viernes, 23 de julio de 2010

Conversaciones de Bus

No soy muy amiga de conversar mientras viajo o estoy en un lugar tan público como un bus o micro. No me gusta que la gente se infiltre – no intencionalmente, claro- en tus conversaciones como un oyente más. Cómo me fastidia el que se estén enterando cositas que sólo son para tu interlocutor y tú; de verdad que eso me incomoda y hace que no tenga una plática desinhibida y natural.

Pero viajar en autobús te permite una oportunidad de escuchar alguna conversación interesante (y no es que sea chismosa ah; digo nomás) de enterarte historias nuevas y distintas a las tuyas, de informarte, de aprender. Claro que la mayoría de veces no hay nada qué rescatar, pero con algo de suerte una puede 'ganarse' una charla amena y diferente.

El otro día fuí oyente de estas charlas breves. No tendrá nada de interesante, pero se me antoja escribir y escribir y qué más da: (Para mantener el realismo de la escena, no escatimaré en jergas ni lisuras)

(... Venía de una conversación que yo no pude escuchar)

-Y así pe', brother, ta' cagao' para trabajar así como tarado. Hay chibolos que se alegran o', mil soles les parece bastante ,“ta' bien”, te dicen; pero no saben todo lo que pasas,el frío, las horas fuera de casa, a veces hasta tienes que dormir en el carro; ta' huevón...

-Qué, cuántos fletes te hacías allá?

-No sé, a veces pe’ ponte diez de ida, y tovía’ al regreso te cargabas otros bultos… No, aquí te vas ocho horas manejando y te vienes sin nada… y hay que descargar., ayudar a cargar, te responsabilizas de los paquetes, no, ta’ cagado…

(Silencio)

-¿De dónde eres?

-De Tarma. Tengo mi ‘jerma’ allá, tiene su negocito en una universidad, ya pe’ siquiera alguito se trae; ella al mes se saca sus cuatroscientas lucas…algo, no?. Si la traigo aquí pa’ qué pe’; no va hacer nada; aburriiida va estar. (…) Los dositos nomás somos, no tenemos hijos ni nada…

(Silencio. Ya está claro que el segundo es el más locuaz…)

-Oe’, ese huevón del – no escuché muy bien el nombre- no sabe nada, no?. Uta’ que ni sabe dónde está parado… un bruto es; y gana como mierda…

-Ah…el que sí sabe es el hijo del jefe, ése sí…

-El viejito también sabe… Él dice que antes había sido chofer. Puta que, se hace las listas, las controla, es una bala…ese tío sabe…


El chico que se sentaba a mi lado se levanta, y en reemplazo viene uno con chaleco de lana, una vestimenta formal. A su lado, un tipo de guardapolvo blanco; creo para mí misma que debe de estudiar Biología, Medicina, Farmacia o una de ésas, giro la mirada con discreción y me dispongo a regresar a cerrar los ojos (porque en un micro’ casi siempre duermo de a mentira nomás); se interrumpe el diálogo anterior y ‘paro’ mis orejas a la conversación que sostiene mi compañero de asiento con el que se mantiene parado. Venían conversando , al parecer, y la charla se reanuda:

-Y el fin de semana no las pasamos full trabajos… Nos habíamos ido a la Parada, allí por los montones de basura a recoger moscas…

-Y qué, ¿cuántos se casaron?

-Setescientas. Pucha qué risa dábamos con nuestras bolsitas tratando de atrapar mosquitas… Después la tremenda chamba de clasificarlas… A un lado las verdes, en otro las ‘domésticas’…nada fácil… tovía había que meterlas vivas y asignarle un número a cada una…Con Eduardo las bañábamos y Héctor las llevaba al microscopio a examinar (un término técnico que no recuerdo)… como una semana nos tomó toda esa ‘chamba’.

-¿Y qué les dijeron los ‘profes’?

-Quedamos segundos. El primer trabajo les tocó algo más fácil. El jurado dijo que nos faltó pulir los detalles, pero ya pues, igual me vacilé…

-Jaja, qué payasada…

(Silencio de nuevo)


Estoo…tengo que irme. Ahora me botan de la máquina y ahorita recuerdo qué tenía qué hacer.

1 comentario:

  1. Gracias a este diálogo que escuchaste en el bus, por fin identifico que eres peruana. Te estoy leyendo. Saludos ^_^

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