lunes, 18 de octubre de 2010

Y lo dijo ‘El Chavo del 8’

Para ahorrarme un montón de líneas, voy a transcribir aquí –con las autocedidas disculpas y el permiso del autor-los últimos párrafos del “Diario del Chavo” publicado por Roberto Gómez Bolaños, quien, según cuenta en el texto (ejem, versión pirata), el libro es una copia editada del diario de un niño lustrabotas que dejó olvidado su libreta en un parque, justo a lado de la banca en la que Roberto accedió a lustrarse el calzado:

“El Profesor Jirafales nos explicó que la palabra ‘inflación’ no quiere decir solamente que algo está inflado, sino que también quiere decir que las cosas están cada vez más caras. Por eso Ñoño es un niño mucho más caro que yo: Porque él está igual de gordo que un globo bien inflado. Yo, en cambio, estoy como un globo bien desinflado. Por eso yo soy un niño barato.

Y a mí me gustaría ser un niño caro, porque los niños caros comen muy bien todos los días. Pero hay muy pocos niños caros, la mayoría somos baratos.

También nos dijo el profesor que es muy bueno saber ahorrar, pues los que ahorran siempre tienen algo cuando llega la inflación.

Recuerdo que, poco antes de morir, Jaimito el Cartero me dijo que ahorrar es lo mismo que guardar. Y que igual pasa con la memoria, porque la gente guarda en la memoria las cosas que recuerda. O sea: que si no te acuerdas de algo es porque no lo tienes guardado en la memoria.

Eso quiere decir que ahorrar es bueno. Pero no siempre; nomás cuando guardas cosas buenas. Porque, por ejemplo: no es bueno guardar la basura; es mejor tirarla en un basurero. En cambio, sí es bueno guardar un poco de dinero, por si llega una inflación.

Y lo mismo pasa con las cosas que recuerdas. Por ejemplo: si te peleas con otro niño, nunca trates de guardar el recuerdo de eso en la memoria, porque si te acuerdas vuelves a sufrir.
Y al revés: si te pasa algo bonito, entonces sí es mejor que lo recuerdes a cada rato, porque cada vez vuelves a sentir que estás contento.

Y la felicidad es cuando estás contento.

O sea que lo mejor es guardar en la memoria solamente los recuerdos de las cosas buenas. Por si llega a haber una inflación de felicidad.”



Lindo, ¿no? Es realmente tierno y conmovedor leer el relato de un niño que, con la inocencia de una mente libre de toda contaminación, hace una cadena lógica que va construyendo en forma sencilla, enlazando idea con idea hasta finalizar en una frase sabia y contundente, que por cierto, son factores que jamás se despegan del libro.

Con esto insto pues, a rescatar del pasado sólo los recuerdos bonitos (aunque suene cursi). A olvidar los antiguos rencores, dar fecha de caducidad a los remordimientos o todo aquello que te provoque disgusto.

Y, como lo dice Olguita Kian- permitiéndome y disculpando el tuteo- uno atrae lo que quiere. Porque todo no es más que un intercambio constante de energías. Aunque aún tengo dudas de esto, todo parece señalar que de acuerdo a cómo sientes y piensas, la naturaleza te devuelve lo mismo aunque transformado. Por esto, el optimismo, la confianza, la positividad en general, siempre juega a favor de la salud.

Así que, quejémonos menos, cambiemos esas actitudes estresantes como la excesiva preocupación, la desconfianza, el pesimismo. Procesemos la negatividad en forma inteligente y dinámica, saquemos el jugo a lo aparentemente desfavorable.

Y una vez escuché algo curioso que voy a comentar: Estaba yo ofreciendo turrones de ‘Doña Pepa’ con una de mis tías, y un viejito, en vez de quejarse ‘yo no como eso porque sufro de diabetes’, nos dijo en forma divertida: “Yo soy el hombre más dulce del planeta (porque tengo demasiada azúcar en el organismo)” Bueno, algo así; de eso se trata la vida.

Así que intentemos ver todo como lo ven los ojitos del ‘Chavo’. Míralo por el lado amable.

[Fuente:Chavito ]

2 comentarios:

  1. Es un bonito escrito. Cuando Roberto Gomez Bolaños vino al Perú, mi señora y yo fuimos a su presentación en el Colegio San Agustín. Estaba un tanto aburrido, él aún no salía y, creo, todos esperaban algo parecido al Chespirito de siempre, con múltiples personajes y sobreactuaciones bien llevadas... pero no fue así. Cuando salió Roberto Gomez Bolaños fue emocionante porque su actuación llenó todo, nos emocionó sentir su gran don de gente, de comunicador, su gran humanidad que supo explotar y le dio gran éxito y cariño incondicional de millones de personas. Por eso, el extracto del Diario del Chavo es emotivo, humano, porque él supo elegir lo que allí debía poner.

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  2. La frase de Olga Kian es cierta pero falta completar: ATRAIGO LO QUE QUIERO, ATRAJE LO QUE TENGO. La mandé a cortar en vinil adhesivo y la tenemos pegada en la pared frente a la cama. El Atraje lo que tengo no es un recordatorio culposo de lo torpe que uno fue, o de lo malo que se hizo, sino un recordatorio de que todo lo que hagamos tiene que ser mejor de lo que ya hicimos; es una frase en pasado que hace prever el futuro (pero no hay que preocuparse por él).

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