jueves, 7 de octubre de 2010

La Piratería

Tengo una idea algo vaga acerca de la Piratería, así que antes de escribir algo al respecto tuve a bien buscar una definición por la queridísima Google (una maravillosa herramienta de exploración, con ella te resuelves en un par de horas el geniograma más difícil): “Piratería: ….entendida como la actividad ilícita de quienes sin contar con la debida licencia y/o autorización del autor, del productor u otro titular, o sus representantes, realizan reproducciones de ejemplares o mercaderías que se encuentran protegidas por el Derecho de Propiedad Intelectual. Son los "piratas" quienes efectúan las réplicas sin control de calidad, sin pagar al fisco ningún tipo de tributos, situación que de por sí los coloca en una posición privilegiada de quienes cumpliendo con la ley, pagan sus tributos y ofreciendo productos con calidad legalmente exigibles."

Para empezar, debo confesar que soy consumidora de productos piratas: Libros, películas, música, ropa, calzado, y todo aquello que pueda piratearse. Sé muy bien lo que eso implica: Evasión de impuestos, injusticia para con el esfuerzo de los autores, retraso nacional, menos producción cultural, etc. Aún así lo sigo haciendo con la mayor de las ‘pechugonerías’.

Hubo un tiempo en la que traté de hacer una abstinencia en pro del progreso nacional y el apoyo a los autores de verdad. Pero no pasaron ni dos meses y cedí en la tentación comprando un CD de Diego Torres-Umplegged de s/2.50. Y es que, no es por justificar nada (ya, está bien, mejor dicho, sí) pero mucha gente lo ha dicho: “La Piratería es para la gente pobre, sin ella, la producción de muchos artistas jamás hubiera sido conocida, y mucho menos, sería popular”.
Si uno pretende hacer una sincera abstinencia, francamente ha de sacrificarse. Ir al cine, escuchar música de radio, leer libros en bibliotecas,etc.

“No se puede vivir sin piratería”. Mentira. Se puede, pero ello conlleva altos sacrificios que muy pocos están dispuestos a pagar. Yo misma tiré la toalla.

Un punto en contra frente a esta problemática es la diferencia abismal de costos (distancia, claro está, justificada por nosotros, los mismos consumidores que hemos alzado a la Piratería como un negocio rentable, quien con su juego sucio pisotea a los auténticos trabajadores, respetuosos de las reglas del juego).Pues, a decir verdad, la diferencia de precios marca toda la diferencia. El más barato de los CD’s (originales) de música es de s/12, un precio, desde luego, asequible. Pero ése es el más barato. El precio promedio va de s/25 para arriba. La gente razona y piensa que con eso tiene para comprarse una docena de discos. Lo mismo pasa con los libros, los DVD’s , y otros productos de consumo. El precio de los originales multiplica hasta veinte veces el precio de sus versiones ‘bamba’. Y, para consumidoras media chuscas como yo, a quienes les vale más la cantidad que la calidad, no dan más vueltas a la hora de tomar la decisión.

Con la proliferación de los iPOD’s, reproductores mp3, MP4, celulares, y las facilidades que brindan toda la tecnología existente para la manipulación indiscriminada de información, ya existen muchos que, como yo-otra vez- prefieren las descargas directas por Internet. Un poco de exploración y un buen dispositivo USB son suficientes para obtener cualquier cantidad de música, películas,videos, programas de computadoras, libros en pdf. No llegará con la primicia ni la calidad de los originales, pero es algo (y bastante).

Irrumpimos ,asimismo, las leyes de la Copyright cuando fotocopiamos (otra más que le debemos a la tecnología) sin el menor sentido de culpa textos escritos, ya sea parcial o íntegramente.

Al menos en nuestro país, nos reímos de la ley a carcajadas y en su cara. Señores de INDECOPI, si de verdad quieren eliminar este problema, deben tomar medidas drásticas y no sólo sancionar a los productores, sino también a los que, cómplices,la consumen. Una pena de cárcel no estaría mal. Y seguro que así también yo aprenderé.

La otra opción, sería eliminar los excesivos impuestos que abultan el costo de producción de este material. De este modo, se estaría contribuyendo con la libre difusión de la cultura, del que también depende el crecimiento del país.

(Mientras tanto, yo, como buena practicante de la regla de oro, si algún día-algún día- publico un poemario(es una idea) no tendré problemas si adquieren una copia ilegal de ella.)

[Fuente Imagen: Pirata ]

1 comentario:

  1. No deberías dejar que te venga bien que otros lucren con tu creación -futuro poemario que, quién sabe cuándo llegara-; ese dinero de TUS regalías lo utilizarías mejor en escribir un segundo poemario y así, el resto de tu vida con todas las ideas que vengan a tu cabeza y para las que necesites dinero para ejecutarlas.

    La piratería se va hacia los dos extremos como problema inicial: millonarios y sus empresas que quieren más dinero y poder y la Cultura de la Pobreza que reproduce la idea de la piratería, generación tras otra, porque "así se hace".

    No es tanto un problema moral que nos atañe como consumidores porque estamos sometidos a los caprichos de la economía, no aquella macro o regional sino a los caprichos de los que tiran de los hilos de la misma que, a su vez, titiritea a la política.

    Así, la piratería es un problema causado por la codicia, que lleva a la especulación y esta a la explotación… por tanto, la piratería no es el problema porque sería hacer de "bombero": apagar el fuego en vez de prevenirlo.

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