domingo, 4 de diciembre de 2016

"La mejor manera de predecir el futuro es creándolo"

En el post anterior nos habíamos concentrado estrictamente en dos metas. La primera es que iba a organizar mejor mi horario de freelancer. En efecto, no lo he hecho. Lo hago de lunes a viernes, incluso domingo, y procrastino de forma terrible. Aún no sigo un horario, y definitivamente necesito fijarme plazos y metas para monitorear mejor mis progresos.

Lo de los viernes haciendo el tuto de Sling, tampoco lo he seguido, pero quizá también porque ha coincidido en algunos casos (un par de casos) con reunión de chamba o asistir a un evento entre semana. De todos modos: excusas, excusas.

Seguimos con el plan, entonces. Ah, algo que sí he seguido, es salir a trotar todos los días, durante media hora. Sticker de carita feliz para mí. 

También estoy preparando nuevos platillos en la cocina. Hace hará un par de domingos preparé makis, y la semana pasada hicimos ceviche.

Estoy siguiendo el curso Aprender a Aprender de Coursera. Hace 3 semanas.

Mañana exponemos en el Tech.

*El título lo leí en la pirámide que está dentro de La Agraria.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Metas: Noviembre

Ángel en su blog suele hacer una revisión de su vida cada 3 meses. A mí me pareció buena idea así que haré lo propio. Lo voy a hacer cada mes.

Antes que nada: Actualizaciones

A finales del 2014 y a principios del 2015 hice dos cambios en mi vida que repercutieron de manera positiva: Me mudé, y abandoné mis estudios formales. Desde entonces he experimentado libertades que me han hecho crecer muchísimo y he aprendido montones de cosas, las cuales no me imagino haberlas aprendido si han haber realizado ese par de cambios. Así que agradezco a la vida y me apapacho a mí misma por eso. 

Hace un par de meses experimenté algo que a mí me pareció como el encuentro con mi propósito de vida. No sé si lo fue, aún ahora dudo, así que si dudo, supongo que no lo fue. Sin embargo, pienso que ello sí fue una especie de "singularidad" en mi vida, ya que diríase que desde entonces he aprendido una diversidad de cosas en distintos campos, algo que no recuerdo haber tenido antes. También, es como si hubiera abierto nuevos ojos ante la vida. Estoy mucho más curiosa ante las cosas que antes, viendo todo como con los ojos de un niño. 

Actualmente continúo con mi trabajo en calidad de freelance. Esto me ha dado mucho tiempo a solas, lo cual me ha llevado a mucho más tiempo para reflexionar, lo cual me ha llevado a una búsqueda espiritual, que es donde estoy.

Primero: Aspiraciones, en desorden

1.Tengo que aprender inglés. Aprendiendo inglés se me abrirá un mundo de posibilidades y oportunidades frente a mí, que ya mismo me doy cuenta de lo que me pierdo al solo saber español. 
2.Viajar a otro país. Tentativamente ese otro país sería Japón, que sería el primer país al que viajaría.
3.Adquirir una dieta vegana. 
4.Ejercicios
5.Crecer en programación

Me doy cuenta que no estoy haciendo nada significativo para el cumplimiento de esas aspiraciones. Justamente por eso voy a armar un plan. 

1. Aprender inglés
Me dije que lo aprendería leyendo tutoriales de programación en inglés, que en cierta manera es lo que hago, a veces. Dedicar 30min diarios, durante 5 días a la semanas, a leer un tema de mi interés, en inglés, creo que no estaría mal. 
2. Viajar a Japón
Hay 5 maneras de hacerlo. La primera es muy fácil y podría hacerlo ya mismo. Ir a trabajar en fábrica. No me gusta la idea porque de alguna manera me estancaría en el tiempo, además que dedicaría muchas horas de mi día a algo que no me haría crecer en lo que me interesa crecer. Estimo que en 2 meses ya estaría inconforme, y buscando cambiar la situación. Lo cual podría ser positivo, porque quizá me obligaría a estudiar el idioma con rapidez. Pero vamos, no es la única manera que tengo.
La segunda es ir becada, lo cual implica participar con mucha más frecuencia en las actividades de la colonia. Un tiempo empecé a hacer eso, pero recuerdo que lo dejé porque decidí dedicar más tiempo a la programación. No es una mala alternativa de todos modos. Lo que tendría que hacer, es mudarme cerca de Jesús María, lo cual se convertiría en una posibilidad si lo converso. El cambio, eso sí, me llevaría a cambiar el entorno, lo cual me llevaría a cambiar un poco de cómo sería yo. Me lo tengo que pensar bien. Aún así, no es algo que se daría ya mismo, y estimo que la oportunidad de viajar se daría de aquí a un par de años, como mínimo.
La tercera, es ir por negocios. Mi idea es convertirme un puente de importaciones y exportaciones entre Perú y Japón, pero esta alternativa creo que implica alejarme de la programación y dedicarme a estos negocios. No se me ocurre una manera de hacerlo mediante la programación. 
La cuarta, es por mis propios medios. Juntar unos 3mil dólares y vivir solo un mes. Lo que no me gusta es que es solo un mes, cuando mi meta es respirar la cultura, vivir allá por lo menos seis meses. Sin embargo, creo que es la posibilidad más fuerte de las 5.
La quinta, es aprender japonés y hacer desarrollo web allá (espera, y si aprendo inglés?)  Esta manera es la más complicada de todas, y se necesita de mucha perseverancia y paciencia para hacerlo así.

Bueno, me gusta la 5, lo cual implica el cumplimiento de la meta 1.

3. Adquirir una dieta vegana
¿Por qué no tengo una dieta vegana, ahora? Por dos razones. Aún no estoy del todo segura que no corro un riesgo de salud al adquirir este tipo de dieta. Creo que la alternativa más próxima es la vegetariana. La segunda razón, es que no me preparo mi propia comida, y tendría que empezar a hacerlo, si es que verdad quiero cumplir con esto. Pero ciertamente no tengo esto como una prioridad frente a las cinco.

4. Ejercicios
Esto es cuestión de hábitos nada más. 

5. Crecer en programación
Estoy aprendiendo Phoenix y en mi chamba aprendiendo Nodejs. Pedrito me está enseñando React.

Enfocándome en unas cuántas

Okey, me olvidaré del viaje a Japón, de los ejercicios y de la dieta vegana (en realidad creo se relacionan mutuamente, las cinco) y me quedaré con la programación, y el inglés.

Acciones: Noviembre

-Seguir y replicar el tutorial El clon de Slack. Día: Todo el viernes
-10 horas de trabajo freelance continuo de lunes a jueves

Mañana es la amanecida de desarrollo. El 30 expondremos en el Wit Meetup.

viernes, 28 de octubre de 2016

Four

No sabes cuándo será la última vez que verás a una persona. Al menos ni la ciencia puede.

domingo, 2 de octubre de 2016

Mente científica

Posteado en Facebook

Tengo una formación matemática y como resultado de esa formación, una de las cosas que se adherió a mí fue el hábito de analizar y tratar de probar todo lo que se pueda. Uno de los ideales que perseguimos (los matemáticos) es la verdad, y para demostrar que efectivamente algo es verdadero, lo hacemos a través de pruebas, siempre buscado ser lo más rigurosos posibles en nuestro razonamiento.

Algunas mentes con este perfil, suelen tener la tendencia de cuestionarlo todo. Bueno, yo tengo más o menos esa tendencia, pero en mi caso, no he sabido usar muy bien este hábito. En qué sentido? Te lo voy a contar porque a lo mejor te pasa a ti, y quizá puedas sacar algo en limpio de mi experiencia.

Has visto los vídeos y mensajes motivacionales? No solo vídeos, también libros de autoayuda, memes de internet, etc. Bueno, te voy a dar un ejemplo. "No te compares, porque siempre habrá alguien peor o mejor que tú en cualquier cosa", lo he escuchado algunas veces. Mi mente inmediatamente me lleva a decir: No es cierto. Si la comparación que se está haciendo es en base a algo que se puede cuantificar, no lo es. Cómo así? El mundo tiene un número finito de personas, así que por la hipótesis que hemos asumido al principio, significa que siempre hay uno que es peor o igual que todos, y otro que es mejor o igual que todos. Por lo tanto, esa frase no es verdad. Sin embargo, es cierto que "casi siempre habrá alguien peor o mejor que tú en algo" (más estrictamente, peor igual, mejor igual)

