lunes, 23 de agosto de 2010

¿Por qué la muerte?

Una de las cuestiones que más ha ‘cargoseado’ al ser humano ,es el porqué existe la muerte y el sufrimiento. Desde el punto bíblico, esta pregunta sería contestada así: “Porque los primeros hombres, Adán y Eva se rebelaron contra Dios y Éste los castigó con la mortalidad de la carne y el sufrimiento del alma (“Tú, mujer, darás a luz con fuertes dolores, y tú, varón, con el sudor de tu frente comerás hasta que vuelvas a tierra. Porque polvo son, y a polvo volverán”- bueno, algo así creo que dijo-) Ah, o sea, si mi abuelo comete un delito, ¿yo debo ir a la cárcel con él? Ay, qué tal lisura caracho. ¿Por qué tenemos que pagar los platos rotos de otros?

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El Dr. Masaharu Taniguchi dijo una vez en su libro,“Tú puedes curarte a ti mismo”- a quien leí por partes, cuando todavía creía y me emocionaban los libros de autoayuda- que la muerte y las enfermedades son solo ideas en sí mismas, irreales; que en verdad fue la mente creativa del hombre el que le dio vigor a tales conceptos imaginarios hasta adaptarlas a un estado natural, palpable e inherente a la realidad (páginas 118,119). Dicho de otro modo, si yo, supongamos, de pronto nazco, y crezco, tal Tom Hanks en la película "El Náufrago", sin otra influencia de mi entorno más que la naturaleza misma, metida en una especie de cápsula que me proteja de la sociedad, la misma que nos da forma (o deforma?),la que nos educa, la que nos marca las pautas de comportamiento; entonces yo, sin haber sido capaz de asimilar las ideas de ‘muerte’ y ‘enfermedad’ (y considerando que ni siquiera hubieran pasado por mi cabeza, por más que haya visto caer hojas de los árboles , a las frutas podrirse, o haberme comido a los pobres pescaditos u otras cositas que me sugieran la idea que todo se acaba, y que algún día, tal vez, me va a tocar a mí), entonces yo jamás llegaría a morir,y tampoco llegaría a enfermarme. En primera instancia le di la razón al ‘doc’ Taniguchi, pero luego vi a mi perrita “Chiquita” y me di cuenta que los animales, carentes de raciocinio existencial (eso es lo que una cree, porque tampoco hay pruebas que aseguren lo contrario) finalmente también se enferman y mueren. Y no creo que ellos tengan ni la más remota idea de qué es morir o enfermarse. Después de unos momentos concluí para mí misma de que segurito que el Dr. Taniguchi estaba ‘rayado’, medio loco debe estar el tío, algún tornillo se le debe de haber escapado, ya que sus pensamientos no tenían lógica (aunque sí gracia), pues absolutamente todos los seres vivos, y es más, todo material orgánico en general, termina por gastarse, consumirse, o sea, morirse. Y no me digan que un gato o una planta necesitan ser conscientes de la existencia de la muerte para hacerlo.

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Pensar que la muerte y el sufrimiento son cosas naturales e inevitables de la vida, es solo un modo de convivir con la nefasta idea con resignación y cierto estoicismo;sin embargo, no nos brinda ni un porqué de aquéllos.

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Cuando busco razones que justifiquen la existencia de todo lo malo y dañino para el mundo (y no porque quiera defender su existencia, sino porque, de cólera, quiero encontrar el del porqué coño están allí) acabo encerrada en el mismo círculo vicioso de pensamientos. Por un lado, es sabido que no da mucha gracia que, por ejemplo, todos aparezcamos siendo buenos, tomaditos de la mano, con una sonrisita media cursi y algo monga. Por algo los autores no nos dicen qué pasó después del “y vivieron felices para siempre…” porque en realidad a nadie le entusiasma o le interesa. Como lo diría alguien, “la felicidad es un espectáculo aburrido”. Pues sí. Para que la historia tenga emoción, han de existir los villanos, para que se saboree un triunfo, hay que saber del saborcito amargo de una derrota; para celebrar la belleza de la vida, hay que conocer también sus partecitas grises. Para reconocer y sentir felicidad, también has de haber pasado dolor.

Pero bien es sabido que cuando una la pasa mal, ninguna de esas benditas ideas te sirven. Es más, hasta te dan cólera.

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A veces, cuando algo me duele (y no necesariamente alguna parte del cuerpo) pienso en que ya se pasará, y trato de confiar (lo cual tampoco es fácil) en que la fábula del dolor también trae consigo una lección; que los golpes te marcan, pero también te dejan-implícitamente-enseñanzas que a la larga, templarán tu espíritu y lo harán más fuerte.

3 comentarios:

  1. Lo lei en el diario y luego aquí. Estos son mis comentarios:

    Lo que dice Taniguchi es cierto (no lo he leído) pero por lo que explicas está diciendo que todo problema que tiene la humanidad se remite a la mente… totalmente cierto.

    Sobre la muerte, es real pero en otro nivel de conciencia: el cuerpo muere, nosotros no. Hay que aclarar que nosotros somos vida, no somos cuerpo, y vivimos en este mundo a través del cuerpo… entonces ni el cuerpo es nuestro, es prestado, así, hasta los hijos son de la vida, no nuestros a pesar de que nuestros cuerpos los engendraron, y con mucho gusto.

