que me suscita el asunto, basta con ver una multitud de correos en las líneas de destinatarios, para enterarme que el remitente no pensó en ningún momento en mí, o que tal vez me tomó como un puntito negro de entre una mancha negra, y que al fin y al cabo, no habría tanta diferencia entre si yo lo leyese o no.
4.- Ai don’t spiking inglish. Mejor tú hablarme Spanish
Las cosas cambiarían si hubiera seguido al menos algún ciclo básico en un ICPNA o un Británico, o mínimo, haber prestado atención en mis clases de inglés escolar. Pero bueno.
5.- Correo no deseado
A menos que identifique algún confiable, empiezo con el exterminio general de toda la mensajería publicista que me llega, ya sea de bancos, sitios web de compras, o algún que otro hacker.
Discúlpen la indiferencia.

viernes, 26 de marzo de 2010

Peligro: Hombres trabajando, tráfico fregando


Ya que nos acercamos a las elecciones municipales (a propósito, es mi primera elección, y ya pienso en viciar-mi voto-) se hace cada vez más común como ,traca traca, hacen obras por aquí y por allá, so pretexto de estar haciendo algo bueno, y lo único que hacen es romper buenas pistas (que aún sirven) para hacer otra de la misma calidad que probablemente costará mucho más que la pista que están rompiendo, y peor aún, provocando todo un caos vehicular innecesario, donde los más perjudicados somos todos los que usamos carros para movilizarnos, a quienes nos quita el doble del tiempo que rutinariamente empleamos, solo por el simple hecho que a las dichosas cabezas distritales se les ocurrió oportunamente empezar a ejecutar obras por aquí y por allá. Sí, vaya qué casualidad.

A la próxima si salgo de congresista (el día en que me lance y el día en que me elijan) tengan por seguro que haré una ley que prohíba efectuar trabajitos de última hora, que no son otra cosa que propagandas electorales. A la chusma con ellos.

jueves, 25 de marzo de 2010

Busco trabajo

Mientras Renato Cisneros busca novia (buscaba, ya la encontró); yo, despedida, desolada, ignorada, olvidada, arrinconada, desamparada, rechazada, discriminada(y todos los demás adjetivos que cuanto más pena te den, mejor), yo, la que ya no tiene a donde ir, tengo que decirlo con frescura: estoy sin empleo.
No, no es que esté desesperada(qué va), es solo que en casa(y en mi conciencia) me ven con los ojos de “y esta mocosita, ajá, para eso ya no quiere ir a ayudar a la Panadería, para no hacer nada”. Ya llevo un mes que renuncié a seguir atendiendo y hacer otros mandados en la tienda de mi tía, que por cierto, es famosa por sus pasteles y su jamón del país, que es el mejor del país, además. Decía yo, renuncié. Uno, porque quería abrirme campo en el mundo para el que sí me siento encajar: el trabajo mental. No es por nada, pero lo mío no es pelar cebollas, ni trapear pisos mugrísimos, ni sacudir polvos (malditos sean ellos), ni lavar utensilios, ni despachar pan, etc. Lo hago y lo puedo hacer, pero no creo que alguien se sienta realizado y contento limpiando baños. Alcanza para vivir, sí, pero eso es para el caso más desesperado.

Suena a engreída, ciertamente, pero lo que estoy diciendo es que ya es momento de cambiar de dirección y abrirse espacio en este mundo en el que todos son unos lobos compitiendo por subsistir.
Dos, está el hecho que no puedo controlarme. No me gusta el trato injusto, y mucho menos quedarme callada cuando debería condenar algo que no me parece. Discutir para mí es una cualidad que aflora con toda naturalidad dentro mío, por inercia, casi casi sin mi control. Cuando me doy cuenta que he metido la pata, que ya parece que estoy faltando el respeto, cuando estoy transgrediendo las leyes y levantándome contra la autoridad, ya es demasiado tarde, y solo atino a terminar con el desastre empezado, y a seguir defendiendo a capa y espada todo lo que quería defender. He recibido todo tipo de quejas, desde “tú siempre quieres ganar”, pasando por “arrogante”, “malcriada”, “contestona”, y terminando con que “siempre quieres tener la razón, ya mejor me callo”.

Por estos dos motivos, y muchos más, desistí de seguir ayudando en la Panadería, en la que en tanto y tanto podría darme el lujo de robarme un pedazo de jamón, irme al baño con un alfajor que a escondidas sacaba del mostrador, comerme las migajas que sobraban en las fuentes de los pasteles, y autoconvidarme todas las bebidas que mi tía dejaba a media tomar en la mesa.

Adiós definitivo a todo eso. Por ahora aún estoy a flote con todas las clases particulares que dicto;pero vamos, eso apenas me alcanza para los pasajes a la universidad, y ¿mi tesis? ¿si quiero comprarme algo? ¿si quiero ahorrar algo? Rezaré a todos los santos en quienes no creo para poder llegar invicta(sin deudas, me refiero) a fin de mes.

