jueves, 29 de septiembre de 2016

Recordatorio

No sé si es la naturaleza humana, pero en mi caso, no me conformo.

Donde estoy ahora, es algo que había buscado desde el año pasado. Lo he conseguido bastante rápido.

-Trabajo en una startup.
-Hago desarrollo web, y trabajo por una causa que me interesa
-Tengo independencia de horario
-Trabajo desde casa
-Mi jefe es adorable
-Estoy rodeada de bondad

A valorarlo y cuidarlo, antes de dar el siguiente salto.

jueves, 18 de agosto de 2016

Nuevas Metas 2016

Ya que he alcanzado varios niveles de libertad, pues ahora me toca seguir escalando.

Como mi objetivo constante en la vida es estar bien y sentirme bien, esto empieza por el tema de la salud. La salud está muy ligada a tener buenos hábitos (y conocimiento) y estos hábitos están relacionados a libertad de tiempo, y esto a veces, al dinero. Aquí va los hábitos de salud:

-Ejercicio diario y temprano
-Buena alimentación

Estos temas están muy relacionados con la disciplina intrínseca, aquella que tengo que cultivar.

Lo segundo, y estoy en esa búsqueda, es la de encontrar o construir mi identidad, y luego de ello, mi propósito de vida. No quise sonar tan profunda, pero no encontré manera de decirlo de otro modo.

El siguiente grado de libertad tiene que ver con descubrir la motivación intrínsica. El resto viene por añadidura.

sábado, 30 de julio de 2016

Soy Feliz

Últimamente mis entradas están escritas en un tono muy "happy" y sé que me puedes llegar a odiar por eso, si es que no lo haces desde ya, pero ya te conté antes por qué lo hago. Me estoy entrenando para ser optimista siempre. Yo aún no tengo desarrollado el sentido del humor, me falta ingenio y creatividad para ello, así que de mientritas, me voy preparando en lo que sí está más cerca de mis manos: verle siempre la cara positiva a las cosas. No es difícil, eh. Ahora, estoy suponiendo que me vas a llegar a odiar, por una razón: Ya sé cómo se siente una cuando tú no la estás pasando bien y lees o te enteras de alguien gritando a los cuatro vientos lo bien que le trata la vida. Pues claro que te entiendo. A mí me pasa. Dentro de mí no digo: "ay, qué bueno por él". No. Mi voz interior dice: "Y por qué no se calla?". Así que, digamos que más o menos empatizo contigo. Pero ya te estoy diciendo por qué lo hago.

Muy bien, ya que nos pusimos de acuerdo en eso, te paso a contar el por qué del título. Ayer le pregunté a un amigo, no recuerdo ya de qué iba a la conversación, pero le dije: "Eres feliz?". Él me respondió, y luego de eso, como es natural, me devolvió la pregunta. Inicialmente le dije que no era feliz, pero tampoco infeliz, y en ese momento, recordé que esa misma respuesta la había dicho antes, varias veces (ya sea a distintas personas, o a mí misma) y entonces, como un haz de luz, vino a mí una revelación, que no es tan revelación, ya, porque es algo que seguro que has escuchado cientos de veces: que hay que ser feliz ahora y no esperar para después, que hay que valorar lo que tenemos, y etcétera, etcétera. Así que, finalmente, terminé cambiando mi respuesta: Soy feliz.

Tengo trabajo pendiente por hacer, pero hoy, siendo las 20:41 de un sábado, me apetece contarte una historia desde sus inicios, bueno, no tan inicios, porque me tomaría demasiado tiempo, pero sí del tiempo más importante. Trata un poco de lo que soy.

No recuerdo qué cosas ocupaban mi mente entres mis 5 y 11 años, pero sí te puedo decir que desde los 7, por lo menos, me esmeré muchísimo en la escuela y por recibir reconocimiento. Así que trataba de que mi comportamiento complaciera a mis tías y me esforzaba en ser buena alumna y buena chica. Ese empeño mío por agradar a los demás, me llevó a ponerle mucha atención a los estudios, la misma que me llevó a desarrollar un interés por las asignaturas académicas, en particular por las ciencias. Una de mis tías, con quienes viví desde los 7 hasta los 21, tenía una suscripción en un periódico, y no recuerdo desde qué edad cogí el hábito de hojearlo todos los días. Hasta que llegó El Día.