    La enfermedad existe porque estamos sometidos a las leyes de la materia, pero el que se enferma es el cuerpo, no nosotros. Esto significa que podemos estar bien cuando el cuerpo está enfermo así como estamos mal cuando el cuerpo está en buen estado. Con esta postura, queda la mente como causante de tantos problemas en un individuo saludable que sufre y sufre cada mañana al levantarse porque tiene que hacer cosas que no le gusta hacer.

    Las obligaciones las creo la mente colectiva que en este momento es muy negativa y por eso la humanidad causa sufrimiento sobre ella misma todos los días. Esa mente colectiva acredita al sentido común que no es más que lo considerado normal por las masas, esto es, lo común, y aquello común sale de la manipulación mediática (antes era boca a boca) sobre lo que "debe ser" que está (mal)calificado como correcto. Es un círculo vicioso.

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  2. Los perros mueren, pero están en perfecta conexión con la vida. La mente es lo que nos desconecta de la vida y de la felicidad. Los animales son felices como son a menos que hayan sido traumatizados por algún humano… nosotros también deberíamos vivir, enfermar y morir sin hacernos rollos porque es el cuerpo el que muere y, mientras, vivimos en este mundo material para aprender de la materialidad y sus vibraciones (la materia es energía que se mueve muy lentamente por tanto, es un estado de la energía… nuestro aprendizaje sobre la vida es tan básico que estamos aquí, en este primer grado en la escuela Universal, muy al contrario de como queremos creerlo: "el humano domina a la naturaleza"… falso, porque ni se conoce a sí mismo. Es una afirmación soberbia y sin fundamento porque somos Parte de la naturaleza, no estamos sobre ella).

    Los animales y plantas y demás seres vivos sí son concientes (distinto a conScientes) de la muerte y por ello la aceptan así, no porque "no son racionales". Los inconcientes somos nosotros que tememos a la muerte y tejemos un montón de historias y mentiras alrededor de ella, tanto que nos traumatizamos, que detentamos una superlógica -terrenal- para tratar de explicar y entender, por tanto, controlar, todo lo que nos sucede… y no podemos controlarlo por más que queramos porque es innecesario (como el tiempo: no existe pero basamos nuestras vidas en un reloj).

    Si no se puede aceptar la idea de la muerte es porque la mente colectiva nos envía mensajes de miedo por muchos medios, sutiles casi todos, de que hay que hacer lo posible para seguir aquí, vivos y trabajando por el dinero y cosas materiales, que debemos culparnos por cosas realizadas en el pasado y preocuparnos por lo que vendrá en el futuro… ambas cosas son erradas y producen una humanidad como de la que formamos parte.

    Es "lógico" culparnos y preocuparnos porque todos lo aprueban, eso quiere decir que vivimos de la aprobación ajena, que nos definimos por lo que los demás dicen y hacen que también se definen por como otros viven. Es un círculo vicioso sin inicio -sólo nosotros podemos ponerle fin dentro de nosotros mismos, sin afán de modificar al mundo… primero debemos cambiar por dentro-, es negatividad que produce peleas familiares, líos de callejón, pugnas políticas y territoriales, depredación económica, muerte de plantas y animales y guerras.

    --

    Del párrafo final, estoy totalmente de acuerdo: la palabra "fábula" dice que todo es una ilusión y así es como se define, en verdad, nuestra vida, no en el sentido del diccionario (es algo que se entiende después de mucho leer y pensar en el camino del Amor).

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  3. Como siempre, con ideas saliéndose del denominador común...me gusta.

    Sólo por mencionar, una vez terminé un poema con la sentencia "El alma y el cuerpo que tengo no son los míos; el alma y el cuerpo es lo que he vivido". Lo del cuerpo, creo que se entiende, y respecto al alma, bueno, nació de una mezcla de ideas bastante confusas y desordenadas pero con una raíz en común, que seguro algún día -algún día- trataré de explicarme con más detalle.

    Por lo que has dicho, me parece que piensas que somos , me permito decir-inmortales, o sea, tal como la energía (o la materia): No se crea ni se destruye, sólo sufre transformaciones.

    Si bien estoy de acuerdo con la parte en que el cuerpo no debe dominar la mente (sino al revés) creo que de algún modo estamos irremediablemente condicionados por nuestro cuerpo. A ver, me explico: Imagínate un accidente del tipo que le pasó a Romina(la niña de tres años). Creo que no se puede vivir sintiéndode 'totalmente libre' en un estado así. De poder convivir aceptando la situación , se puede, llegar a sentirse plena y feliz, se puede, pero no tengo dudas de que esto (la condición de tu cuerpo) puede cambiar tus perspectivas y darle un giro a tu modo de ver la vida.

    Una pregunta recurrente de hoy es por qué hay tanto cáncer en el mundo. ¿Será consecuencia del maltrato que le hemos dado a nuestros órganos?¿Será una causa ambiental?¿Será que nuestra mente contaminada de estrés y preocupaciones esté 'cobrándonos' a través de nuestro cuerpo?¿Será por sugestión, y un poquito, de hipocondría?

    Buéh, tampoco tengo idea. Cuando la tenga te aviso. ¿Ya la tienes?

    (...)

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