miércoles, 13 de octubre de 2010

Soy Leyenda

Son casi las once y media de la noche. Después de vaciarme una botella de yogurt, me doy cuenta que no han sacado la bolsa de basura. Estoy saliendo con mi bulto a la calle, y me percato de un extraño detalle: No hay moros en la costa. O, mejor dicho,no hay gatos en la noche. Qué raro. Ni siquiera hemos llegado a la media noche, y la avenida(que por cierto, es una avenida 'central') yace desolada, vacía. Ni un perro, ni un gato, ni un ratón huyendo del gato (que no lo hay, cierto, pero qué rayos) ni el canto de grillos, ni carros,ni el pito del vigilante que suele dar vueltas en bicicleta por estas horas. Nada. Puedo tranquilamente salir calata sin que el mundo dé cuenta de ello.



La iluminación-un servicio eficiente de gobierno local- me permite ver a las luces encendidas en el interior de un par de casas. Y esta quietud, este no ha pasado ni sucede nada, me da qué pensar. Sólo faltan papeles regados por la pista con primeras planas de periódicos anunciando el cumplimiento de alguna profecía y ya diríamos que soy la única habitante en este mundo. La idea me emociona.

Ya dejé la basura. Tengo que regresar.

Miércoles, 06 de Octubre 2010 23:12
[Fuente Imagen: Calle ]

3 comentarios:

  1. También he pensado en un mundo sin humanos donde sólo yo sea el que quede... pero me pareció tonto porque sería imposible construir algo. Luego, pensé en un mundo con pocos humanos (yo, incluido) en el que se diseña una nueva sociedad. Además, entre ideas y pensamientos, se me ocurrieron las apocalípticas desapariciones y destrucciones totales que causan estragos a la humanidad pero dan tranquilidad al planeta. Al final, ninguna se va a dar, ninguna sirve para mi desarrollo interno ni externo, siguen siendo películas sensacionalistas que alimentan nuestros miedos colectivos. Pero, a veces, estar en esas calles silenciosas ayuda a tomar conciencia de uno mismo, como persona, y llenarse de energía para enfrentar lo que viene en el resto de la vida.

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  2. Muy bueno tu relato de bajar la basura,le has dado una emoción como algo importante y paranormal,en un mundo desconocido para ti la calle sin gente,es algo extraordinario y poco común,no se si estas pensando dedicarte a escribir pero creo que eres buena,por sacar tanto de tan poco solo se les da bien a los genios y a los artistas,sigue por ahí que seguro que darás lo mejor de ti.
    Y disfruta de escribir ,de la soledad que te da aveces la impresión de ser alguien importante ,por ser el único y la otra noche fuiste el único ser vivo por unos minutos todo el mundo te pertenecía ,pues no había nadie más.

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  3. Bueno, una calle vacía me estimula más como un agente poético más que por el filosófico-introspectivo. Escribí esto porque suelo escribir casi por pura compulsión, cuando me apetece y de lo que me apetece.

    Y Miguel, gracias por tus palabras, pero DEDICARME a escribir nunca ha estado en mis planes. Soy una chica que picotea muchas facetas a la vez por lo mismo que soy un poco inquieta. Todo lo que hago tiene que ver por mi puro gusto a no quedarme atrapada en una sola actividad y el dicho reza:"El que mucho abarca, poco aprieta" Y yo no aprieto.

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