Esto es sólo una pequeña muestra, porque en realidad llevo esta costumbre en mi día a día. Cuando alguien afirma con mucha seguridad y certeza algo, es casi inevitable que mi mente empiece a imaginar todos los escenarios en que eso no es posible, y si fuera cierto, analizo qué variables están involucradas, o más aún, tengo muchísima curiosidad por saber cuál es la lógica que esta persona ha seguido para afirmar algo tan categóricamente. Y generalmente, tengo el presentimiento de que no la tiene (en teoría muchas cosas podrían probarse, pero en la práctica, intentar hacerlo podría ser una tarea titánica que llevaría muchísimo tiempo, y no sé si valdría la pena el esfuerzo)

Sin embargo, eso no es importante. A lo que quería llegar es que frases como "Si él puede, yo también", las cuatro leyes espirituales de la India, en fin, si bien son frases de las que yo era consciente de que adoptándolas como verdad quizá iba a estar mejor, no las terminada de adoptar nunca porque no podía probarme a mí misma que realmente éstas eran ciertas. Hasta que un día decidí que le iba a bajar las revoluciones a mi hábito de analizar las cosas y creería en todo aquello que intuitivamente sabía que me iba a hacer bien o feliz. Aún cuando no estuviera segura de si es cierto o no. Ya veré después. En otras palabras, antepuse mi felicidad al ideal de siempre buscar la verdad.

Esto me llevó a expandir mi visión. Así que hoy, gracias a esa decisión, soy más feliz. Ojo, no significa que adopte sin cuestionamientos todo lo que lea o me digan, en lo absoluto. Significa que al no tener una visión exclusivamente mental de las cosas, puedo darme cuenta de cosas que antes no veía por estar tan concentrada en analizarlo todo a nivel mental. Así es como estoy empezando a desarrollar más empatía, tolerancia, humildad y otras muchas cosas que me resultaban difíciles de desarrollar al verlo todo desde un plano exclusivamente mental. Por los vídeos que estoy viendo de Dada Japamantra, deduzco que esa parte es el ser.

PD: Sobre la frase. Está bien no compararse. Cuando una se compara, tiende a desarrollarse solo hasta haber superado a ese grupo de personas con quien se ha comparado. Y generalmente estas comparaciones vienen del ego. Eso de "compite contigo mismo" es una creencia que veo muy saludable, porque una no le pone techo a su desarrollo. Además, si tu motivación constante es competir contigo misma, no dependes de nadie, y eso es tener libertad. Más aún, si tu motivación es sacar lo mejor de ti para poder servir mejor a los demás o inspirar a otros a sacar lo mejor de sí mismos, buenísimo.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Recordatorio

No sé si es la naturaleza humana, pero en mi caso, no me conformo.

Donde estoy ahora, es algo que había buscado desde el año pasado. Lo he conseguido bastante rápido.

-Trabajo en una startup.
-Hago desarrollo web, y trabajo por una causa que me interesa
-Tengo independencia de horario
-Trabajo desde casa
-Mi jefe es adorable
-Estoy rodeada de bondad

A valorarlo y cuidarlo, antes de dar el siguiente salto.

jueves, 18 de agosto de 2016

Nuevas Metas 2016

Ya que he alcanzado varios niveles de libertad, pues ahora me toca seguir escalando.

Como mi objetivo constante en la vida es estar bien y sentirme bien, esto empieza por el tema de la salud. La salud está muy ligada a tener buenos hábitos (y conocimiento) y estos hábitos están relacionados a libertad de tiempo, y esto a veces, al dinero. Aquí va los hábitos de salud:

-Ejercicio diario y temprano
-Buena alimentación

Estos temas están muy relacionados con la disciplina intrínseca, aquella que tengo que cultivar.

Lo segundo, y estoy en esa búsqueda, es la de encontrar o construir mi identidad, y luego de ello, mi propósito de vida. No quise sonar tan profunda, pero no encontré manera de decirlo de otro modo.