¿Sobreviviré?

jueves, 18 de marzo de 2010

Mi mundo de ceros y unos


Dado que todo el mundo se pregunta, hastiado de verme tan entretenida y concentrada frente a un computador, qué diablos es lo que yo hago, precisamente, sin necesidad de tener conexión a red ni nada por el estilo, frente a la bendita pantalla inanimada de una maquinita de éstas; pues pasaré a la explicación.
Así como hay quienes gastan más de tres soles diarios por el alquiler de horas en cabinas de internet, las cuales solo invierten en jugar esas cositas para lo cual no estoy en posición de opinar, así yo también, empleo las mías frente a mi amigo, el monitor, al que he tenido que soportar (tal vez al revés) cada cambio de color de su parte, cada palidez que me pone, haciéndome señales de que se asfixia, que lo deje un ratito tomar el aire.
Quizá esto de las computadoras va mucho con este rasgo de la personalidad de las geminianas, ésas de hacer clic aquí, clic allá. Ahora mismo que lo pienso, me lamento, pobrecita de ella, pero nuevamente me da igual, y no escatimo en abrir una nueva ventana, asignando una nueva tarea que volveré a revisar cuando me haya cansado de las siete restantes que ya tengo abiertas.
Internet es una potente arma si la sabes usar bien. Mis usos son tan distintos como variados, quizá mi USB(de solo un 1GB) pueda funcionar como una clara muestra de ello, como un “muéstrame tu USB y te diré quién eres”. Para empezar, solo tengo seis carpetas(contrariando a los que dicen que soy una desordenada), denominadas como sigue: 127, internet, korean actors, impresiones, música por fecha y programas. No voy a detallar el contenido de cada una de ellas, las cuales también están divididas en otras subcarpetas, pero a grandes rasgos, puedo decirte que lo lleno de todos los intereses que eventualmente me piquen por allí: Poesía, microrrelatos, origami, partituras para flauta y tablaturas para guitarra, historietas de Mafalda, programas de computadoras, música que descargo secretamente de algunas páginas prohibidas de la facultad, fotos de familia, actores coreanos, de ajedrecistas, matemáticos, partidas de ajedrez, convocatorias a concursos de ajedrez o poesía, chismosería sobre actores coreanos, matemática de mi gusto, chistes matemáticos, cosas aburridas pero necesarias, letras de canciones, teoría de números, libros, exámenes, páginas de internet de interés momentáneo, sobre novelas coreanas, sobre Remioromen, matemáticas a obligadas, y un largo, innecesario y cansado etc.

Sin duda, como cuando estoy fuera de ella, siempre tengo algo qué hacer cuando estoy sentada frente a una computadora. Pero eso no me lo creen mis tías, que me miran con ojos desconfiados y sueltan más de un grito cuando me ven sentada con mis audífonos, feliz de la vida, tecleando y tarareando a la vez alguna canción.

Espero satisfacer la curiosidad de quienes se empeñan en hacerme creer que estoy contrayendo algún tipo de patología cibernética, una droga, un vicio que merece ser tratado con especialistas, antes que la telaraña mundial de la información me deje atrapada en sus redes para siempre.
Estoy dispuesta a colaborar. Aunque no sé en qué.

martes, 16 de marzo de 2010

Grupo de Estudio


Mié 03-03-10
Ayer me evaluaron en este grupito del que te hablo; mi trabajo era una cosa aparentemente fácil: Asesorar a chicos preuniversitarios.
Pues bien, nada, es solo que me puse algo nerviosa, lo cual me sorprendió a mí misma. Para empezar no había algún chico guapo entre los alumnos, el ambiente de trabajo ya me era familiar, incluso el trabajo en sí también; y mucho mejor, tenía a mis dos mejores amigos y compañeros de la universidad como “colegas”(entre comillas para que no suene muy serio). No podía pedir más. Pero de dónde los inexplicables nervios? No lo sé, tal vez esta vez sí que quería el trabajo para el que estaba postulando, y a como dé lugar, estaba dispuesta a caer bien y quedarme en el puesto.
Pero ahora mismo empiezo a dudar. Y también empiezo a reírme del error inocente que cometí al enseñarles a los chicos como si fuesen muchachitos de la universidad, especializados en Matemáticas. Comencé con un problema sencillo que me extendieron por allí para evaluarme, pero yo quería hacer algo más general que un sencillo problema de formuleo. Así que empecé a demostrarles las fórmulas de la suma de números consecutivos, el de los cuadrados consecutivos(para mayores señas, apliqué inducción, y encima le agregué un poquito de historia, tratando de “amenizar” la clase con relatos anecdóticos de la infancia de Gauss) . Plop!
Bueno, ya se me pasó el roche, ya me resigné al fracaso, y ya no creo que me llamen para trabajar allí, por más que la directora del grupo esté necesitada de personal.
Ahora échatela a buscar, junto a un montón de desempleados, el próximo trabajo que me permita mantener a flote mi escueto bolsillo, y de paso alejada de casita donde no me ven con buenos ojos, porque ya no voy a la Panadería.
Ya sé que soy una irresponsable y una consumada relajada, pero ya pues, apiádense de mí.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Filosofía y Matemáticas

Cuando una está ociosa como que las ideas se te vienen solas, y yo como buena chica obedezco sin chistar las órdenes de mi pensamiento que me dicen que lo dibuje en la computadora y lo cuelgue de inmediato en la línea gratuita de la facu':


Siempre y cuando la sucesión del chico converge, claro está , se tiene:


Agregando la diferencial, por cierto...





También se tiene:





Y después de rascarme la cabeza, he llegado a la conclusión de que: