lunes, 10 de mayo de 2010

A mi mamá

Soy de las personas que vive el presente, no ando añorando mi pasado ni planeando demasiado para mi futuro; fresca y conchudamente, vivo solo el momento. A veces eso ayuda, ya que por ejemplo, no vives con remordimientos ni frustraciones, ni guardando rencores para con nadie; te resulta tan sencillo perdonar y olvidar. Pero por otro lado, también aquélla condenable actitud puede hacerte una persona un tanto insensible, fría, ingrata, desagradecida. Ése es mi caso.

Desde los casi siete años, la distancia entre mi mamá y yo ha sido demasiado grande. Mi mamá no estuvo para cuando salí en esa Miss Primavera de mi segundo de primaria. Tampoco para todas las chocolatatas de fin de año. No estuvimos juntas para las navidades, ni las celebraciones de mis cumpleaños. No me vio bailar en todas las festidanzas de la Secundaria, ni estuvo cerca en mi primera menstruación. No la vi contentarse con mis triunfos, ni levantarme el ánimo para cuando algo me salía mal. No pudo llevarme al doctor en esa noche que me dio una infección estomacal, ni abrazarme todas las noches cuando tenía pesadillas. No tuve la oportunidad de hacerla renegar por negarme a comer esos quesitos que tanto odio. NI tuve la oportunidad de contarle sobre aquél chico que tanto me gustaba. No pude decirle “te quiero” por mi cuenta cuando hablábamos por teléfono. No le llegué a entregar ese corazón con esa ‘poesía’ que hice de niña. Sin embargo, estoy segura que ella quiso, como yo, estar conmigo para todo esto.

Dicen que la distancia y el tiempo le hacen al amor lo mismo que el aire al fuego: cuando es débil, lo apaga, si es lo otro, ustedes ya saben, crece más.


Quizás por allí se atrevan a juzgar lo que pasó conmigo.

Pero no. Por las líneas de atrás podría pensarse que guardo algún reproche, algún enojo y resentimiento camuflado, una pena no disuelta, pero no.

Cuando pienso en mi mamá, pienso en todas las veces que la acompañaba al Mercado Central. La veo luchadora, siempre creativa, ingeniosa, vendiendo hasta las piedras para llevarnos un plato a la mesa que a veces me resistía a comer. Cuando pienso en mi mamá, pienso en todas las muñecas de trapo que vendía, los buzos que cosía, las carteras, las mochilas, las papas a s/0.50 el kilo en la puerta de la casa; la encuentro ofreciendo las esponjitas de lavar en el mercado, las rosas artificiales aprovechando el Día de la Madre, los chizitos que distribuía, o vendiendo esos rollos de papel higiénico. La recuerdo así, chambeando infatigable.

Cuando pienso en mi mamá, pienso en el extracto de zanahoria, en los correteos para que tome el ‘quaker’, en los gritos a mi papá para que despierte (que ojeroso y holgazán, nunca se levantaba solo), los cuentos en la noche, las adivinanzas de las mañanas, en aquél momento más triste que recuerdo que pasé con ella, que fue la vez en que se cayó y cojeando para tomar un bus, nadie nos quería recoger (acaso pensaban que subía una señora con su hijita de cinco años a pedir limosna?, acaso nos creían pordioseras? , o qué rayos ah!!?)

Cuando pienso en mi mamá, la encuentro en el conteo de las monedas luego de brindar el servicio de combi’, donde ella hacía de cobradora; en las interminables conversaciones donde ella era la parlanchina, en sus escapadas a la Iglesia (cualquiera que sea) donde ella me llevaba de la mano,y en los anticuchos con choncholí que nos comíamos juntas (cortesía de papá).

Cuando pienso en mi mamá, pienso en la gente que me preguntaba si la extrañaba (y la que sola se respondía que sí, que en ningún sitio iba a ser igual, pero todo en lo que yo pensaba es “no sé”). Pienso en la mala sensación que me dejaban algunos : “pobrecitos, no viven con sus padres”. Pienso en todos los momentos que no la extrañaba cuando supuestamente la debía de extrañar.

Cuando pienso en mi mamá, pienso en todas las cartas que hace poco descubrí en un maletín viejo, en donde entre otras cosas, se deja ver a grandes rasgos toda la preocupación que en la distancia, siempre tuvo para con nosotros; en todos los sacrificios que realizó secretamente, en los sueños que tuvo, en el perdón que alguna vez pidió, en la alegría que alguna vez le di sin saber.

