viernes, 17 de septiembre de 2010

Página 1

La computadora llegó a mi casa recién para agosto del 2008. De ese tiempo para atrás, ya tenía la manía de escribirlo todo en las hojas en blanco que le quedaban al final a mis cuadernos escolares. Menuda muchachita para escribir. Ya no recuerdo muy bien si lo hacía porque verdaderamente me gustaba, o porque conservaba el secreto deseo de ganarme el premio Nobel de Literatura xD. En todo caso, al parecer era una terapia grandemente liberadora la razón suficiente como para animarme diariamente a ‘garabatear’ sobre cinco cuadernos- que por ser una ‘cachivachera sentimental’- aún conservo.

He intentado varias veces echarlos al fuego (hacen bulto en el librero) pero siempre ha habido una fuerza emocional que me impedía hacerlo. Incluso he encontrado una curiosa nota entre los mismos cuadernos que da cuenta de ello: “Cada vez que leo mis libretas ya ni me soporto. Me decepciono y me da pena tanto esfuerzo”.

A diferencia de muchos escritores como Kafka, quien le pidió a su amigo que luego de su muerte quemara todos sus escritos, o Flaubert, el exquisito escritor de Madame Bovary que rebuscaba por días el adjetivo adecuado para alguna línea y que no tenía reparos en echar al tacho todos los borradores(cientos y cientos de hojas) que no encajaban en su gusto (está bien, yo no soy escritora y mucho menos de la talla de éstos, pero déjenme a mí) yo sí guardo aprecio por cada una de mis notas, por más tontas y estúpidas que éstas sean. Incluso todo lo que publico aquí, es todo lo que se me ocurre a buenas y primeras. Me cuesta mucho usar la tecla ‘Supr’;escribo sin parar y sin dar más vueltas. No soy perfeccionista ni exquisita en todo lo que hago, así que disculpen la ‘champería’ que puedan encontrar por aquí.

A modo de ‘salvar’ de mi propio olvido, o rescatar de la basura, ideas, frases, pensamientos, emociones, sentimientos, en fin; progresivamente estaré posteando escritos de la adolescente engreída y egocéntrica que una vez fui, y que todavía soy(tal vez no tanto adolescente, pero sí un tanto engreída y egocéntrica)

Poesía (que en realidad es poema pero en aquél entonces lo llamé así)

La tarde entra por la ventana techera de manera azul,
fresca, olor a jabón Palmolive anaranjado;
entra llorando; te juro que en esto yo no tengo la culpa,
como tampoco creo tenerla cuando los seres no son humanos,
y entonces se vuelven una raza de injustos sin querer,
no son nada despreciables, desde luego,
pero da ganas de afirmar que esta parte de la vida fue algo mentirosa.

Pero sólo entre tú y yo Paty, sólo entre tú y yo:
Necesito decirme que también existo, y que te amo;
hasta sufrir, hasta morir, hasta hacerme llorar, y hasta que me haces feliz.

Pero volviendo a la tarde, la tarde entra azul, entra llorando….

10 de noviembre 2005 6:25 pm

[Post Post: Esto es lo malo de escribir en las compu's de tu facu': Bien te botan o te ves obligada a escribir en un bloc de notas, aprovechando que están allí, leyendo lo que haces: "Debo advertir que existen intrusos en el mundo? o que tienen vista chueca?" .... Plop!!!. Sí, podría ponerme internet y problema arreglado, pero yo me convertiría en una ermitaña al que se le sale todo el reino fungi en el trasero ,y encima, ya no iría a la u', y mi tía se la pasaría renegando-y no va a ser-]

1 comentario:

  1. Solas van saliendo las páginas 2, 3, 4... de tu vida, que con gusto leeré en unos años si no muta tu espíritu a una tía regañona que hace las cosas por obligación. Escribir de corazón es difícil cuando tenemos tantas cosas que hacer en esta vida de obligaciones y responsabilidades aprendidas y autocomplacientes. Todo es mentira por esto estamos tan estresados. Mantener la frescura -ingenuidad para algunos- es importante y difícil pero se puede lograr si prestamos atención a todo lo que hacemos... a menos que estemos con 2 litros de moco colgando de la nariz.

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