El siguiente grado de libertad tiene que ver con descubrir la motivación intrínsica. El resto viene por añadidura.

sábado, 30 de julio de 2016

Soy Feliz

Últimamente mis entradas están escritas en un tono muy "happy" y sé que me puedes llegar a odiar por eso, si es que no lo haces desde ya, pero ya te conté antes por qué lo hago. Me estoy entrenando para ser optimista siempre. Yo aún no tengo desarrollado el sentido del humor, me falta ingenio y creatividad para ello, así que de mientritas, me voy preparando en lo que sí está más cerca de mis manos: verle siempre la cara positiva a las cosas. No es difícil, eh. Ahora, estoy suponiendo que me vas a llegar a odiar, por una razón: Ya sé cómo se siente una cuando tú no la estás pasando bien y lees o te enteras de alguien gritando a los cuatro vientos lo bien que le trata la vida. Pues claro que te entiendo. A mí me pasa. Dentro de mí no digo: "ay, qué bueno por él". No. Mi voz interior dice: "Y por qué no se calla?". Así que, digamos que más o menos empatizo contigo. Pero ya te estoy diciendo por qué lo hago.

Muy bien, ya que nos pusimos de acuerdo en eso, te paso a contar el por qué del título. Ayer le pregunté a un amigo, no recuerdo ya de qué iba a la conversación, pero le dije: "Eres feliz?". Él me respondió, y luego de eso, como es natural, me devolvió la pregunta. Inicialmente le dije que no era feliz, pero tampoco infeliz, y en ese momento, recordé que esa misma respuesta la había dicho antes, varias veces (ya sea a distintas personas, o a mí misma) y entonces, como un haz de luz, vino a mí una revelación, que no es tan revelación, ya, porque es algo que seguro que has escuchado cientos de veces: que hay que ser feliz ahora y no esperar para después, que hay que valorar lo que tenemos, y etcétera, etcétera. Así que, finalmente, terminé cambiando mi respuesta: Soy feliz.

Tengo trabajo pendiente por hacer, pero hoy, siendo las 20:41 de un sábado, me apetece contarte una historia desde sus inicios, bueno, no tan inicios, porque me tomaría demasiado tiempo, pero sí del tiempo más importante. Trata un poco de lo que soy.

No recuerdo qué cosas ocupaban mi mente entres mis 5 y 11 años, pero sí te puedo decir que desde los 7, por lo menos, me esmeré muchísimo en la escuela y por recibir reconocimiento. Así que trataba de que mi comportamiento complaciera a mis tías y me esforzaba en ser buena alumna y buena chica. Ese empeño mío por agradar a los demás, me llevó a ponerle mucha atención a los estudios, la misma que me llevó a desarrollar un interés por las asignaturas académicas, en particular por las ciencias. Una de mis tías, con quienes viví desde los 7 hasta los 21, tenía una suscripción en un periódico, y no recuerdo desde qué edad cogí el hábito de hojearlo todos los días. Hasta que llegó El Día.

Me sé la fecha exacta, porque aquélla, fue un hito en mi vida. Yo tenía 11 años. En una de las secciones del periódico, contaban acerca de la historia de un niño que había ingresado a la universidad. Cuando terminé de leer aquella crónica, sentí una emoción en el corazón. Nunca antes había sentido nada igual. Y como Raj (el personaje de TBBT) ya alucinaba que de grande me casaría con ese niño y todo el cuento de hadas ése xD No te voy a contar mucho de aquéllo porque ya te la he contado varias veces, pero sí te puedo decir, que él, ese niño, ese chico que fue después, se convirtió mi persona favorita en el mundo. Antes no había día en que no pensara en él. Al menos ahora creo que he reducido la frecuencia a veces por semana.

Hace un tiempo cortamos toda comunicación, decidimos que era lo mejor. Hubo épocas en que lo stalkeaba bien feo. Bueno, no tan feo, pero sí de una forma no tan saludable. Aunque pensando, que stalkeo es saludable? En fin, el hecho es que lo estoy superando, y una prueba de ello es que cada vez pienso menos en él. Lo estoy poniendo en esta historia porque es una de las personas más importantes e influyentes de mi vida. Y a pesar que nunca lo conocí, no puedo estar más que agradecida con él. Cuando pienso en mis "momentos felices", mi mente de forma automática evoca su recuerdo.