Me sé la fecha exacta, porque aquélla, fue un hito en mi vida. Yo tenía 11 años. En una de las secciones del periódico, contaban acerca de la historia de un niño que había ingresado a la universidad. Cuando terminé de leer aquella crónica, sentí una emoción en el corazón. Nunca antes había sentido nada igual. Y como Raj (el personaje de TBBT) ya alucinaba que de grande me casaría con ese niño y todo el cuento de hadas ése xD No te voy a contar mucho de aquéllo porque ya te la he contado varias veces, pero sí te puedo decir, que él, ese niño, ese chico que fue después, se convirtió mi persona favorita en el mundo. Antes no había día en que no pensara en él. Al menos ahora creo que he reducido la frecuencia a veces por semana.

Hace un tiempo cortamos toda comunicación, decidimos que era lo mejor. Hubo épocas en que lo stalkeaba bien feo. Bueno, no tan feo, pero sí de una forma no tan saludable. Aunque pensando, que stalkeo es saludable? En fin, el hecho es que lo estoy superando, y una prueba de ello es que cada vez pienso menos en él. Lo estoy poniendo en esta historia porque es una de las personas más importantes e influyentes de mi vida. Y a pesar que nunca lo conocí, no puedo estar más que agradecida con él. Cuando pienso en mis "momentos felices", mi mente de forma automática evoca su recuerdo.

Fuera del amor y las emociones románticas, mi pubertad transcurrió entre el colegio, ayudar en las tareas de la casa y mis ratos libres. Lo que ocupaba en mis ratos libres, creo yo, es lo que más me define. Tuve la suerte de crecer "rodeada de libros" y un solo televisor. Como mi tía ejercía toda autoridad sobre el aparato, creo que fue una inclinación natural el que yo empezara a ocupar mi tiempo libre investigando entre esos libros. Al principio, me atraía todo lo que fuera conocimiento, así que empecé a leer desde cuentos hasta libros que estuvieran relacionados a electrónica, psicología, filosofía o religión. Empecé a descartar todas las disciplinas en las que tuviera que memorizar fórmulas y nombres, así que comencé a centrarme sólo en matemáticas, psicología (especialmente en el campo de las enfermedades mentales) y filosofía. La escritura siempre estuvo presente desde mis 13 años, ya que era una herramienta indispensable para comunicar todo lo que sentía y pensaba. Desde pequeña sentí que no conectaba con nadie, mis amistades no eran lo suficientemente profundas para mi gusto, y fue el niño de la historia anterior, el primer ser humano con el que sentí que "realmente me podía entender". Como hecho de mi misma esencia, si me entiendes. Pero no nos desviemos. Hay algo que te tengo que contar. Si bien mi entusiasmo por conocer y descubrir estaban impulsados por mi curiosidad, creo yo que había una razón más poderosa detrás de ello: recibir el reconocimiento. Mientras estudiaba, no podía evitar soñar con descubrir un nuevo conocimiento que "lo cambiara todo", o una fórmula por la cual sería reconocida. Por eso me gustaba leer biografías de personajes que cambiaron el mundo. Yo quería ser uno de ellos. Algún día, pensaba, mi cara también estaría en uno de esos folletos.

Cuando descubrí que el mundo de lo académico era lo mío, y cuando ya sabía muy bien sobre qué temas estaba interesada (porque en cada área, tenía temas muy puntuales. En el campo de la filosofía, me interesaba los temas del ser, el sentido de la vida, la muerte, ; en la Psicología, las enfermedades mentales, los pensamientos, la inteligencia, las emociones, y en Matemáticas, la Teoría de Números) comencé a renegar profundamente del colegio. Sentí que el colegio me estaba quitando tiempo para seguir investigando sobre lo que verdaderamente me interesaba y tenía curiosidad. Sufría cuando pasaba muchísimas horas ayudando a mi tía en la panadería, preparando las actividades de la Iglesia, en fin, para resumírtelo, sufría por tener una curiosidad infinita en el pecho, y desperdiciar mi tiempo de vida en cosas que no me gustaban. En ese entonces, no tenía la madurez para sobrellevar de manera más tranquila y sabia esa situación. Así que renegaba muchísimo, por dentro. Renegaba de la educación que recibía. Y renegaba por todo lo que me mandaban a hacer en casa.

Así que nada me hizo más feliz que el día en que terminé la secundaria e ingresé a la universidad. Sentí que al fin tendría libertad y podría saciar toda esta curiosidad y deseo de descubrir. Y todo andaba bien. Hasta que en un momento, no sé exactamente cuándo, la llama se apagó. Creo que tengo algunos indicios de las razones. Una de las cosas que me di cuenta, es que yo no era tan inteligente como pensaba, y ahora tendría que esforzarme mucho más. Otra de las cosas, es que habían temas de matemáticas con las cuales no conectaba pero que igualmente tenía que estudiar para "aprobar". Comencé a estudiar para aprobar y no porque me gustara, pero en ese entonces no me estaba dando cuenta. En realidad, no me estaba dando cuenta de muchas cosas.

A partir de mi segundo año, salí de órbita. Comencé a distraerme en otros intereses (la poesía, por ejemplo) y mis estudios iban mal, pero eso me dejó de importar. Seguí, de forma abusiva y descuidada, la frase "vive la vida, y haz siempre lo que te guste", y a partir de entonces llevé una vida indisciplinada.

Era matemáticas lo que realmente quería hacer toda mi vida? Unos años después de mi elección, recién comenzaba a dudar. Ahora lo tengo claro. Pero en ese entonces, no la veía, o no lo quería ver.

Fue recién a los 23 años, que decidí abandonar la carrera.

Finalmente tuve la suerte de caer en un buen trabajo, que además me permitía estudiar y pagar los estudios. Empecé a ganar el dinero que las clases particulares nunca me habían dado. Y que ningún trabajo anterior me había ofrecido. Ese trabajo cubrió mis expectativas económicas para las necesidades del momento, pero en mi mente, aún tenía el prejuicio de que debía estudiar una carrera. Así que me anoté para estudiar Computación e Informática. Había llevado un curso en la universidad, Programación de Computadoras, que me había encantado. Y qué tal si dedicaba mi tiempo de trabajo a la programación, y en las noches, me dedico a estudiar la Teoría de Números? Pintaba bien, así que empecé con ese plan.

En el instituto me fue bien académicamente. Pero una serie de eventos cambió mi perspectiva. La película "3 Idiots" tiene algo de parte en ello. En esa película se habla mucho de la pasión, de seguir tu corazón, de no estudiar por las calificaciones, de no buscar el reconocimiento, de estudiar por simple curiosidad. Como verás, esa película a mí me encantó. E impactó. Otra de las cosas que influyó en esa época, es el empezar a conocer acerca de las startups. Así que llegó el momento en que me di cuenta en que para las necesidades y deseos particulares que yo tenía, no era necesario seguir estudiando ahí. Ya no iba más en sintonía con lo que mi ser quería. Y lo dejé.

Y me sentí libre de nuevo.

Luego fue lo de renuncia a ese buen trabajo, mi mudanza (ah, eso creo que no te conté) MakerLab, mi intervención en actividades deportivas,mi paso por Laboratoria, mi nuevo trabajo (este trabajo que adoro) en fin, todo lo que intento decirte es que, desde mi pubertad, siempre he buscado cosas, y las he conseguido. Esas cosas tienen que ver con más libertad, con más comodidad, con más felicidad. Cada etapa de mi vida ha sido exactamente como la soñaba y anhelaba en una etapa anterior. En ese íterin he tenido dudas y temores, pero finalmente llegaba a donde quería.

Así que me preguntas, que si soy feliz? Lo soy. Tengo todo lo que alguna vez soñé. Tuve y tengo una buena vida. Si no soy feliz ahora, entonces, cuándo lo seré?

Es cierto, aún ahora me embargan muchos temores. Algunos momentos lidio con el estrés, la preocupación y la incertidumbre. Ahora mismo, que estoy en el tipo de trabajo en que deseaba estar hace mucho tiempo (en serio, este trabajo es de maravillas) siento mucho miedo. Estoy aprendiendo a desapegarme. A desaprender cosas. A veces me embargan muchos temores, que estoy casi segura, a ti te van a sonar de los más ilógicos. Pero ves? incluso yo, una persona que quiere ser optimista, es un manojo de nervios y de pensamientos oscuros que trato de no tener, o quizá, de convivir con ellos de la mejor manera posible. Ahora mismo, mientras escribo esto, vuelan por mi mente.

Pero me preguntas, que si soy feliz? Claro que lo soy.

Bueno, ahora, te iba a decir algo bien cursi, pero mejor ya no.

Gabriella - Cover The Scientist


¿Dios Existe?

(Obviamente el título es por un tema de atracción. Hawking hubiera dicho que esa pregunta no tiene sentido)

Planeaba escribir una entrada haciendo un breve recorrido desde mis catorce años hasta hoy, sobre las cosas que me he ido proponiendo en cada etapa y bla bla bla, pero por "culpa" de un amigo y sus recomendaciones, de manera "irresponsable y descuidada" (estos días estaban planeados para el trabajo) me quedé viendo estos vídeos que me han maravillado y me han dejado con la sensación de averiguar más.

Si tienes tiempo, pues prepárate a separar unas cinco horas por lo menos (para los cuatro vídeos).


(es una serie de 3 vídeos)

Pero éste me ha parecido el más concluyente:


Había escuchado antes de estas ideas, pero con estos cuatro vídeos ya pude tener un panorama más claro y organizado. Lo que sí he percibido, es que los estudios científicos (al menos de los que hablan en estos documentales) están muy concentrados a nivel materia y energía, pero no dan muchas explicaciones acerca del ser. 

Me va a faltar vida para corroborar los resultados a nivel de matemáticas o hacer avances propios a nivel de ciencia, pero aún así, abordar estos temas en modo filosófico no deja de ser un ejercicio interesante.

martes, 19 de julio de 2016

Asignatura Pendiente

Instinto, manía, costumbre, tendencia o qué sé yo, llevo en mi mente un calendario de las fechas, importantes o no, pero que son para mí como estacas y a partir de ellas marco mis progresos. A menudo contabilizo y documento mis propios progresos así que escribir a veces no es más que un esmero mío de seguir llevando esa cuenta.

Me acuerdo muy bien que por abril del año pasado yo estaba muy entusiasmada con el tema de las startups. Quería pertenecer a una. No, es más, quería hacer una. Un año y poco más de aquéllo, comenzaré a trabajar en una. El jueves comienzo. No estoy tan emocionada como lo habría estado exactamente hace un año atrás, pero observar este progreso con respecto a cómo lo anhelaba en ese entonces, me hace comprender que me he ido empujando a este momento.

Un mes que dejé de estudiar y he tenido de todo un poco. Lo tomo como unas vacaciones, ya que me he movido entre reuniones de trabajo, clases esporádicas, tutoriales en internet y mucho relajo: dormir hasta tarde y acostarme cuando me apeteciera, comer lo que se me antojara y desperdiciar horas en internet. He visto algo de diez películas, me vi toda la temporada 9 de TBBT en un tirón, en fin, me lo he pasado a mis anchas. 

Sin embargo, hay un punto al que quiero llegar y es por eso que me interesa ver vídeos de gente inspirada y motivada. A menudo me pregunto: Cómo lo hacen? Hay algo más allá de la disciplina, pienso yo, y eso es lo que quiero descubrir. Para Daniel, su razón es "vivir en el corazón de millones de personas", para Juan Diego es "enseñar e inspirar a millones". Bueno, sé que para conseguir la "razón púrpura" hay que moverse, o al menos no creo que se llegue a ella si una permanece quieta, pero, por lo que sé, no hay una ciencia detrás de esa búsqueda, así que mientras, será un juego de ensayo y error. Estoy segura que el día en que lo encuentre, será como ser un sayayin nivel 7, o más que eso, aún.

El resumen de esta entrada sería "ahora estoy en búsqueda de la razón púrpura". Ah por ello.

miércoles, 22 de junio de 2016

¡Contrátame!

Estoy freelanceando! 

Sí, hace dos meses comencé a hacer páginas web a pedido y ahora que ya he terminado de estudiar, y con más tiempo libre, pues me encuentro buscando nuevos proyectos por hacer.

