jueves, 7 de octubre de 2010

Hagamos el amor

Una vez me pregunté a qué se referían los demás con ‘hacer el amor’, si bien sabemos que el ‘amor’ no se puede hacer (tal vez practicar, sí,pero, vamos a ‘practicar’ el amor, ja! Qué absurdo suena…) .
Y es cierto que existen un montón de frases ambiguas en nuestro lenguaje que hemos adquirido porque, bueno, lo aprendimos y así lo entienden bien los demás; frases como ‘salir de vacaciones’ (cuando en realidad estás ‘entrando’ a vacaciones) o ‘no hay nadie’ y sus distintas variantes ‘aquí no hay nada’, ‘no escuché nada’ (me avisan cuando escuchen a la ‘nada’), etc. Frases comunes que la gente acepta como ‘correctas’ y ‘normales’ y que muchos adoptamos por comodidad. Aunque con ello violemos más de una vez las leyes de Morgan (¿?)

‘Hagamos el amor’ sin embargo, me deja con una curiosidad (morbosa o no, se lo dejo a su criterio) flotando en el aire. ¿Se refieren al acto del coito, propiamente, aunque sin él medie un sentimiento? O ¿es el acto de desnudarse simplemente, regalarse mutuos mimos ,aun cuando en éste no intervenga el verbo ‘copular’?.

Aún así se escucha cosas como “ayer tuve dos orgasmos”, “fuimos a un hotel y tuvimos sexo…” (creo que lo dicen así porque suena más ‘cool’ ) o la frase más común en el hablar hispanoamericano: “tuvimos relaciones”. Y el mismo Ricardo Arjona dice: “tuve sexo mil veces, pero nunca hice el amor”.

Una vez mi amiga me comentaba que le parece sorpresiva y rara la idea de cómo hay quienes pueden hacer del acto amatorio un hábito tan rutinario y común. Es como si se tratase, me dice-siempre con su característico sentido del humor-, de tajar un lápiz o cepillarte los dientes. Y es que enterarme de esta realidad fue tan sencilla como prender la T.V. y sentarme a ver alguna película o serie americana (tal vez lo aprendieron de ellos) en la que acostarse con novio, amigo o con un perfecto desconocido (otra frasecita para hacer resucitar y desmayar al pobre Cervantes) se ve tan normal que de tanta frecuencia con que lo hacen, se aburren de hacerlo entre sábanas y recurren a la creatividad, el ingenio, y más que todo, el atrevimiento, para hacerlo en los sitios más inverosímiles y antojados: que en el auto, el baño, la cocina, la playa de estacionamiento, el parque (entre los arbustitos) , debajo de la mesa o en una insospechada Parroquia (ok, esto lo acabo de inventar ^^).

Un poco de lectura por algunos blogs bien conocidos, un poco de seguimiento a los capítulos de series tan populares como The Theory Big Bang, o ‘Sex and the City’, son suficientes para tener información al respecto. Pareciera que piensan “hey, no seas tan cucufata, el hombre es un animal, al fin y al cabo, y también necesita satisfacer sus necesidades más primitivas”. Y cada vez hay más jóvenes, pre- adolescentes y púberes que parecieran ir por ahí inducidos por esta premisa.

Como lo dicen Los Prisioneros, ahora la virginidad es una cosa medieval…Pero no lo entiendo. Me pregunto en qué momento el ser humano fue capaz de, separando valientemente el corazón del cuerpo, se entrega abiertamente al deseo carnal sin amor. Me pregunto en qué momento dejamos nuestro lado humano para ceder ante el lado animal. O será, como me lo dijo una amiga: "Ay, Paty, una vez que pruebas el 'chocolate', ya no lo puedes dejar..." ?

4 comentarios:

  1. Qué terrible frase la del chocolate... y la amiga. Sólo resalta su basalidad, aquella que hace que la humanidad sea mundana (en el sentido negativo).

    Hacer el amor está tergiversado, es como ir a misa... oh!! herejía, comparar al sexo con la misa... pero no estoy comparando, estoy estableciendo verdades basadas en las actitudes masivas: ir a misa es "obligatorio" para los que se creen "buenos católicos" por lo que se convierte en rutinario y en una obligación; con el sexo es lo mismo porque las parejas, la mayoría, creen que tener sexo es parte de "vivir felices", aún cuando jamás han conocido la felicidad (porque es algo muy cercano al Amor, aquel que no se basa en el sexo ni en caricias ni en regalitos en fechas torpes). La humanidad hace cosas para recibir aprobación ajena, de la pareja, de los vecinos, amigos, familia… no porque -con franqueza- quieren hacerlo.

    La frase Hacer el Amor es terrible, también, porque rebaja al Amor a un acto material cuando el Amor no tiene sujeción material, es decir, no está condicionado a materia alguna porque es energía (nadie puede solidificar o cuantificar al Amor, aún no).

    Tu crítica es válida y eterna, la gente habla porque así escuchó, y donde no existe autocrítica no existe cambio ni mejora ni otros puntos de vista porque aquellos estancados tienen miedo de ser desnudados y mostrar sus incapacidades al mundo, por algo siguen igual, hablando y trabajando igual, teniendo el mismo sexo basal que no da satisfacción sino corporal (se dejan dominar por sus hormonas y creencias).

    Es bueno comentar sobre estos temas aunque las viejas cucufatas crean que tienen la verdad hasta cuando niegas a una paloma que pisa a otra… "habráse visto", dicen, tratando de espantarlas con la mano y con un "shú" que nada logra contra la naturaleza (estas personas están tan desnaturalizadas que creen que pueden negar a la naturaleza y, así, aferrarse a sus creencias torpes). Es terrible… como el chocolate que aquella no puede dejar de probar.

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  2. "La frase Hacer el Amor es terrible, también, porque rebaja al Amor a un acto material cuando el Amor no tiene sujeción material...". Bien puesto Víctor. Tu comentario merece el aprecio de un artículo aparte. Apoyo todas tus ideas que no se me ocurre algo más qué agregar.

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  3. Hola, vengo a agradecerte la visita y a conocerte. Me ha parecido muy interesante la cuestión que planteas, creo que a menudo, el lenguaje dice mucho (o todo) de la persona que habla...
    De la segunda cuestión que mencionas, bueno, yo creo que más que un momento concreto de la humanidad, somos los humanos los que pasamos por fases diferentes en relación tanto al amor como al sexo... pero tengo que darle alguna vuelta más a esta idea.
    Un abrazo y, de nuevo, gracias por tu comentario.

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  4. ENCONTRÉ EL COMENTARIO DEL CHOCOLATE: "Ay, Paty, una vez que pruebas el 'chocolate', ya no lo puedes dejar..." DONDE UTILIZA EL PLACER QUE PRODUCE EL CHOCOLATE Y LA ADICCIÓN MISMA, PARA DESCRIBIR AL SEXO COMO SI FUERA ALGO TAN SIMPLE COMO INGERIR UNA BARRA SABOR A CHOCOLATE O CHOCOLATE DE VERDAD (35% DE CACAO O MÁS).

    EL SEXO ES ALGO BONITO SI SE COMPARTE, TAMBIÉN PUEDES COMPARTIR UN CHOCOLATE PERO EN UNA MESA O UN SILLÓN, NO EN UN ACTO QUE SIGNIFICA CEDER LA INTIMIDAD A OTRA PERSONA Y, ENTRE AMBOS, OBTENER PLACER... EL CHOCOLATE NO HACE ESO Y LA FRASE ES TAN MUNDANA COMO QUIEN TIENE SEXO EN FECHA Y HORA DEFINIDA.

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