lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Internet nos vuelve estúpidos?

“Cuando Nicholas Carr comenzó a investigar en su libro si Internet está destrozando nuestras mentes, restringió su acceso a Internet, al correo electrónico y cerró sus cuentas de Twitter y Facebook.

Su nuevo libro “The Shallows: What the Internet is Doing to Our Brains” argumenta que la última tecnología nos hace menos capaces de pensar profundamente. Carr se sintió él mismo tan distraído que no podía trabajar en su libro mientras estaba conectado a la red, como todos los días.
Ante una serie de textos, fotos, videos, música y enlaces a otras páginas web junto a las interrupciones constantes de los mensajes de texto y los mensajes de correo electrónico, blogs (…)nuestras mentes se han acostumbrado a hacer una lectura rápida, navegar y explorar información. Como resultado, hemos desarrollado habilidades para tomar decisiones rápidas, sobre todo visuales, dice Carr. Pero ahora la mayoría pocas veces lee libros, ensayos o artículos largos que ayudan a concentrarnos y ser introspectivos y contemplativos, indicó.”

Así advierte un artículo (que copié y pegué) de Internet.

Todos me han dicho que soy una adicta a la www (World wide web), la gran telaraña-le cae a pelo tal denominación- mundial de información. ¿Dónde está Paty? “En las máquinas” contestan rápidamente mis compañeros. Mi tía me regaña constantemente por estar metida en la computadora (que no tiene internet) y me repite a menudo de que eso es un vicio. “Apenas tengo dos horas diarias en promedio”,me digo, no sé por qué tanto escándalo, si otros ocupan un cuarto del día en conversaciones y juegos en línea, o tres horas de televisión.

He escuchado a algunos de la antigua generación quejarse porque los de ahora no hacen más que poner una palabrita en Google y cataplum! ya tienen todo un alud de información de la que no hacen sino elegir alguna al azar, pegarla a un editor de textos y con un Ctrl-P hoja impresa y tarea resuelta. Ni siquiera seleccionaron la información, ni elaboraron fichas, ni resumen, ni nada de nada. Antiguamente, argumentan, uno tenía que pasárselas buscando y rebuscando libros en la biblioteca de la casa o recorrer unos kilómetros para acceder a una mejor. Luego, tomarse la chamba de subrayar las ideas más importantes, ordenar la información, y con todo el material compilado, armar el dichoso resumen hasta altas horas de la madrugada. Eso se llama investigación. Ahora lo tienen todo servido y masticado.

Por ejemplo, mientras nuestros abuelos pueden pasarse la tarde entera con una tacita de café en mano conversando entretenidamente acerca del mismo tema, los chicos de ahora no soportan el ensimismamiento y saltan indiscriminadamente de un tema a otro, sin llegar a ningún lado. Más que una conversación, hacen una ‘lluvia de charlas’ donde la diversidad es más importante que la profundidad.

No sé a ciencia cierta qué tan nociva podría resultar internet, pero lo cierto es que hasta el día de hoy, para mí ha sido una de las mejores herramientas de aprendizaje. Una vez tuve el atrevimiento (y el descaro) de decir que en un par de años con Google he aprendido más que de los once (años) que pasé en la escuela. Y lo lamentable es que esa afirmación no se aleja mucho de la realidad. Para empezar, en internet encuentras ‘de una patada’ toda la información que te tomaría un día encontrar…alrededor del mundo. Te ahorras la fatiga y ante todo, el tiempo.

Lo que no advierto, claro está, es que de tanto clic aquí y clic allá pierdes con conchuda naturalidad el tema original de tu interés; la inquietud de revisar todas las actualizaciones de tus cuentas sociales y tu bandeja de correo te distraen con facilidad, y si bien tienes una variedad de conocimientos acerca de diversos temas, “el que mucho abarca, poco aprieta”.

Entonces, esto es más bien como un vaso medio lleno y medio vacío. Ante un abanico de posibilidades y múltiplos usos, está en el usuario la responsabilidad de discernir entre los distintos contenidos y seleccionar los que más convengan. Esto, por supuesto, exige más criterio y sentido analítico. Si eres de los que en vez de crear se dedica a Ctrl-E, Ctrl-C,Ctrl-V el trabajo ajeno, estarás condenado a jubilar tus neuronas; si recibes sin el menor recelo toda la información que allí te ofrecen, arriésgate entonces a alimentarte de basura.

Patydrómeda puede volverte estúpido, pero al final tú eliges.


(Éste-se dice-fue el primer logo que tuvo Google, allá, por 1998. Qué risa xD )

[Fuente Imagen: taringa.net]

1 comentario:

  1. Estamos en una etapa en que la humanidad enfrenta una transición más notoria que las anteriores como el rock y las drogas y el sexo libre y caminar sin sostén. Esta "revolución" no llega a ser una moda rebelde sino una herramienta muy grande, aún, para la humanidad que no tiene creatividad para sacarle partido y crecer junto con ella. Lamentable, pero el 80% de la población sólo espera hacer algo que hizo alguien. Es el estado de internet, lleno de basura copiada y de las mentes de los adolescentes que salen del paso usando a internet (y dejándose usar por ella) para emplear su tiempo en huevadas "mejores" que una tarea (para colmo, mal concebida, estructurada y explicada por un montón de profesores escolares y universitarios, que no saben más que imitar, igual que los estudiantes, lo que se hizo por generaciones como cosa normal).

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