Dejo por aquí el link de mi portafolio para que lo chequeen:



Éste es el link: Paty Arakawa

Bueno, y cómo así que estoy freelanceando? Pues bien, pónganse cómodos que aquí va mi historia xD

Hace más de un año tomé la decisión (aquí una entrada en la que aún estaba dudando) de salirme del instituto en la cual estudiaba para comenzar a aprender a través de proyectos. En algún momento me di cuenta que era mucho más enriquecedor y provechoso aprender haciendo a que estar sentada dentro de un aula y siguiendo una currícula. Lo segundo de lo que me di cuenta, es que lo que quería hacer era desarrollo web, y fue así que dejé una carrera inconclusa por segunda vez y me aventuré a buscar comunidades de aprendizaje, y fue como terminé en MakerLab.

Como ya no estaba pagando un instituto, empecé a ahorrar ese dinero, aunque en ese entonces no tenía claro para qué. En Noviembre del 2015 me enteré que Laboratoria (que era donde quería ingresar ya hace algún tiempo) ya no tenía el filtro de "no haber estudiado una carrera", lo que me permitía postular al programa. Lo que Laboratoria planteaba era prepararte durante 5 meses en desarrollo frontend (que es el desarrollo de la parte visual de una página) y finalizando ese período, te conseguían una chamba en el sector digital. El programa es post-financiado, es decir, pagas después de haber estudiado (para más info, aquí). Yo en ese entonces estaba trabajando como asistente de administración y en las noches me dedicaba a seguir tutoriales en línea. Por alguna razón sentí que conseguir chamba como programadora iba a ser muy difícil con el ritmo que estaba siguiendo, y cuando supe lo de Laboratoria, percibí que conseguir chamba iba a ser relativamente más sencillo con el cartel de Laboratoria como respaldo. Además que el programa prometía conseguir chamba a cinco meses. Eso era más pronto de lo que yo tenía proyectado en mi cabeza.

Como empezar a trabajar en programación (o lo más que se le parezca) era lo que más quería hacer, no dudé mucho cuando en enero de este año fui admitida y tuve que renunciar a mi chamba (donde me pagaban muy bien y el ambiente era bien paja) para empezar a estudiar HTML, CSS y Javascript de lunes a viernes de 9 a 5. El dinero que había ahorrado hasta ese entonces me cayó a pelo, ya que durante los cinco de meses de estudios no tuve la presión de generar ingresos. 

Y hace ya una semana que acabé este programa, y desde hace exactamente una semana estoy yendo a entrevistas. He ido a un par. Pero hasta ahora la propuesta más atractiva que tengo es la de un trabajo con un horario bastante flexible (incluso puedo trabajar desde casa) aunque las responsabilidad y el nivel de diversidad de tareas es alta. Aún así me atrae bastante por lo mucho que aprender. Lo negativo es que es un trabajo inestable, aunque si sale bien saldría demasiado bien. Aún no tengo confirmación por ese lado, y la estaría recibiendo a más tardar a fines de mes. De todos modos sé que no tengo qué perder.


Y bien, ésta es mi situación. Mis perspectivas de conseguir un trabajo estable en una empresa (que es lo que en verdad quiere mi familia) son inciertas. Dicho con sinceridad, mi ser no lo quiere. En verdad lo que yo quiero es mantenerme como freelancer, eso me permite tener mayor libertad y más tiempo para estudiar. Por ello, quiero jugarle todas mis cartas a esto.

Nota: Más o menos para que vayan teniendo una idea del costo, por una página web estática (cuyo contenido no cambia) estoy cotizando no menos de 500 soles. 

viernes, 17 de junio de 2016

Sesion de Psicoanálisis, 7

Soy una persona afortunada.

Cuántas veces me lo he venido repitiendo desde los últimos, quizá, 60 días?

Esta semana ha sido una semana bastante agitada, y lo seguirá siendo al parecer. Algo está cambiando en mí, lo sé, y tiene que ver con dos actitudes que he tomado, que he decidido tomar. Claro que eso puede cambiar, pero veo como lo veo, estos cambios al parecer están para quedarse.

