viernes, 26 de noviembre de 2010

Canciones de Nihón


Dicen que la música, como el arte en general, más que un medio de expresión, es una fuente de curación. El ser humano crea música a modo de ‘sanar’ heridas provocadas por la historia o reparar en hechos distorsionados por el tiempo. Los autores japoneses no fueron ajenos a este concepto. Después de la Segunda Guerra, en la que Japón sufrió el ataque de bombas en dos de sus ciudades más populares, empezaron a aparecer canciones con significados y mensajes de optimismo que no se han parado de crear desde entonces. He aquí algunos ejemplos.

Shimauta

Fue canción del mundial de Corea-Japón 2002 (interpretada por Alfredo Casero) :

Shima uta yo kaze ni nori

Tori to tomo ni umi wo watare

Shima uta yo kaze ni nori

Todokete okure watashi no namida


Canción de la isla, súbete al viento junto con los pájaros

Y recorre la distancia de los mares para llevar

Puro este mensaje

Y nuestras lágrimas derramadas….


La letra es acompañada con una melodía de fondo muy optimista, de colores atractivos. La primera vez que lo escuché me gustó tanto que me grabé la musiquita y la palabra principal( no entiendo japonés pero al menos memoricé ‘shimauta’) y no detuve mis esfuerzos hasta encontrar la canción completa (en Internet).


Shima uta yo kaze ni nori

Tori to tomo ni umi wo watare

Shima uta yo kaze ni nori

Todokete okure watashi no ai wo

Umi yo uchuu yo kami yo inochi yo

Kono mama towa ni yuunagi wo


Pero canto esta canción para que todos la oigan

Y sientan que la guerra y la tempestad

Son una de las cosas tristes

Para los que se quedan en esta isla.

Dios Creador, permite llevar puro este mensaje Alrededor del mundo.


Claramente, el mensaje no deja traslucir ni un ápice de venganza, rencor o lamento. Su voz es una convocatoria de esperanza y paz. Los japoneses, lejos de amilanarse ante la destrucción de sus ciudades y sumirse en un estado de depresión, trabajaron estoicamente en pro de la reconstrucción y emergieron de sus propias cenizas. Hoy son potencia y uno de los destinos más deseados del orbe.

Yuki no Hana

Interpretada por Mika Nakashima, es más una canción que inspira ternura y sosiego, con una lírica y música muy poéticas, delicadas. La canción se volvió tan popular que en Corea la usaron para el drama “I’m sorry, i love you” (“Lo siento, te amo”)

Kotoshi saisho yuki no hana wo

Futari yori sotte

Nagameteiru kono toki ni

Shiawase ga afuredasu


Este año, los primeros copos de nieve florecen

mientras nosotros nos acercamos

Cuando miro este tiempo

La felicidad aflora en mí.

Remioromen dio música al J-Drama “Ichi rittoru no namida” entre las que destacan ‘3 Gatsu ka’ (9 de Marzo), ‘Konayuki’(Nieve en polvo) y ‘Only Human’. La novela (aparte de ser buena y recomendable)es un fiel reflejo de cómo llevan los japoneses el amor hombre-mujer: Por lo general, es distante, frío, reservado, de escaso rozamiento, muy opuesto al trato latinoamericano. Es más, en el drama no aparece ni un solo beso, ni alguna escena que lo pretenda. Pero los sentimientos expuestos conmueven y convencen.

Kurushimi no tsukita basho ni

Shiawase ga matsu to iu yo

Boku wa nada sagashite iru

Kisetsu hazure no himawari


Dicen que la felicidad siempre llega

Después del dolor

Aún busco mi estación con girasoles

(-Only Human-)


Konayuki nee kokoro made shiroku

Somerareta nara

Futari no kodoku wo tsutsunde

Sora ni kaesu kara


Si la nieve en polvo tiñe

Nuestros corazones de blanco

Envolvería nuestra soledad

Y la mandaría de vuelta al cielo.

Para quien que, como yo, no entienda el japonés, de todos modos la melodía-una balada rock-les resultará pegajosa y atractiva. Tal vez esto es lo especial de la música japonesa: Sin profundizar en lo que diga, de por sí ya sus melodías anuncian optimismo, frescura, un aire entre nostalgia y serenidad. Quizá la influencia occidental logró una fascinante mezcla con la melancolía oriental, aportando a su música colores más vivos y chispazos de luminosidad que contrastan muy bien con el alma taciturna y reflexiva japonesa, que a su vez, siempre esconde en su corazón la convicción de que “hay una sonrisa esperando al otro lado de la tristeza” .

No hay comentarios:

Publicar un comentario