miércoles, 12 de mayo de 2010

El Fin del Mundo


Estoy cansada de escuchar, una, diez, centenares, miles, millones de veces la misma cosa: “El mundo se está acabando. Comienza el Fin de la Humanidad”. A ver, a ver, cálmate chico. ¿Quién te dijo que así será el final?.” No, que las noticias lo dicen, que la predicción maya nunca se equivoca, que está escrito en la mismísima Biblia, no te das cuenta?, todos estos desastres son las señales del comienzo del fin”. Vaya, vaya.

Ok. De una cosa soy consciente: Los glaciares se descongelan, la capa de ozono está notablemente dañada, cada vez es más común ver a alguien con cáncer. Pero, vamos, tan mal no está el mundo, al menos como yo lo veo. Esto de la igualdad de género, raza, nacionalidad, etc, se está extendiendo por el mundo, a pasitos lentos o no, pero estamos avanzando. También ya ha pasado mucho desde de la Segunda Guerra, y al parecer, estamos bien lejos de la Tercera, y eso no es pura casualidad, mira que los seres humanos idiotas idiotas tampoco somos, y poco a poco nos hemos dado cuenta que cooperando, el Mundo va mejor. Estamos aprendiendo de los errores del pasado, pues.

“Vaya, qué chiquita más ingenua es la que escribe aquí. Se nota que no ve las noticias, que no vive en este mundo. Pobre, no sabe lo que es sufrir.”

Sí, lo sé. No estoy informada, prácticamente vivo en una cápsula. Pero me basta un poquito de razonamiento y sentido común, y el natural optimismo- ingenuo o no- que suele emerger en mí, para darme cuenta que, el Mundo todavía tiene para rato, y que apostaría a que Dios, o como se llame esa ‘fuerza creadora’, está de acuerdo conmigo. Si no, que me parta un rayo antes que estas líneas lleguen a ser colgadas en Patydrómeda.


Quizá las películas “2012”, “Presagio”, “El Día Después de Mañana”, y toda esa tira de películas americanas en las que siempre alguien pretende hacerse el héroe y en la que siempre alguna fuerza (del agua, del fuego o del aire) se termina arrasando con nuestro planeta , esté alimentando en nosotros ese temor apocalíptico que vive intrincado dentro de nosotros. Quizá vivamos con el temor a flor de piel de que las ‘señales’ tan cantada por profetas, pastores y las mismísimas Escrituras, están empezando a aparecer a través de las noticias en nuestros ojos. Quizá vivimos en la constante amenaza de algunos, en esos mensajes casi subliminales que te dicen “pórtate bien o sino te vendrá un castigo”. No lo sé.

Pero si de algo estoy convencida, es que me llega altamente todas las predicciones proféticas, los horóscopos, las visiones de algunos ‘iluminados’. Creo que hay muchas generaciones más por venir, cada una mejor que la anterior. Creo que los humanos nos haremos cada vez más humanos. Creo que con el tiempo, esta Tierra que ahora pisamos, será el Paraíso prometido, ese paraíso en lo que algunos creen. Creo en que no existe el infierno. Creo en un Mundo mejor.

Por ello, no tengo nada qué temer. Creo que esta vida es todo lo que tenemos. Que debo procurar amar, ser feliz sin fastidiar a nadie, sin hacerle mal a nadie. Que debo tomar del Mundo solo lo suficiente para alegrar mi corazón, tratando de alegrárselo también a alguien. Que debo de acumular mi memoria de gratos recuerdos, de llevar un ánimo saludable. Que de cada experiencia desagradable, de cada dolor, de cada sufrimiento, debo tomar solo lo aprendido, esa esencia que nutre y te llena, pero nunca los recuerdos de la angustia y la opresión. Sé que debo dejar alguna huella para no morir, y que lo único que he de llevar de este mundo, es la felicidad que logré arrebatarle a la vida, un corazón tranquilo que ha sonreído.

Creo que no debo dejar deudas pendientes. Que debo hacerle saber en vida- del modo que fuese- a cada persona que quiero, que la quiero. Que debo vivir tratando de alcanzar algún sueño. Y que debo morir con alguno no alcanzado.

Por todo esto, si en verdad llegase el Fin del Mundo, si tal evento finalmente fuese posible, estoy aquí, dándole cara a tal día. Pero mientras, seguiré contemplando a los demás,con esas interminables subastas de fechas, de quién da más, como se animó a decir un amigo: “¿por cuánto tiempo seguirán adivinando hasta que al fin les ligue la fecha real?”.

[Un detalle, solo por mencionar: ¿Alguien se ha dado cuenta de lo curioso que es el número de “elegidos” que aparece en el libro Apocalipsis de la Biblia? Se trata de nada menos que el 144000, que no es otra cosa que (1x2x3x4x5)2 que en notación matemática es el factorial de cinco- quien a su vez es un número primo- elevado al cuadrado; así: 5!2. ]


1 comentario:

  1. EL MUNDO NO SE ACABARÁ (AUNQUE SOMOS TAN SOBERBIOS QUE CREEMOS QUE VAMOS A ARRUINAR UN PLANETA... SÓLO SU SUPERFICIE HEMOS RASGUÑADO). NOS ESTAMOS ACABANDO NOSOTROS MISMOS Y LO QUE DESAPARECERÁ SERÁ LA SOCIEDAD COMO LA CONOCEMOS... YA ES TIEMPO DE UN CAMBIO PARA DESEMBARAZARNOS DE TANTAS COSAS MALAS QUE TENEMOS EN NUESTROS CORAZONES.

    ResponderEliminar