Fuera del amor y las emociones románticas, mi pubertad transcurrió entre el colegio, ayudar en las tareas de la casa y mis ratos libres. Lo que ocupaba en mis ratos libres, creo yo, es lo que más me define. Tuve la suerte de crecer "rodeada de libros" y un solo televisor. Como mi tía ejercía toda autoridad sobre el aparato, creo que fue una inclinación natural el que yo empezara a ocupar mi tiempo libre investigando entre esos libros. Al principio, me atraía todo lo que fuera conocimiento, así que empecé a leer desde cuentos hasta libros que estuvieran relacionados a electrónica, psicología, filosofía o religión. Empecé a descartar todas las disciplinas en las que tuviera que memorizar fórmulas y nombres, así que comencé a centrarme sólo en matemáticas, psicología (especialmente en el campo de las enfermedades mentales) y filosofía. La escritura siempre estuvo presente desde mis 13 años, ya que era una herramienta indispensable para comunicar todo lo que sentía y pensaba. Desde pequeña sentí que no conectaba con nadie, mis amistades no eran lo suficientemente profundas para mi gusto, y fue el niño de la historia anterior, el primer ser humano con el que sentí que "realmente me podía entender". Como hecho de mi misma esencia, si me entiendes. Pero no nos desviemos. Hay algo que te tengo que contar. Si bien mi entusiasmo por conocer y descubrir estaban impulsados por mi curiosidad, creo yo que había una razón más poderosa detrás de ello: recibir el reconocimiento. Mientras estudiaba, no podía evitar soñar con descubrir un nuevo conocimiento que "lo cambiara todo", o una fórmula por la cual sería reconocida. Por eso me gustaba leer biografías de personajes que cambiaron el mundo. Yo quería ser uno de ellos. Algún día, pensaba, mi cara también estaría en uno de esos folletos.

Cuando descubrí que el mundo de lo académico era lo mío, y cuando ya sabía muy bien sobre qué temas estaba interesada (porque en cada área, tenía temas muy puntuales. En el campo de la filosofía, me interesaba los temas del ser, el sentido de la vida, la muerte, ; en la Psicología, las enfermedades mentales, los pensamientos, la inteligencia, las emociones, y en Matemáticas, la Teoría de Números) comencé a renegar profundamente del colegio. Sentí que el colegio me estaba quitando tiempo para seguir investigando sobre lo que verdaderamente me interesaba y tenía curiosidad. Sufría cuando pasaba muchísimas horas ayudando a mi tía en la panadería, preparando las actividades de la Iglesia, en fin, para resumírtelo, sufría por tener una curiosidad infinita en el pecho, y desperdiciar mi tiempo de vida en cosas que no me gustaban. En ese entonces, no tenía la madurez para sobrellevar de manera más tranquila y sabia esa situación. Así que renegaba muchísimo, por dentro. Renegaba de la educación que recibía. Y renegaba por todo lo que me mandaban a hacer en casa.

Así que nada me hizo más feliz que el día en que terminé la secundaria e ingresé a la universidad. Sentí que al fin tendría libertad y podría saciar toda esta curiosidad y deseo de descubrir. Y todo andaba bien. Hasta que en un momento, no sé exactamente cuándo, la llama se apagó. Creo que tengo algunos indicios de las razones. Una de las cosas que me di cuenta, es que yo no era tan inteligente como pensaba, y ahora tendría que esforzarme mucho más. Otra de las cosas, es que habían temas de matemáticas con las cuales no conectaba pero que igualmente tenía que estudiar para "aprobar". Comencé a estudiar para aprobar y no porque me gustara, pero en ese entonces no me estaba dando cuenta. En realidad, no me estaba dando cuenta de muchas cosas.

A partir de mi segundo año, salí de órbita. Comencé a distraerme en otros intereses (la poesía, por ejemplo) y mis estudios iban mal, pero eso me dejó de importar. Seguí, de forma abusiva y descuidada, la frase "vive la vida, y haz siempre lo que te guste", y a partir de entonces llevé una vida indisciplinada.

Era matemáticas lo que realmente quería hacer toda mi vida? Unos años después de mi elección, recién comenzaba a dudar. Ahora lo tengo claro. Pero en ese entonces, no la veía, o no lo quería ver.

Fue recién a los 23 años, que decidí abandonar la carrera.