Cuando pienso en ti ma’, pienso en todo lo que nos quieres, y en todo el querer que me falta darte. Pienso en todo lo que hemos vivido, y en la vida que nos resta recorrer.

Y para terminar, cuando pienso en ti, ma’, pienso en un ángel que, a pesar de las millas de distancia, aún se esfuerza por protegernos a pesar de lo manganzones que ya somos, y que un día, por sorpresa, y sin querer, descubrieron que había alguien, quien, silenciosa y subterráneamente, nos daba amor.

*Para los interesados, en la barra del buscador de Youtube pueden colocar “buscandoeltitanic” (ésa es mi cuenta allí) y échenle un clic al hipervínculo: “A mi mami”. Se lo dediqué a mi madre a propósito de su cumpleaños.


9 comentarios:

  1. Aunque me meta en tu posteo, no puedo evitar expresarme después de leer esto.

    Lo que sigue, personal, es lo que leo entre líneas. No lo escribo para encararte ni para pavonearme de que sé algo que los demás no; todo lo contrario: si lo escribo, es con franqueza y de forma directa porque puedes ahondar en ti misma y resarcir todo resquicio de negatividad que puedas tener para empezar a vivir tu vida y disfrutar sin necesidad del pasado ni del futuro y, también, sin necesidad de los demás.

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  2. De esta forma -sin juzgar pero sí opinando-, comento que sí hay rencor porque tu mamá no estuvo todas esas ocasiones contigo pero no hay ira en ti, y eso es bueno. Hay rencor porque lo que dices, lo haces con mucha tristeza, gran nostalgia por algo que sientes que perdiste pero que no tuviste y, justo por eso, por no haberlo tenido, sientes que pasó el momento y se perdió la oportunidad de disfrutar la compañía de tu mamá cuando necesitabas una imagen formadora.

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  3. En la siguiente etapa hablas de todo lo bueno que fue tu mamá, la luchadora e infatigable… date cuenta, con una autocrítica, que la añoras y la endiosas: es dicotomía creada por los medios, el idealismo sobre la familia que la sociedad occidental nos obliga a creer y enseñar tal que hoy nos trasciende como humanidad, como si estuviera en nuestros genes. Es mentira.

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  4. He pasado por una autolimpieza similar a la que describo y que he escrito en otros comentarios y posteos en mis blogs. Está en nosotros criticar -de forma constructiva- sin juzgar, todo lo que hemos hecho por imitación, todo lo mal aprendido después de identificado y deshacernos de esos sacos pesados que nos inmovilizan emocionalmente y no nos dejan avanzar espiritualmente.

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  5. Además, no te califiques como ingrata porque tu mamá hizo todo por ti sin esperar algo a cambio, ni las gracias (asumo que lo hizo con Amor verdadero). No es obligación tuya dar las gracias, ella te trajo a este mundo, ella lo hizo porque quiso, es decir, por voluntad, con Amor, por tanto te da todo sin esperar… tal vez es la razón por la que está lejos, hoy, para seguir dando sin esperar, y por eso no debes calificarte -ni dejar que nadie te etiquete- como ingrata o algo semejante (el que espera algo de retorno, aunque sean las gracias, no da con Amor).

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  6. Vi tu cuenta en Youtube… (Varios vídeos han sido bloqueados por alguna razón… derechos de autor, supuestos).

    Aprecio el que compartas con todos (y conmigo) lo personal de tu vida que llenas con mucho sentir. Es loable que seas capaz de sacar todo eso de tu interior y lo des al Universo; es algo que pocos, en esta atribulada humanidad, pueden hacer.

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  7. El video lo hice cuando cuando era otro mi modo de sentir, incluso otro mi modo de pensar (suelo cambiar demasiado rápido) pero sí, creo que en esencia, sigo siendo así, defecto o no, siempre compartiendo un poco más de lo que debo, quizá exponiéndome a veces, pero haciéndolo igual.

    Es parte de mi forma de ser.

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  8. Este post me hizo llorar. Y justo llega mi mama pero ni me voi ni nada, se metio al banho de frente... esque vivimos juntas pero durante todo el dia estamos separadas asi que es como si no nos conocieramos. Pero me haz abierto los ojos [otra vez] Gracias :D..
    posdata; tambien se lo que se siente cuando alguien dice POBRESITA NO CRECIO CON SU [en mi caso] PAPA

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  9. Mmmm, no sé cómo serça tu situación, pero ojalá que esa relación que tienes con tu madre mejore. Lo básico siempre, siempre, será la comunicación. Bueno, qué puedo decir...

    Thanks por compartir un poquito sobre ti =)

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