La primera actitud es del optimismo. He decidido ver todo desde el lado positivo, ver siempre los vasos medio llenos. Quizá dicho así te suene a cliché, y creo que es cierto, pero, va en serio. Al parecer que lo he venido interiorizando por mucho tiempo, y quizá han convergido las lecturas, las palabras, las experiencias, todo, y pum! el momento ocurrió. Fue como un estado de iluminación. Y desde entonces decidí ver las cosas siempre así. Y así es como las estoy viendo hoy. Creo que esto es como un músculo, y recién lo estoy empezando a ejercitar. Quiero seguir haciéndolo. No me quiero adelantar a lo que pase después, pero hasta hoy, desde que decidí tomar esta actitud, no sólo no he parado de sentirme afortunada, sino que las cosas se han puesto mejor. Es como si hubiera atraído demasiada energía positiva a mi vida. Esto puede ser, claro está, producto de esta nueva visión de las cosas, así que es algo natural, pero creo que no. Para mí se trata de que como todo lo veo bien, este positivismo está trayendo más y más cosas buenas a mi vida. Disculpa si hay demasiado turrón en este texto. Lo siento, no lo pude evitar.

La segunda decisión está relacionada con la primera. 

He tenido la tendencia de buscar la verdad. La búsqueda de la verdad me lleva a tener siempre una actitud agnóstica. Cuando digo que suelo tener una actitud agnóstica, me refiero a que en mi mente todo es posible y siempre estoy abierta a las cosas. Esta actitud me da mucha flexibilidad pero al mismo tiempo cierta incertidumbre, no tengo nada definido, porque lo que estoy pensando puede ser cierto como también puede que no. Cómo saberlo? Pues, bueno. He decidido que, cuando no tenga la certeza de algo, creeré en lo que sea más saludable y conveniente. Suele pasar que para ciertas cosas no puedes determinar si es verdad o falso porque no tienes los recursos para probarlo. Yo he decidido construir mi "propia verdad", bajo riesgo de que esa "verdad" en realidad no sea cierta. Esto aplica más que nada a cosas que me permitan ser mejor persona, y más feliz. Por ejemplo, he visto que yo me esforzaría más si creo en que "si él puede, yo también" antes que invertir tiempo discutiendo conmigo misma en que esa frase, en ciertos escenarios, podría no ser cierta. Dios existe? (llámalo energía, lo que quieras). Es una pregunta que algunas veces me hago. Qué propósito tiene la vida? Es otra. Pues bien, he decidido arreglármelas creyendo en lo que me haría más feliz y me haga sentir más tranquila. Tal vez sea una actitud mediocre, conformándome en lo que más me conviene,en vez de buscar la verdad y haciéndole frente a ella, pero sabes? creo que son etapas. Después de todo, es una actitud nada más, y es negociable. Puede cambiar. Quién sabe (agnóstica, de nuevo).

Todo esto que he dicho, creo que tiene raíz en algo que leí una vez. Una noche, de este año, sí, estaba en el limbo, como solía estarlo a veces, en que la vida no me sabía a nada (bueno, no la vida, creo que ciertos días nada más) y googleé algo como "el propósito de la vida", o algo así. Solía hacerle preguntas así al buscador (como "ciencia de la motivación") y no encontraba nada sorprendente. Pero esa noche leí algo que me impactó. Era una chica, un blog, ya no recuerdo. Pero ella relataba su testimonio, y sólo me quedó esta frase: "... y descubrí que el sólo hecho de sentir dolor, hacía que la vida valga la pena". 

