martes, 18 de mayo de 2010

Ay, el amor, el amor

Qué cosas más tontas (y lindas) las que una se pone a hacer cuando está enamorada. Nunca me había puesto a pensarlo seriamente.

Ayer, cogí mi frasco de champú y el del acondicionador. Humedecí mi cabello de sesenta y tres centímetros, y vacié sobre él el PANTENE y luego el BONABELL. Tomé la toalla, la enrollé en mi cabeza, limpié el baño, me saqué la toalla y cogí el peine: Terminé por demorar unos cincuenta minutos.

No es broma, pero mi costumbre es no peinarme. El apuro, la flojera, las insistencias de mi hermano o mi tía por querer entrar al baño, etc, siempre confabulan contra mí y hacen que opte, sin que yo lo desee, a que tome una liga, la enrolle alrededor del bulto de cabello que formo en la muñeca, me coloque el sujetador a la altura de la nuca ,y ya. No me hago tantas vainas, si al fin y al cabo, pienso, el viento que viene de una ventana abierta del microbús en el que viajo ( mientras yo duermo muy tranquila con el prendedor de cabello en la mano y éste( mi cabello) enrollando mi cuello como si fuera mi bufanda)siempre termina por arruinar todo el trabajo que empeñosamente una se toma a realizar toda la mañana. No manches pues.

Sin embargo, ayer, casi con el mismo esmero con que un perro se rasca las pulgas, me encontraba yo, alisándome el rebelde cabello crespo que heredé de mamá. Ya cuando la cabeza y el brazo me dolían, reparé con que en la pequeña batea en la que había depositado, una a una, todos los cabellos que se me desprendían, había hecho una bola de pelos con la que sobrado me hacía una escobilla para lustrar zapatos. Qué miedo.

Con pena y asombro, retiré la peluca de la tinita, mientras pensaba en cuánta razón tienen mis tías cuando dicen que ya es hora que me corte el cabello, que “qué cosa es esa cosa que cuelgas, ya parece cola de caballo”, o la burlona frase aprovechando mi baja estatura: “está más grande que tú”. Pero ellas no saben cuál es la principal razón que tengo detrás para insistir en dejármelo así como está, que es una razón que va más allá de que es signo de feminidad, o del simple hecho de sentir lástima por cortarme algo que me tomó más de tres años en estar como está.




La razón es que al parecer, a él le gusta uno “largo y ligeramente ondeado” , y pos yo estoy enamorada de él, y pos, verás tú las cosas más tontas de las que he sido capaz de hacer por él.

La misma huachafa de hace algunos años, a la que no le importaba qué tal se veía, ni qué bobadas los chicos comentaran acerca de ello, ahora tiene cuidado con la ropa que se va a poner. La misma chiquita desarreglada, ahora coloca en la barra del buscador Google cosas como “depilación de cejas”, “cómo bajar seis kilos en cuatro semanas”, “cabello saludable” y etc etc. La misma niña que antes mantenía su amor platónico entre los más estrictos secretos, ahora lo nombra, lo llama, le hace señales, busca llamar su atención, le dedica cientos de cientos de relatos y poemas que algunas veces hace públicos; lo acecha, desesperada. La mismísima Paty al que no le importaba las cuentas de correo, las redes sociales, ahora corre desesperada, como loca, a revisar si por obra y gracia del Espíritu Santo, aparece algún mensajito del fulanito que le reactive los más hondos y sofisticados circuitos del corazón.

Ahora que está enamorada, comienza a despertar la otra mujer que en ella dormía. La mujer que quiere verse regia, linda, bonita, maravillosa. Esa mujer que antes, ningún otro chico, pudo despertar.


2 comentarios:

  1. Algo asi me pasa... no me arreglo para nada cuando me da flojera. y cuando tengo ganas, pues al final termino haciendo una huachafada -.- pero igual So~ar no cuesta nada :D asi que seguire intentando llamar su atencion [aunque no se como y estoy que pido consejos a medio mundo..]

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  2. Jajaja, me alegra que de algún modo te sientas ideantificada! Bueno, si algo te puedo decir, es que lo mejor que podemos hacer es sentirnos bien con nosotras mismas, pues lo otro se proyecta. Si tienes un buen concepto de ti fácil que eso se lo transmites también a los demás...en fin,son cosillas que descubres con el tiempo.

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