Finalmente tuve la suerte de caer en un buen trabajo, que además me permitía estudiar y pagar los estudios. Empecé a ganar el dinero que las clases particulares nunca me habían dado. Y que ningún trabajo anterior me había ofrecido. Ese trabajo cubrió mis expectativas económicas para las necesidades del momento, pero en mi mente, aún tenía el prejuicio de que debía estudiar una carrera. Así que me anoté para estudiar Computación e Informática. Había llevado un curso en la universidad, Programación de Computadoras, que me había encantado. Y qué tal si dedicaba mi tiempo de trabajo a la programación, y en las noches, me dedico a estudiar la Teoría de Números? Pintaba bien, así que empecé con ese plan.

En el instituto me fue bien académicamente. Pero una serie de eventos cambió mi perspectiva. La película "3 Idiots" tiene algo de parte en ello. En esa película se habla mucho de la pasión, de seguir tu corazón, de no estudiar por las calificaciones, de no buscar el reconocimiento, de estudiar por simple curiosidad. Como verás, esa película a mí me encantó. E impactó. Otra de las cosas que influyó en esa época, es el empezar a conocer acerca de las startups. Así que llegó el momento en que me di cuenta en que para las necesidades y deseos particulares que yo tenía, no era necesario seguir estudiando ahí. Ya no iba más en sintonía con lo que mi ser quería. Y lo dejé.

Y me sentí libre de nuevo.

Luego fue lo de renuncia a ese buen trabajo, mi mudanza (ah, eso creo que no te conté) MakerLab, mi intervención en actividades deportivas,mi paso por Laboratoria, mi nuevo trabajo (este trabajo que adoro) en fin, todo lo que intento decirte es que, desde mi pubertad, siempre he buscado cosas, y las he conseguido. Esas cosas tienen que ver con más libertad, con más comodidad, con más felicidad. Cada etapa de mi vida ha sido exactamente como la soñaba y anhelaba en una etapa anterior. En ese íterin he tenido dudas y temores, pero finalmente llegaba a donde quería.

Así que me preguntas, que si soy feliz? Lo soy. Tengo todo lo que alguna vez soñé. Tuve y tengo una buena vida. Si no soy feliz ahora, entonces, cuándo lo seré?

Es cierto, aún ahora me embargan muchos temores. Algunos momentos lidio con el estrés, la preocupación y la incertidumbre. Ahora mismo, que estoy en el tipo de trabajo en que deseaba estar hace mucho tiempo (en serio, este trabajo es de maravillas) siento mucho miedo. Estoy aprendiendo a desapegarme. A desaprender cosas. A veces me embargan muchos temores, que estoy casi segura, a ti te van a sonar de los más ilógicos. Pero ves? incluso yo, una persona que quiere ser optimista, es un manojo de nervios y de pensamientos oscuros que trato de no tener, o quizá, de convivir con ellos de la mejor manera posible. Ahora mismo, mientras escribo esto, vuelan por mi mente.

Pero me preguntas, que si soy feliz? Claro que lo soy.

Bueno, ahora, te iba a decir algo bien cursi, pero mejor ya no.

Gabriella - Cover The Scientist


¿Dios Existe?

(Obviamente el título es por un tema de atracción. Hawking hubiera dicho que esa pregunta no tiene sentido)

Planeaba escribir una entrada haciendo un breve recorrido desde mis catorce años hasta hoy, sobre las cosas que me he ido proponiendo en cada etapa y bla bla bla, pero por "culpa" de un amigo y sus recomendaciones, de manera "irresponsable y descuidada" (estos días estaban planeados para el trabajo) me quedé viendo estos vídeos que me han maravillado y me han dejado con la sensación de averiguar más.

Si tienes tiempo, pues prepárate a separar unas cinco horas por lo menos (para los cuatro vídeos).


(es una serie de 3 vídeos)

Pero éste me ha parecido el más concluyente:


Había escuchado antes de estas ideas, pero con estos cuatro vídeos ya pude tener un panorama más claro y organizado. Lo que sí he percibido, es que los estudios científicos (al menos de los que hablan en estos documentales) están muy concentrados a nivel materia y energía, pero no dan muchas explicaciones acerca del ser. 

Me va a faltar vida para corroborar los resultados a nivel de matemáticas o hacer avances propios a nivel de ciencia, pero aún así, abordar estos temas en modo filosófico no deja de ser un ejercicio interesante.