No sé si a ti, pero eso a mí me impactó demasiado. Demasiado. Ha repercutido en muchas cosas en mí. Yo soy una persona que siempre le ha temido al dolor y al sufrimiento (bueno, me dirás, y quién no?) pero, no sé si me entiendes. En mi caso, muchos de los hábitos que he ido adquiriendo, es por ese hecho. Por ejemplo, sí te lo conté. Yo caí enferma de gripe una vez. La cosa empeoró y se fue a tos. La tos me duró como dos meses. Gasté demasiado en medicinas, pero lo peor fue el malestar, y bueno, ya sabes todo lo que implica estar enfermo. Desde entonces decidí que me cuidaría siempre para evitar caer enferma. Así que tengo la creencia que las mandarinas, por la vitamina C, me protegen. Como mandarinas todos los días. No me enfermo desde hace dos años, o más. Tal vez me he enfermado, sí, pero nada tan grave. Me he recuperado bastante rápido. Y con remedios caseros. Efecto placebo? Puede ser. Pero no es el punto. A lo que iba es que le tenía respeto al dolor y al sufrimiento. Y mira tú, sólo te he dado el ejemplo de una gripe/tos, que creo ni siquiera postula para dolor o sufrimiento. Pero es para que entiendas el respeto que le tengo. Y viene ella con su frase, y me cambió todo. Fue una frase como de aceptación, de abrazar el dolor y acogerla, de "bueno, si pasa, venga, no hay problema". 

Así que ésta soy yo, con nuevas actitudes. Mis temores se han reducido, al igual que mis miedos. Aún tengo varios, claro que sí, pero ahora me siento como que más segura, o más valiente, tal vez. Y como ahora suelo ver todo en medio lleno, me siento con cierto poder. Una Paty Power, más o menos así. Amo la vida como nunca antes la había amado. Incluso en aquellos escenarios, aquellos que antes tanto temía. Aprecio estar viva. Valoro todo lo que tengo. Cuando digo todo esto, ya no me suena a algo ligero. Realmente siento muy bien lo que te estoy diciendo.

Más turrón? :P


martes, 24 de mayo de 2016

Sesión de Psicoanálisis, 6

Bueno, ahora que he leído la entrada anterior, me doy cuenta que nuestros estados son pasajeros y una escribe por cómo se sentía en ese momento. Desde hace poco he empezado a pensar que cuenta demasiado la forma en que una ve la vida, incluso más importante, probablemente, que lo que realmente pasa en ella.

A veces pienso en la muerte, me hace valorar la vida y replantearme lo que estoy haciendo con ella. En ese momento me digo que me conviene, y posiblemente me quiera "entrenar" para ello, pensar, en esos minutos en que se dice que tu vida pasa como una película frente a tus ojos, en todos los momentos buenos y felices que he tenido. A veces no los recuerdo todos, pero me reconozco como una persona feliz. Y quisiera ser la persona más optimista al momento de morir. Bueno, quisiera serlo siempre, pero quisiera serlo con más énfasis precisamente ahí.

En este momento, estoy feliz. Creo que se lo debo al hecho de que he dormido muy bien durante varios días, y a pesar de todas las responsabilidades, me siento muy relajada. Me sentí especialmente así desde anoche, y hace nada más poquito tuve un momento "orgásmico" cuando descubrí cómo usar un API con Javascript. En ese momento me dije: "Me parece, o me estoy enamorando de Javascript?". Me puse especialmente contenta, que tuve esos síntomas que tengo cuando me pongo muy feliz. Me pregunté si eso era parecido a como cuando a los 14, leí la demostración de ese teorema de matemáticas. No, no fue así, pero se le acercó.

Anoche estaba viendo un vídeo acerca de los 8Belts y también uno de Pedro Castre, eso me hizo regresar a mi entusiasmo, ése que me embargaba por estos meses del año pasado.

Pero a todo esto, lo que te quería contar en verdad es que, al margen de lo que algunas personas entiendan por mediocridad o conformismo, yo, con mi vida actual, me siento afortunada. No así, a nivel Dios, por supuesto que no, pero estoy contenta y tranquila con mi vida. Si empezamos las comparaciones por supuesto que me puedo ir abajo o arriba, pero no, no nos estamos refiriendo a eso.

En momentos de pesimismo naturalmente todo es negro, es lógico, pero desde mi perspectiva y desde la perspectiva con la que estoy de acuerdo, soy una persona afortunada. Vivo la vida que quiero, y me la estoy pasando bien. Muchas veces no aprecio a la familia y a los amigos que tengo y es algo que estoy viendo cómo cambiar.

Estoy agradecida por poder sentir, en varios momentos de mi vida, la belleza de la teoría de números, y el poder experimentar entusiasmo por el emprendimiento y la programación.

Estoy agradecida también por las dos veces que me enamoré.

Es verdad, es un post raro. Uno más de tantos :P